La Ciudad de Buenos Aires enfrenta una nueva ola de calor con temperaturas que alcanzan los 44°C de sensación térmica. Ante este panorama, el Gobierno porteño, a través de la Secretaría de Gobierno y Vinculo Ciudadano en conjunto con las Comunas, lanzó un nuevo operativo para acompañar a la ciudadanía y prevenir los efectos del calor.
El objetivo es proveer agua a los ciudadanos que transiten por la Ciudad, brindando un alivio ante las altas temperaturas y procurando la correcta hidratación.
Comuna 1
Av. Juan de Garay y Lima
Av. Corrientes y Carlos Pellegrini
Cerrito y Viamonte
Comuna 3
Av. Jujuy y Bartolomé Mitre
Comuna 13
Av. Juramento y Av. Virrey Vertiz
Comuna 15
Av. de los Incas y Av. Triunvirato
El SMN emitió una alerta amarilla por temperaturas extremas para la región metropolitana y gran parte del territorio bonaerense. Los valores térmicos continuarán en aumento hacia el fin de semana, cuando se prevé que el termómetro descienda considerablemente, con la llegada de nuevas tormentas.
Cómo evitar un golpe de calor
El golpe de calor es una emergencia médica que ocurre cuando el cuerpo se expone durante un periodo prolongado a temperaturas extremas, ya sea por la exposición directa al sol o en un ambiente con calor intenso y alta humedad.
En estas condiciones, el organismo supera su capacidad para enfriarse mediante el sudor y otros mecanismos naturales, lo que provoca un aumento rápido de la temperatura corporal, alcanzando niveles peligrosos. Si no se recibe atención médica a tiempo, este aumento de la temperatura puede ocasionar el fallo de órganos vitales.
Reconocer los síntomas del golpe de calor es crucial para poder intervenir de manera oportuna. Entre los más comunes se destacan la fiebre alta, que puede superar los 39° C e incluso llegar a 40° C. A diferencia de otras situaciones de calor en las que el cuerpo responde con sudoración, en el golpe de calor la piel permanece caliente y seca, ya que el organismo ha agotado sus reservas de agua.
Además, se presentan alteraciones en el estado mental, como confusión, delirio e incluso convulsiones en casos graves. Estos síntomas son indicativos de que el golpe de calor está afectando la función cerebral y comprometiendo la conciencia.
También se pueden observar síntomas físicos graves, como respiración acelerada (taquipnea) y latidos cardíacos rápidos (taquicardia), mientras que la presión arterial tiende a disminuir, lo que agrava aún más la situación.
Cuando aparecen estos síntomas, especialmente los neurológicos, es vital buscar atención médica urgente, ya que pueden reflejar un compromiso del sistema nervioso central.