No hubo acuerdo en la reunión que los farmacéuticos mantuvieron con las autoridades del PAMI y continúa entonces el corte de la cobertura de los medicamentos que se expenden a los jubilados y pensionados nacionales.
Además, según se advirtió en las organizaciones que nuclean al sector, por la demora en el pago que deben efectuar los laboratorios, los locales de venta de remedios no pueden reaprovisionarse y en las próximas horas comenzaría a haber desabastecimiento.
La medida de fuerza se desarrolló este jueves, en su segundo día consecutivo, “en un marco de alto acatamiento”, según remarcaron fuentes de la Confederación Farmacéutica Argentina.
Desde el miércoles a la madrugada, las farmacias de todo el país suspendieron la cobertura a los afiliados del PAMI (jubilados y pensionados de la Anses) y de acuerdo a lo que los dirigentes del sector reiteraron tras fracasar el encuentro con los funcionarios de la obra social, la protesta continuará “hasta que lleguen las debidas respuestas a las justas reivindicaciones hechas públicas para alcanzar la necesaria sustentabilidad económica de las farmacias prestadoras al convenio, en un marco de sostenibilidad sanitaria y sin afectar el bolsillo de los jubilados”.
Según resaltaron los referentes de las distintas instituciones que nuclean a las farmacias, “la solución sigue en poder del PAMI y de la industria farmacéutica porque las entidades seguimos abiertas al diálogo, esperando una propuesta concreta”.
No bien se suspendió la atención para los afiliados del PAMI, las autoridades del Colegio de Farmacéuticos de La Plata explicaron que se llegó a la medida de fuerza porque, se subrayó, el sector quedó “rehén de la industria”. En ese sentido se aclaró que la obra social de los jubilados le paga a los laboratorios con dinero en efectivo, pero las farmacias, en cambio, reciben por la prestación notas de crédito. “Terminó creándose una cuasi moneda que distorsiona el sistema y nos deja sin stock en los locales”.
Según se remarcó, el conflicto puede llevar a una falta de stock generalizada y a una suspensión en la cobertura de otras obras sociales. “Nosotros en estos días tenemos que pagar sueldos, aguinaldos y todo lo que hace al funcionamiento de una farmacia. Aunque esto se solucione, ya el 24 y el 25 nadie nos va a proveer los medicamentos, y recién el lunes nos reabasteceríamos”, dijeron.
La deuda que reclaman los farmacéuticos del país ronda los 2.000 millones de pesos. Se trata de pagos atrasados desde septiembre pasado.