Protesta contra la reforma laboral: denuncian uso desproporcionado de la fuerza
Una manifestación contra la reforma laboral realizada el 11 de febrero en las inmediaciones del Congreso terminó con denuncias por represión policial, heridos y detenidos, según un informe preliminar de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires. La protesta fue convocada por organizaciones sindicales, movimientos sociales, agrupaciones políticas y asociaciones de jubilados, y se extendió durante varias horas en Plaza Congreso y zonas cercanas.
El operativo de seguridad incluyó cerca de 800 efectivos de distintas fuerzas —Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y Policía de la Ciudad—, además de vallados sobre avenidas clave y camiones hidrantes. Desde el inicio de la concentración se observaron despliegues preventivos en accesos estratégicos y controles de tránsito en los alrededores del Parlamento.
De acuerdo con el reporte, la manifestación se desarrolló en su mayor parte de manera pacífica, aunque un grupo reducido provocó incidentes en la zona de Rivadavia y Callao, donde se arrojaron objetos por encima del vallado. A partir de ese momento, las fuerzas de seguridad respondieron con gases pimienta, balas de goma y el uso de hidrantes, lo que generó dispersión entre los manifestantes.
El WhatsApp de la Defensoría del Pueblo estará disponible durante la marcha y en los días posteriores a ella para recibir denuncias por vulneración de derechos.
— Defensoría del Pueblo CABA (@DefensoriaCABA) February 11, 2026
📞 (11) 7128 8301 pic.twitter.com/SAZEu8l3u3
El documento sostiene que la intervención policial afectó también a personas que no participaban de los disturbios. Se registraron disparos de gases y balas antidisturbios en distintos puntos, incluso hacia manifestantes que se retiraban o permanecían de forma pacífica en la plaza.
En cuanto a las consecuencias, equipos sanitarios asistieron entre 90 y 120 personas afectadas por gases o impactos de balas de goma, mientras que el total estimado de heridos, sumando otras postas médicas, rondaría las 350 personas. Además, hacia el final de la jornada se contabilizaban más de 30 demorados, aunque no se descartaban nuevas detenciones posteriores.
Como conclusión preliminar, la Defensoría señaló que la protesta fue mayormente pacífica y cuestionó el accionar de las fuerzas de seguridad, al considerar que hubo intervenciones indiscriminadas y detenciones incluso durante la desconcentración. El organismo anticipó que continuará monitoreando la situación y elaborará un informe definitivo sobre lo ocurrido.