Reforma laboral: Caputo y Sturzenegger vs Bullrich y Menem
La discusión sobre la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei entró en una etapa de tensión interna, no solo frente a la oposición y los gobernadores, sino dentro mismo del oficialismo. La negociación por la “letra chica” del proyecto reveló diferencias de enfoque sobre cómo llevar la iniciativa al Congreso y qué ajustes, si es que los hay, resultan aceptables para asegurar su aprobación.
En el epicentro de la disputa se encuentran dos posiciones encontradas dentro del gabinete y del bloque oficialista. Por un lado, los miembros que se resisten a modificar el diseño original del proyecto, como Luis Caputo, ministro de Economía y principal autor del rediseño tributario incluido en la reforma, junto a Federico Sturzenegger, responsable de Desregulación y Transformación del Estado, quienes consideran que cualquier recorte o ajuste pondría en riesgo el equilibrio fiscal que persigue la iniciativa.
Frente a ellos se ubican figuras con mayor pragmatismo político, entre las que se destacan Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado, y Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados. A este grupo se suma el ministro del Interior Diego Santilli, quien mantiene una intensa agenda de diálogo con gobernadores con la intención de medir apoyos y reclamos sobre el proyecto antes de su tratamiento formal en el Congreso.
🚨Por qué es IMPORTANTE la Reforma Laboral??
— Tv Pública Libertaria (@Tv_Libertaria) November 16, 2025
✅Federico Sturzenegger sobre la MODERNIZACIÓN laboral que se viene @JMilei pic.twitter.com/aZM3XPqMsc
La postura de los mandatarios provinciales ha sido homogénea en cuanto a sus reticencias fiscales: aunque muchos no rechazan de plano la idea de reformar la legislación laboral, advierten que el costo fiscal asociado a medidas como el recorte de impuestos a las sociedades —en particular el artículo 191 del proyecto— puede representar una pérdida significativa de recursos que las provincias no están dispuestas a asumir sin compensaciones o mecanismos de amortiguación.
En medio de este escenario, la discusión técnica y política se articula alrededor de posibles condiciones que permitirían un avance legislativo sin que la reforma pierda su esencia básica. Una propuesta que circula entre varios gobernadores sugiere que la reducción de Ganancias para empresas sea progresiva y esté atada a una recuperación de la actividad económica, de modo que el impacto sobre la recaudación por otros tributos, como el IVA, pueda mitigar parcialmente el efecto fiscal negativo.
El pulso final de esta disputa recién comienza a tomar forma con la convocatoria a sesiones extraordinarias del Congreso, previstas para febrero, donde el proyecto de reforma laboral será uno de los ejes centrales. Tanto desde el oficialismo como desde los sectores provinciales y legislativos se reconoce que el resultado de estas negociaciones internas y externas será determinante para la viabilidad final de la iniciativa en el Parlamento.