Rubinstein sobre el dólar y las elecciones: "Puede ir para arriba"
El economista y exviceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, lanzó una fuerte advertencia sobre la estabilidad cambiaria de la Argentina y sostuvo que el actual equilibrio del mercado depende de factores políticos y financieros que podrían modificarse en los próximos años. En ese contexto, aseguró que el tipo de cambio se encuentra "relativamente barato" y pronosticó que, ante determinadas condiciones, "el dólar se va para arriba".
Rubinstein señaló que uno de los principales puntos débiles del programa económico es la escasez de reservas internacionales. Según explicó, el crecimiento de los activos en pesos sin una acumulación equivalente de divisas genera vulnerabilidades frente a eventuales episodios de desconfianza. "Si tenés un 25% de corrida de los activos en pesos, te faltan u$s 40.000 o u$s 45.000 millones", advirtió.
El economista consideró que la estabilidad actual se sostiene en buena medida por el respaldo político y financiero que el gobierno de Javier Milei ha conseguido en Estados Unidos. Sin embargo, alertó que ese apoyo podría no ser permanente. "Si no tenés reservas y tenés un dólar barato, tu única chance es que te ayude Estados Unidos", afirmó al analizar los riesgos de una eventual corrida cambiaria.
Rubinstein también introdujo el concepto de una posible "dolarización electoral", vinculada al proceso político rumbo a 2027. Según explicó, si surgiera una alternativa con posibilidades de disputar el poder y que promoviera un tipo de cambio más alto, podría acelerarse la demanda de divisas. "Con solo decir eso, ya toda la gente va a decir que el dólar se va para arriba", sostuvo.
En ese sentido, remarcó que el volumen de pesos disponibles en la economía es hoy considerablemente mayor que en años anteriores, lo que podría amplificar cualquier episodio de incertidumbre. "Hoy hay muchísimos más pesos como stock y, en un momento de desconfianza, el combustible para la explosión es mucho mayor", afirmó al referirse al riesgo de una corrida cambiaria impulsada por expectativas negativas.
A pesar de sus advertencias, Rubinstein reconoció algunos logros de la actual gestión económica, especialmente en materia fiscal. No obstante, insistió en que la fragilidad de las reservas y la necesidad de sostener la confianza de los mercados seguirán siendo factores determinantes para el comportamiento del dólar. Para el economista, la evolución política y la capacidad del Gobierno para preservar el respaldo externo serán claves para evitar tensiones cambiarias de magnitud en los próximos años.