Publicado: 23/10/2026 UTC Nación Por: Redacción NU

Sangría en el Gabinete: otro funcionario de Milei presentó la renuncia

La salida del coordinador de Energía y Minería reaviva las versiones sobre tensiones y reacomodamientos internos.
Sangría en el Gabinete: otro funcionario de Milei presentó la renuncia
Redacción NU
Redacción NU
daniel gonzález

El Gobierno nacional perdió el jueves a uno de sus funcionarios de mayor perfil técnico. Daniel González, secretario Coordinador de Energía y Minería desde septiembre de 2024, anunció su salida en el canal de streaming oficialista Carajo, en una ceremonia de despedida que mezcló elogios mutuos y una inusual confesión de incomodidad con la política. El ex CEO de YPF y ex director Ejecutivo del Instituto de IDEA se despide de la gestión de Javier Milei con la misma discreción con la que llegó: sin escándalos, sin peleas públicas, pero con una frase que revela la tensión entre el mundo corporativo y el terreno minado del Estado.

La noticia la dio Felipe Núñez, asesor del ministro Luis Caputo, quien no ocultó el pesar por la partida del funcionario. "Lamentablemente, me toca dar una noticia horrible", introdujo, antes de definir a González como "un profesional de lujo, de primer nivel mundial". El elogio no fue meramente protocolar: Núñez destacó la capacidad del saliente para representar a la Argentina en eventos internacionales y para exponer con claridad temas complejos. "Pocas personas del equipo económico pueden hacer las cosas que hacés vos", le reconoció. Desde su cuenta de X, el propio Caputo agradeció el "trabajo extraordinario" y celebró el "laburazo realizado".

González, sin embargo, dejó entrever que su estadía en el Estado tenía fecha de vencimiento desde el inicio. "No soy una persona con una vocación política ni con mucha exposición", afirmó, y se definió con una frase que quedará como sello de su paso: "Soy un bicho un poco raro para esto". La confesión de extrañeza frente a la dinámica política contrasta con la trayectoria de quien lideró la petrolera estatal más grande del país y ocupó cargos en el sector privado antes de sumarse a la revolución libertaria. Su bajo perfil —"no fui a ningún lado, no tengo redes"— funcionó como estrategia de supervivencia en un Gobierno donde la exposición mediática suele ser moneda de cambio.

La salida del funcionario no fue improvisada. González contó que venía planteándole a Caputo su intención de dejar el cargo "hacía unos meses", pero que el ministro consideraba que no era "un buen momento". La demora obedeció a la acumulación de proyectos estratégicos: el Súper RIGI, la Semana Argentina en París y otros hitos de la agenda energética y minera que el Gobierno necesitaba cubrir sin fisuras. "Es difícil encontrar un momento donde no haya ningún quilombo, ni político, ni de gestión", explicó, en una referencia velada a la cultura de la sospecha que rodea cada movimiento en la administración pública.

El anuncio buscó transmitir tranquilidad interna. González aclaró que el equipo "sigue completo" y que "el único que se va soy yo", en un intento por evitar interpretaciones conspirativas sobre su partida. Su reemplazo aún no fue informado, pero la Secretaría de Energía y Minería queda como herencia pesada en medio de un contexto complejo: el sector minero muestra crecimiento sostenido, pero el mercado interno sige deprimido y la industria manufacturera retrocede. El funcionario saliente deja un sector con "potencial enorme", según sus propias palabras, pero también la pregunta abierta sobre si el modelo oficialista logrará traducir ese potencial en trabajo y desarrollo.

La despedida de González ilustra un patrón recurrente en la gestión Milei: la dificultad para retener cuadros técnicos que provienen del sector privado. Su confesión final —"así como es muy difícil dar el paso para ir al sector público, también es muy difícil irse"— suena a desahogo de quien cumplió su misión pero no se sintió nunca cómodo en la lógica política. El "bicho raro" vuelve a su hábitat natural, mientras el Gobierno busca reemplazarlo sin generar ruido en un momento de fragilidad económica. La transformación profunda que prometió Milei, al menos en Energía y Minería, tendrá que continuar sin uno de sus principales operadores.




Noticias Relacionadas

Más de Redacción NU