Servicios públicos: un gasto que asfixia al AMBA
Una familia tipo del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) que no recibe subsidios destina actualmente $268.405 mensuales al pago de electricidad, gas, agua y transporte público. De acuerdo con el último informe del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet), ese monto representa alrededor del 14,6% de un salario promedio registrado, estimado en poco más de $2 millones.
El gasto acumulado registra un fuerte incremento durante los últimos años. En septiembre, la canasta de servicios públicos resultó 55% más cara que un año atrás, frente a una inflación estimada del 33% para el mismo período. En términos reales, esto supone un aumento de 16,5 puntos porcentuales. Desde diciembre de 2023, en tanto, el conjunto de servicios aumentó 867%, mientras que el nivel general de precios avanzó 254%.
El transporte público es el componente que más incide en el presupuesto familiar: representa el 47% de la canasta y demanda unos $126.689 mensuales. Además, fue el rubro que registró el mayor incremento interanual, con una suba del 70%. La evolución de las tarifas está vinculada, entre otros factores, con los mecanismos de actualización aplicados por la Ciudad y la provincia de Buenos Aires y con las políticas destinadas a reducir los subsidios.
Las diferencias también se observan entre los distintos recorridos de colectivos. El boleto mínimo para una línea que circula exclusivamente dentro de la Ciudad de Buenos Aires alcanza los $888, mientras que en el conurbano llega a $1164. Para los servicios que atraviesan la General Paz, bajo regulación nacional, el mínimo se ubica en $743. Según el IIEP, pese a los aumentos, las tarifas continúan por debajo del costo técnico estimado del transporte, calculado en $2096 por pasajero.
En los servicios vinculados al hogar, los incrementos fueron menores que los registrados en el transporte, aunque también superaron la inflación. En los últimos doce meses, la electricidad aumentó 48%, el gas 42% y el agua 40%. De esta manera, una familia sin subsidios enfrenta facturas mensuales aproximadas de $49.770 por electricidad, $49.370 por gas y $42.576 por agua.
El esquema tarifario todavía contempla una participación significativa del Estado nacional. En promedio, los hogares del AMBA afrontan el 54% del costo total de los servicios, mientras que el 46% restante es cubierto mediante subsidios. La cobertura varía según el rubro: es total en agua, llega al 58% en electricidad, al 57% en gas y apenas al 35% en transporte.
El Gobierno busca profundizar el proceso de reducción de subsidios durante los próximos años. Actualmente, las partidas destinadas a energía y transporte representan el 0,64% del PBI, mientras que el proyecto de Presupuesto 2027 contempla reducirlas al 0,53%. La meta oficial es que las tarifas cubran más del 88% del costo de abastecimiento energético el próximo año y que posteriormente esa proporción se acerque al 91%, en un escenario de menor participación estatal en el financiamiento de los servicios públicos.