Sin Adorni, Karina Milei se mostró con diputados libertarios
La aprobación del denominado Súper RIGI en la Cámara de Diputados tuvo un cierre con fuerte contenido político para el oficialismo. Tras la votación favorable a uno de los proyectos económicos más importantes del Gobierno, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se hizo presente en el Congreso para reunirse con los legisladores de La Libertad Avanza (LLA) y agradecerles el trabajo realizado durante una semana marcada por la tensión parlamentaria.
El encuentro se desarrolló en el despacho del presidente de la Cámara baja, Martín Menem, donde una larga fila de diputados aguardó para fotografiarse con "El Jefe". Según relataron participantes de la reunión, Karina Milei se mostró visiblemente emocionada y destacó el esfuerzo de la bancada libertaria para sostener la agenda legislativa del Ejecutivo. En ese contexto, dejó un mensaje interno sin hacer referencias directas a ningún funcionario: "Hay que aguantar los embates de la política", una frase que varios interpretaron como un respaldo implícito al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
La visita se produjo luego de que el oficialismo consiguiera sortear una de las semanas más complejas en el Congreso. Gracias a las negociaciones encabezadas por Martín Menem con bloques aliados de Pro y la UCR, el Gobierno logró frenar el avance de la oposición, que impulsaba la interpelación de Adorni e incluso evaluaba promover una moción de censura. Finalmente, ambas iniciativas fueron giradas a comisión, lo que permitió desactivar, al menos por ahora, el conflicto parlamentario.
El oficialismo también celebró la sanción de dos iniciativas consideradas estratégicas para la gestión de Javier Milei: el acuerdo para cancelar una deuda de 171 millones de dólares con los fondos Bainbridge y Attestor y la aprobación del Súper RIGI, un régimen especial destinado a atraer inversiones superiores a los 1.000 millones de dólares para proyectos vinculados a las denominadas industrias del futuro. El resultado fue interpretado como un triunfo político luego de varios días de incertidumbre.
Mientras tanto, la estrategia libertaria comenzó a enfocarse en la Comisión de Asuntos Constitucionales, convocada para el próximo 30 de junio, donde se debatirá el futuro del pedido de interpelación a Adorni. El jefe del bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, instruyó a los diputados a garantizar una fuerte presencia en la reunión, aunque con una consigna distinta a la aplicada semanas atrás: evitar demostraciones públicas de respaldo personal y concentrarse en defender institucionalmente al bloque frente a la ofensiva opositora.
Sin embargo, dentro de La Libertad Avanza (LLA) también comenzaron a surgir matices respecto del futuro del jefe de Gabinete. Algunos legisladores admiten que la convocatoria a la comisión no representa un respaldo exclusivo a Adorni, sino un intento por impedir que la oposición amplíe sus mecanismos de control político. En paralelo, los aliados del oficialismo enfrentan crecientes cuestionamientos por haber bloqueado la interpelación y apelan a argumentos reglamentarios para justificar su postura, en un escenario donde el margen para seguir demorando el debate aparece cada vez más acotado.