SUBE sin descuento: tensión entre el Gobierno nacional y la Ciudad
Los usuarios que combinan viajes en tren y subte comenzaron a pagar más luego de la eliminación del descuento del 50% que se aplicaba sobre el segundo tramo del recorrido. La modificación afecta especialmente a quienes llegan a la Ciudad desde el conurbano y continúan su viaje en el subterráneo porteño.
El beneficio de la Red SUBE permitía abonar la tarifa completa en el primer viaje, acceder a una rebaja del 50% en el segundo y obtener un descuento del 75% a partir del tercero, siempre que las combinaciones se realizaran dentro de una ventana de 120 minutos. Con el nuevo esquema, esa bonificación dejó de aplicarse cuando el trayecto comienza en un tren y continúa en el subte.
La medida generó un nuevo cruce entre la Secretaría de Transporte de la Nación y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Desde el Ejecutivo nacional sostienen que se trata de servicios de carácter local y que el financiamiento debe quedar bajo responsabilidad de la administración porteña.
En la Ciudad, en cambio, aseguran que el descuento dejó de estar vigente porque Nación interrumpió el financiamiento de las combinaciones entre medios de transporte pertenecientes a distintas jurisdicciones. Según el Gobierno porteño, durante los últimos meses la administración local absorbió parte de esos costos para evitar que el impacto recayera directamente sobre los pasajeros.
El esquema de descuentos se mantiene en las combinaciones realizadas exclusivamente entre servicios administrados por la Ciudad, como los trasbordos entre líneas de subte y las 27 líneas de colectivos transferidas a la órbita porteña. También continúa vigente en el sentido inverso: si el usuario inicia el viaje en el subte y luego combina con un tren, el segundo tramo conserva la bonificación.
La disputa por la Red SUBE se suma a la discusión más amplia por los subsidios y las responsabilidades en el transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires. Mientras Nación busca reducir los fondos federales destinados a servicios locales, la Ciudad enfrenta el desafío de sostener beneficios que impactan de manera directa en los trabajadores y estudiantes que viajan a diario entre el conurbano y la capital.