Tagliaferri acompañó la obligatoriedad de la sala de 3
“Nosotros lo vamos a acompañar porque siempre más y mejor escuela es algo para celebrar”, afirmó Tagliaferri, que reconoció el trabajo sostenido de la legisladora Thourte. “La desigualdad no empieza en la escuela primaria, no se ve en la primaria, se ve en la secundaria, se ve en el desarrollo futuro de cada uno de estos chicos y chicas de la ciudad, pero claramente empieza antes”, sostuvo.
La legisladora señaló que la Ciudad tiene una cobertura de vacantes en sala de 3 del 68%, alta para el promedio del país, pero remarcó que el 32% restante se concentra en la zona sur, donde la ampliación de la obligatoriedad enfrenta el mayor desafío. También destacó el impacto de la medida sobre la inserción laboral de las mujeres: cuando un chico no tiene un espacio institucional de cuidado, alguien debe quedarse en la casa y en la gran mayoría de los casos son las madres.
“La sala de tres no es solamente una política educativa, no es solo una política de cuidados: es una política de igualdad de oportunidades y es una política de inclusión”, planteó. Y agregó que la obligatoriedad modifica el eje de la responsabilidad: “Ya no son solamente los padres y las madres intentando ir a buscar un lugar, la suerte, el deseo, sino que la responsabilidad ahora es del Estado”.
Tagliaferri puso el foco en los CPI. Recordó que en la actualidad funcionan 74 en la Ciudad, a los que asisten casi 10.000 chicos y chicas, y describió el alcance de esos espacios: jornada completa, funcionamiento durante enero y febrero, capacitación a las familias, presencia de psicomotricistas y trabajadoras sociales, y articulación con los centros de salud y los comedores comunitarios. “Los CPI son mucho más que un jardín maternal”, subrayó, y remarcó que están mayormente ubicados en la zona sur, “donde el Estado no está estos últimos tres años”.
Allí concentró su principal crítica al Ejecutivo porteño: “El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires les dio un aumento del 6% a los CPI para que se sostengan en esta tarea central para igualar oportunidades. La inflación en la Ciudad de Buenos Aires fue del 20%. Para mí eso es una desfinanciación de una política de igualdad”, afirmó. La legisladora recordó que en julio las organizaciones se reunieron con el Gobierno porteño y que aún no tienen precisiones sobre cómo se implementará el traspaso ni cómo podrán seguir acompañando las salas de 1 y de 2.
Tagliaferri repasó además su experiencia al frente del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, cuando se implementó la obligatoriedad de la sala de 4: en ese momento se mapearon las zonas con déficit de vacantes junto al Ministerio de Educación, los propios CPI inscribían a las familias y se ampliaron las becas para la sala de bebés. “Nada de eso está sucediendo”, contrastó. Sobre esa base dejó tres pedidos concretos al Ejecutivo: que se siente con los CPI, que recomponga la beca y que utilice a estos centros como política frente a la baja natalidad, en lugar de “decirnos por Twitter que tengamos hijos y no hacer políticas concretas”.
“Más derechos no significa cercenar otros derechos, y más inclusión no puede nunca significar menos inclusión en algunos sectores de la sociedad”, cerró.