Un hombre de Santiago Caputo dejó su cargo en la UIF
El presidente de la Unidad de Información Financiera (UIF), Paul Starc, presentó este jueves su renuncia al frente del organismo encargado de prevenir el lavado de activos y la financiación del terrorismo, según confirmó el Ministerio de Justicia de la Nación a través de un comunicado oficial. La decisión, atribuida a “razones personales”, fue aceptada por las autoridades competentes y marca un nuevo cambio en la estructura de un organismo clave del sistema de control financiero argentino.
Starc, quien había asumido la conducción de la UIF en abril de 2025 tras un proceso de audiencia pública y decreto oficializado por el Poder Ejecutivo, deja el cargo casi un año después de su designación. Su salida se formalizó luego de distintas versiones internas sobre su continuidad en el organismo dependiente del Ministerio de Justicia, que actualmente encabeza Mariano Cúneo Libarona.
En el comunicado difundido por la cartera de Justicia, se destacó que durante su gestión Starc “desempeñó sus funciones con profesionalismo y compromiso, contribuyendo a que el sistema de prevención del lavado de activos y de la financiación del terrorismo se adecue a los estándares nacionales e internacionales vigentes”. Además se señaló que continuará colaborando con el Gobierno Nacional en nuevas responsabilidades vinculadas a tareas de gestión, desarrollo financiero y consolidación institucional.
— Ministerio de Justicia (@MinJusticia_Ar) January 22, 2026
El Gobierno anunció que la conducción de la UIF será asumida por Ernesto Gaspari, un funcionario con amplia trayectoria en gestión pública y privada, especialmente en áreas de finanzas y administración. Gaspari se desempeñó anteriormente como Secretario de Coordinación y Planificación Exterior en el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, lo que pone el foco en una impronta más técnica y profesional para el organismo antilavado.
La salida de Starc se produce en un contexto de transición dentro del Gobierno nacional, donde ya se registraron otras renuncias en altos cargos en los últimos días. El organismo a su cargo —la UIF— juega un papel central en el monitoreo de operaciones financieras sospechosas y en el intercambio de inteligencia con órganos equivalentes en el exterior, como la Financial Crime Enforcement Network (FinCEN) de Estados Unidos, con la que Starc se reunió recientemente para intercambiar datos sobre investigaciones en curso.
Starc había llegado al cargo tras la salida de Ignacio Yacobucci, su antecesor, en un movimiento vinculado a ajustes en la dirección del organismo y a la influencia de asesores presidenciales cercanos al Ejecutivo. Su gestión incluyó la adaptación de los mecanismos de supervisión y cooperación internacional, y ahora la UIF inicia una nueva etapa bajo la conducción de Gaspari, en un año marcado por desafíos en materia de prevención del lavado de activos y la creciente complejidad de los sistemas financieros globales.