Publicado: 08/06/2026 UTC Nación Por: Redacción NU

Una investigación golpea y abre nueva crisis en LLA

La desconfianza se instala en el corazón del Gobierno y proyecta un desafío que podría definir la pulseada de 2027.
Una investigación golpea y abre nueva crisis en LLA
Redacción NU
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santiago caputo

El Gobierno enfrenta un clima de creciente desconfianza interna, exacerbado por una investigación de la Inspección General de Justicia (IGJ) sobre la Fundación Faro, un think tank vinculado a Santiago Caputo. Este episodio provocó un enojo público de Caputo, quien lo interpretó como una ofensiva desde el entorno de Karina Milei. La situación pone de manifiesto las tensiones existentes entre los sectores más influyentes del oficialismo, generando un escenario de recelos y acusaciones mutuas que impacta en la cohesión gubernamental.

La controversia judicial se centra en el pedido de la IGJ a la Fundación Faro para que presente el listado de donantes, montos y fechas de las donaciones, además de aclarar sus movimientos financieros. Aunque fuentes oficiales intentaron minimizar el hecho, calificándolo como un mero cumplimiento de requisitos documentales, el entorno de Santiago Caputo lo atribuye a una movida de la mesa judicial de Karina Milei. Este incidente se suma a antecedentes como el desplazamiento del caputismo del Ministerio de Justicia, evidenciando una lucha de poder por el control de la política judicial y la influencia dentro del gobierno.

En paralelo a estas fricciones internas, La Libertad Avanza (LLA) se enfrenta a un complejo panorama electoral de cara a 2027. Javier Milei, a pesar de ser considerado favorito, reconoce la incertidumbre que rodea los comicios del próximo año. La economía, aunque muestra signos de robustez en algunos indicadores como la compra de reservas por el Banco Central, aún genera dudas en los actores económicos. La necesidad de que la política acompañe los esfuerzos económicos es crucial, y la relativización de las expectativas de reelección de Milei podría intensificar las tensiones.

El Gobierno se encuentra en la encrucijada de definir acuerdos políticos con gobernadores y espacios dialoguistas, fundamentales para obtener apoyo en el Congreso y para las elecciones venideras. Existe un debate interno sobre la profundidad y el momento de estos pactos. Algunos funcionarios advierten que posponer estas discusiones solo generará más desconfianza, recordando experiencias pasadas donde la falta de acuerdos tempranos resultó en pérdidas de votaciones en el Congreso. La estrategia de “La Negociación Valdés” en Corrientes es citada como un ejemplo de cómo la falta de apertura puede tener consecuencias negativas.

Los estrategas de La Libertad Avanza (LLA), si bien defienden las posturas adoptadas en el pasado, vislumbran una posición más aperturista para el próximo año, con reglas de juego más consensuadas con los gobernadores. El ministro del Interior, Diego Santilli, ha estado activo en el diálogo con jefes provinciales, reuniéndose con figuras como Alberto Weretilneck, Hugo Passalacqua, Carlos Rovira y Osvaldo Jaldo. Estas conversaciones buscan fluidificar las relaciones electorales y podrían incluir la negociación de pliegos judiciales, donde el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, tiene poder de decisión.

En este contexto de confrontaciones internas y desafíos electorales, la cúpula del Gobierno observa con preocupación cómo las discusiones se ven teñidas por la interna, interpretando cada acción como una amenaza o un posicionamiento. Esta dinámica ha llevado a figuras como el ministro de Economía, Luis Caputo, a adoptar una postura más reservada en las reuniones de mesa política. La cohesión interna y la capacidad de forjar alianzas serán determinantes para el futuro político de La Libertad Avanza (LLA) y la estabilidad del gobierno de cara a 2027.

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