Publicado: 26/10/2012 UTC General Por: Redacción NU

"Quiero que la vida me sorprenda"

Con "La piedad y los animales", retoma su carrera actoral, esta vez en teatro. Modelo, conductora y exparticipante de perfil bajo en Bailando por un sueño, habla sobre su actualidad en las tablas, en donde le pone el cuerpo a un personaje muy jugado, y recuerda el aprendizaje que le dejó el ciclo de Tinelli.
"Quiero que la vida me sorprenda"
Redacción NU
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"Para hacer La piedad y los animales me llama Fernando Ferrer, el director. Yo ya había trabajado con Ezequiel Tronconi, uno de los protagonistas de la obra, en Combinaciones, una serie que se daba en la web de La Nación. Ahí habíamos protagonizado un capítulo que se llamaba 'Pensamiento'. Entonces Tronconi, que estaba dentro de La piedad, le recomendó a Ferrer que me llamara ya que estaban en la búsqueda de los personajes. Ferrer me alcanzó el guión justo cuando me estaba yendo a filmar una película a un crucero. Esto fue en marzo. Le dije: 'Cuando termine de leer todo, te llamo y te contesto'. Así que leí la obra en el barco y cuando llegué le pregunté si estaba a tiempo de sumarme, que me encantaría. Mi problema eran los tiempos, ya que hago varias cosas. Me dijo: 'Eso lo vamos viendo. Vemos los días a medida que va pasando'."

"Marisa, mi personaje, es una mujer muy perturbada. Está muy enamorada de su marido, Roy, y con tal de mantenerlo y no perderlo es capaz de hacer cualquier cosa. De consensuar cosas que no le hacen bien. Después, ese consenso se le va de las manos porque no lo puede aguantar. Al fin y al cabo, siempre termina haciendo lo que él quiere y le pide. Ella sufre muchísimo y toma mucho alcohol y pastillas. Conocí a personas que aceptaban cualquier cosa por amor. No al extremo de tanta enfermedad, pero sí? Igual no me costó meterme adentro de Marisa porque se fue dando muy de a poco. En el texto no decía que Marisa era alcohólica ni que tomaba pastillas. Se fue cambiando a medida que íbamos ensayando. Fue como que, de a poco, les fuimos encontrando entre todos el color a los personajes.

"Si bien la obra no es para reír, se escuchan las risas del público. Creo que la gente se ríe por la tensión y por nervios. Hay una situación angustiante y necesita canalizarla por algún lado. La risa es una manera muy habitual. En realidad, esta obra es superdramática porque los personajes la están pasando muy mal con situaciones tremendas. Hay situaciones de violencia terribles, más allá de la violencia física. Mucha violencia de palabra, que es hasta peor que la física. Los chistecitos están puestos para que distiendan y se relaje un segundo para después volver con toda esa situación violenta. La gente necesita tirar la risa y, de hecho, hay personas que salen diciendo 'lo que me reí...', viéndolo más del lado del humor. A otras les toca más adentro. Hubo una persona allegada que me dijo: 'La obra me mató', porque estaba pasando una situación algo parecida. Algunos salen angustiados, con la sensación de que vieron algo fuerte, y otros con la sensación de liviandad, que se murieron de la risa. Igual depende de cada uno y también de la función. Hubo funciones en las que el público se rio mucho y en todo momento, y otras en las que prevalece el drama."

Impasse 1: Tocamos el timbre y baja Paula a abrirnos la puerta de su departamento. Simpática y agradable, nos ofrece una gaseosa al tiempo que sus gatos, Frida y Jorge, corren a nuestro encuentro.

"Recuerdo muy bien mi participación en el Bailando. La verdad es que la pasé genial. Aprendí a bailar y, como me encanta bailar, fue un placer, porque mi trabajo era ensayar distintos ritmos por tres o cuatro horas. Aprendí un montón. Ojo, no solo eso sino también a bancar el tema de la exposición. Pensé que no iba a poder. No estaba acostumbrada a estar tan expuesta. Es un programa con una cantidad enorme de rating. Me preguntaba: '¿Cómo hago para salir a bailar acá?'. Pude, y después me dije: 'Si me animé a esto, ¡puedo hacer un montón de cosas más!'.

"Después de terminar mi participación en el Bailando, empezó a sonar muchísimo el teléfono. Enseguida arranqué a trabajar en tele como actriz y no paré. Terminé el Bailando y me salió una propuesta en Uruguay para conducir Jugadas, un reality. Fue una experiencia muy linda. Antes había estado como conductora en Tendencia y 100% Mundial, en la previa del mundial de Alemania, donde visitamos las ciudades donde se iba a jugar. Tendencia era otra cosa. Además, estaba embarazada y no podía hacer otra cosa más que conducir. Fue distinto conducir un reality. Había que lidiar con las emociones de las chicas que quedaban afuera, tratar de alentar y apoyar. Venían chicas de todas partes de Uruguay.

"No me dio bronca que después del Bailando me empezaran a llamar más para trabajar. Capaz que hay gente que no sabe de la preparación que una tiene, no sabe lo que podés hacer o lo que sos capaz de dar. Igual, antes del Bailando había trabajado, no es que arranqué a partir de ahí. La televisión hace que se te conozca muchísimo más: a la gente que te contrata le interesa tener a personas, digamos, un poco más conocidas. No está mal eso. También depende de cómo sea tu actitud en el Bailando. Tenés la opción de meterte en líos y hacer escándalos, que te da muchísima más popularidad pero así también serán los trabajos que te ofrecerán o la gente que se va a interesar por vos. Al Bailando solo fui a bailar. No me metí en nada porque no es mi personalidad. A pesar de haber estado ahí, tengo un perfil bajo y lo tuve en ese momento. Estaba muy interesada en actuar. No me dio bronca, al contrario, se me abrieron más puertas. Está bueno tener los espacios para poder demostrar que podés hacer distintas cosas, que lo que te proponés lo podés hacer bien sin necesidad de improvisar en el momento, tirándote a la pileta con algo que sabés que no podés. Lo agradezco mucho. Fue una linda experiencia pero no sé si volvería a hacerlo. Estoy en otra sintonía ahora y no sé si estoy dispuesta a bancar, hoy por hoy, este tipo de situaciones."

Impasse 2: Paula no deja tema sin tocar. Reflexiva e inquieta, cuenta que su papá, Víctor Hugo, todavía no la fue a ver. ?Le pedí que viniera cuando esté todo más ajustado, pero parece que dijo en la radio que iba a venir en cualquier momento.?

"Quiero disfrutar cada momento. Ir paso a paso. Sumar experiencia y aprender; todo llega en el momento en que tiene que llegar. También sé que mi vida no es solamente trabajo, sino que hay que pasarla bien y tener buenos momentos. Las metas a largo plazo no son positivas. Creo que hay que tener metas cortas y proponerse cambios a corto plazo. Después, eso te lleva a lo que vos querés lograr. Si te ponés una meta muy grande y muy larga, es tan largo y difícil el camino que uno se bajonea más rápido. Se frustra y todo. Creo que hay que tener metas más cortas y disfrutar del proceso. Trato de vivir el presente. No cuestionarme ni siquiera de acá a un mes. Que me sorprenda la vida y llevarla por el camino que quiero, haciendo lo que me hace feliz. Vivir el momento. Hoy estoy acá por algo y mañana estaré en otro lado, ya se verá."

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