Hirschfeld: "Hay muchas posibilidades para que los jóvenes participen en política"
NU: Hay cierta idea de que los jóvenes, para que participen en política, tienen que ser tomados a través de los medios de comunicación. ¿Hay que caer sí o sí en el medio de comunicación masivo?
GH: No necesariamente. Pienso que hay nuevos instrumentos como las redes sociales, blogs, actos públicos no convencionales que pueden atraer a los jóvenes a participar en política. Incluso lecturas alternativas, cosa que abra un amplio abanico de posibilidades para que los jóvenes participen en política.
NU: ¿Cómo ve a la televisión? Porque muchos la ven, ya sea de izquierda o derecha, como un medio masificador y vaciador de contenido...
GS: A mí me da la sensación de que el discurso en televisión tiene que ser muy efectista porque los tiempos se acortan. Entonces, quizás no sea el lugar más propicio para explayarse y profundizar ciertos temas. Hay que tener mucha claridad en el discurso y ser muy concreto por una cuestión de tiempos. Igualmente, para impregnar de las buenas ideas (que son las de la libertad), o hay que descartar ningún tipo de medio para su amplificación.
NU: Cuando habla del tema de los tiempos, ¿ese tiempo es el acorde para la reflexión puntual?
GH: Me da la sensación que la televisión exige un nivel de lenguaje y de comunicación más efímero, más ágil, que otro tipo de medios.
NU: Usted hizo una exposición hablando de presente y pasado, sin descartar la gestión ni las ideas. ¿Cómo ve que acá, en Argentina, la gestión está alejada de las ideas?
GH: Un buen proyecto político, de gestión eficiente, debe ir acompañado de buenas ideas, principios y convicciones. Se incurriría en un error en distanciar las ideas de la gestión que, muy por el contrario, se sinergisan y forman un círculo virtuoso.
NU: Cuando habla del futuro, ¿toma algo del pasado?
GH: Totalmente. Un espacio político que quiere ser ganador y generador de propuestas para el futuro, tiene que aprender las lecciones del pasado. Tampoco debe dejarse amilanar por estigmas que no tienen nada que ver con un montón de cuestiones muy graves que pasaron en la Argentina. Una dictadura brutal, una década del 90 que de liberal, para mi, tuvo muy poco. Entonces no voy a permitir que nadie me venga a pegar con ciertos espacios históricos de la Argentina con los que no tengo nada que ver. Que no me corresponden. Por eso digo que hay una generación que tiene que modernizar su discurso, que tiene que mirar al futuro y generar propuestas ganadoras basándose en los principios que fueron exitosos en otros países.
NU: En términos como "ganador", "gestión" y demás, hay mucho lenguaje de marketing ¿que reflexión le merece?
GH: Para que un proyecto sea ganador, debe tener un buen partido político sólido, con estructura, un buen líder y buenas ideas. Si no tiene liderazgo, sin programa ni partido, quedándose en una cuestión que baila alrededor de las encuestas y lo que dicen los gurúes del marketing del momento, para mi, ese proyecto está condenado al fracaso.
Podrá ganar pero al día siguiente de asumir la responsabilidad de conducir un país, una ciudad, se va a preguntar "¿Ahora que hacemos?" y la respuesta no la va a encontrar en aquél asesor de marketing que le dijo como vender una imagen. Experiencias sobran en Latinoamérica y el mundo con ese tipo de desencantos.