Caffi apunta a los trabajadores por la situación del Colón
Luego de los reiterados reclamos y protestas que se escucharon tras la reapertura del Teatro Colón en mayo de 2010, su director general, Pedro Pablo García Caffi, envió una carta a la comunidad explicando los conflictos que en la actualidad atraviesa el Primer Coliseo, además de criticar el accionar gremial.
El escrito comienza haciendo referencia al entusiasmo frente a la recuperación del Primer Coliseo, pero reconociendo que en el pasado formó parte del circuito de los mejores espacios líricos del mundo, y que hoy ?está deteriorado?. ?Desde hace décadas la imagen se ha visto, en distintas oportunidades, afectada por el incumplimiento, la imprevisibilidad y la indisciplina?, expresa el relato.
García Caffi prosigue explicando que ?signo de esa debacle que ha ido socavando sistemáticamente a la institución es, en primer lugar, el menosprecio y la falta de compromiso para con el público, conducta que demuestra el nivel de deterioro al que se ha llegado".
Otro de los puntos sobre los que recaló el director fue ?la pérdida de toda cordura, orden y respeto al lugar de trabajo, además de la destrucción de la mística del arte y la dilapidación no sólo de esfuerzos, talento y recursos, sino también del prestigio del más emblemático ícono cultural?.
Frente a esta situación manifiestó "querer devolver al personal y a los cuerpos estables, a la temporada y al funcionamiento en general aquel prestigio y se refirió a la actual gestión de Gobierno y le atribuyó "la buena voluntad de recuperar la excelencia que todos queremos, iniciando una gestión sobre dos proyectos largamente postergados: la autarquía y la reapertura del Teatro?.
Sobre la obra de restauración y modernización tecnológica, García Caffi explicó que ?se invirtió una enorme suma de dinero y de recursos, con la satisfacción de que esa recuperación edilicia, actualmente considerada un paradigma en el mundo, sea hoy orgullo de todos los porteños?.
?Con negociaciones de emergencia (bajo amenaza de asambleas y toma de escenario a último momento, cancelaciones con público sentado a sala llena, entre otras), continuaremos invariablemente sometidos a la presión y al riesgo de sufrir salvajes boicots, sumando desgaste y episodios tan amargos como los mencionados, siempre empantanados en la irracionalidad, la obstrucción, la crisis y el conflicto?, sigue la carta.
Como solución propuso seguir trabajando para ?encauzar el funcionamiento del teatro, restablecer el reglamento de trabajo, mejorar las condiciones laborales, recomponer las situaciones salariales y resolver las jubilaciones, pero sobre todo, garantizar una estabilidad en la cual la temporada y el público no sean constantes rehenes de insensatas prácticas sindicales?.
Y para acabar con las crisis y los conflictos permanentes, García Caffi aseguró que apuntan a ?pagar buenas remuneraciones y garantizar condiciones de trabajo a cambio de altas responsabilidades?. Y agregó: ?estamos dispuestos a conceder mejoras a contraprestación de mayor número y frecuencia de actuaciones y ensayos y, sobre todo, concursos y mayor compromiso y responsabilidad para que no se afecte el cumplimiento de la programación y las actividades pautadas?.
Sobre el público, indicó que ?es el depositario de todos los esfuerzos de producción de un teatro?, de manera que consideran ?necesario? tenerlo informado frente a "la confusa y destructiva campaña de aquellos que intentan clausurarlo para siempre y exhibir semejante hecho como un trofeo de guerra".
Para dar cierre a la carta, García Caffi aseguró que ?están decididos a recobrar el valor del trabajo, la cualidad permanente del arte y el lugar que al Teatro Colón le corresponde en su Ciudad, en su país y en el mundo?.