La excelencia en la brevedad
"Después de hacer las adaptaciones de Raymond Carver sentí que era el momento de dejar la narrativa de lado y concebir un texto teatral propio para llevar a escena. Me senté frente a la computadora, convencido de que estaba trabajando diálogos y situaciones de un próximo espectáculo. Para darle forma a esta decisión, apenas tuve escritas algunas hojas me puse en contacto con los actores y actrices que me interesaban para los distintos papeles. Confiamos, ellos y yo, en lo que había aparecido en esas primeras escenas y acordamos fechas. No sólo tenía un compromiso conmigo sino que había involucrado a otras personas. Como cada uno de ellos tendría que interpretar dos o tres personajes, necesitaba un grupo capaz y entrenado. Germán Rodríguez, Laura López Moyano, Ximena Banús y Javier Pedersoli hacen un trabajo extraordinario y terminaron siendo verdaderos pilares de 'Mujer armada, hombre dormido'."
"No me propongo hacer obras cortas de tiempo. 'Marinero', 'Catedral' y 'Quienquiera que hubiera dormido en esta cama' apenas 35 minutos cada una pero nunca fue un problema. Los finales llegaban de manera natural y la duración era acorde a la forma en que se desarrollaba la acción. 'Mujer armada, hombre dormido dura' 45 minutos. El hecho de que sean varias historias y personajes era una tentación para engolosinarme pero me gusta la ambigüedad y la síntesis. Opero por sustracción, algo que, supongo, imito de los autores y artistas que admiro. Hay gente que agradece mucho esto y otra que se queda en la butaca esperando el segundo acto. La obra tiene ocho escenas en las que la situación se plantea muy rápidamente. Los personajes van al grano y eso requiere mucha concentración por parte de los actores. Tienen que acelerar de cero a cien en pocos segundos, salir de escena, cambiarse de ropa y entrar interpretando a otro personaje, que otra vez se enfrenta a un momento clave de su vida."
Impasse 1: Hace rato que queríamos hablar con Martín. Hemos visto muchas de sus obras y sabemos de su crecimiento y su sapiencia. Riquelmista amante del buen futbol y tímido para las notas, Flores Cárdenas descubre poco a poco los secretos de su escritura y su dirección.
"En 'Mujer armada...' soy autor y dramaturgo de la obra. En las adaptaciones de cuentos, como 'Catedral' y 'Quienquiera que hubiera...', por más que alguien podría decir que como dramaturgo uno es ?autor? de la obra teatral, los cuentos ya estaban escritos. En este caso, 'Mujer armada?' es un material concebido para ser llevado a escena. Una característica principal de la escritura dramática es esa entidad oral y performática de la palabra. Si bien se puede asociar el estilo de la obra con algunos autores de la narrativa y la poesía norteamericana, yo me senté frente a la computadora a escribir una obra de teatro. La palabra en dramaturgia no sólo tiene música, sonoridad y ritmo sino un cuerpo real que la dice. La palabra fue concebida para ser dicha. Además, se trabajó mucho en hacer de forma sintética y verosímil los cambios de papeles y de locaciones sin traicionar una forma de trabajar."
"Mi vida como dramaturgo recién empieza. Tengo un vínculo muy estrecho con cada uno de los personajes de 'Mujer armada...'. Me siento representado por ellos. Claro que va a haber quien vea la obra y piense que soy un monstruo, un infeliz o sencillamente un idiota. Puedo ser todo eso, sobre todo lo último. Pero lo que me interesa, en realidad, es profundizar en ese vínculo que se está generando entre mi intimidad y mi creación. A pesar del aparente distanciamiento que propone la puesta, montar estas situaciones me conectó con experiencias, miedos y fantasías con las que convivo día tras día. Algo así como rascarme cascaritas de heridas que, lejos de cicatrizar, cada vez se hacen más grandes, por mal que suene."
Impasse 2: Martín responde con metáforas muy concretas en su contenido pero no exentas de poesía. Sus respuestas son claras, tal como sus propias obras.
"Estoy dirigiendo los ensayos de un unipersonal escrito por Santiago Loza en el que va a actuar Diego Gentile. Me ofrecieron algunos textos para dirigir pero la verdad es que no sé qué autor u obra vendrá después. Sean textos míos o no, disfruto mucho del proceso de montaje. Es ahí donde me encuentro haciendo verosímil, funcional o bello a mis ojos lo que me parecía tirado de los pelos o poco interesante en el papel. Tiene que ver con la experiencia en los cuerpos, algo físico en espacio y tiempo. Allanar nuevas tensiones y sentidos en el texto a partir de verlo. Verlo modifica mi manera de ?leerlo?. Puedo no estar del todo conforme con lo escrito pero confío igual porque va a estar puesto en juego en un sistema que me permite mejorarlo."
"Es difícil hablar del ?teatro porteño? en general. Está el teatro comercial, con el cual no tengo vínculo; el teatro oficial, que sobrevive exclusivamente gracias al amor y tozudez de sus artistas y trabajadores y agoniza con un presupuesto miserable, y el teatro alternativo, por llamarlo de alguna manera, que está vivo y que incluso tiene su versión off en Escena, un nuevo grupo de salas que crecen por mérito propio, descubriendo formas, allanando caminos. Son todas realidades distintas del teatro de Buenos Aires con un denominador común: la ausencia de una política cultural. En esta situación de abandono, el teatro alternativo, valorado en el mundo por su singularidad y produciendo como puede, le termina dando, por demagogia y pura propaganda política, un falso prestigio al teatro comercial y al devaluadísimo teatro oficial. Puede ser que haya demasiadas obras en nuestro espacio, ¿pero, cuál sería la medida? ¿Demasiadas para qué y para quién? Somos muchos, sí, pero ¿de qué renegamos? ¿Cuál es el peligro o en qué nos perjudica? Estas son preguntas que me hago y las respuestas que encuentro se contradicen. No sé si la afluencia de espectadores de teatro alternativo crece de a poco o se sostiene porque es un público muy seguidor. Sólo sé que es únicamente por méritos propios y porque somos cada vez más lo que nos involucramos con la actividad."
"Mujer armada, hombre dormido". Camarín de las Musas. Mario Bravo 960. Sábados, a las 23.