La carta por la cual habría sido suspendido el jefe de enfermería del Garrahan
La semana pasada, exactamente el miércoles 4, se realizó un cese de actividades, por 24 horas, en el hospital de pediatría Juan Garrahan. La medida de fuerza fue realizada por el personal de enfermería que pedía la nulidad de la sanción y traslado del jefe de personal de enfermeros, Miguel Abelans.
La reprimenda sobre Abelans fue decidida por el Consejo de Administración del nosocomio. La razón de la sanción se debería, según los allegados a Abelans, a una carta escrita por el jefe de enfermería en agosto del 2005, que exhortaba a sus colegas, organizaciones de derechos humanos y gremiales de trabajadores a oponerse al "genocidio laboral" del Garrahan, que por aquellos momentos se encontraba en huelgas sucesivas.
LA CARTA DE LA DISCORDIA
Transcribimos la carta escrita por Abelans, que fue redirigida a NOTICIAS URBANAS por los gremialistas:
"Las declaraciones del director (del Consejo de Administración) fundamentalista Golberg coincidente con argumentos previos difundidos desde el Gobierno (Nacional), están preparando la etapa previa a la represión, arengando 'militarmente' a las fuerzas del poder público, a la justicia y a la comunidad para justificar dicha represión. La injusticia y el maltrato a los ciudadanos siguen siendo la ley que nos somete.
La ausencia de justicia en el plano social y económico son ambas hijas de la cultura de la violencia y la impunidad, características fundamentales de la clase dominante en Argentina. Continúa una política económica para la exclusión y el exterminio. Sabemos hoy que cada muerte a cada hora, en cada lugar de nuestro país por hambre, humillación y exclusión, tienen unas causas y responsables con nombres y apellidos que deberán ser juzgados por asesinatos.
La idea es deshumanizarnos hasta que nos hagan desaparecer y pasemos hacer un número más para la estadística. Si esto no es genocidio, ¿qué es? Pido ayuda, a los que les importa la vida y queremos luchar por la justicia.
Como pueblo tenemos que ir aprendiendo de nuestros dolores, saquemos fuerzas de nuestras debilidades, compartamos el dolor de nuestros pares. A pesar del desgarramiento profundo no sé esta pensando en la venganza ni en la muerte. Otras tienen que ser las herramientas: la constancia, la solidaridad, el apoyo mutuo, la paciencia y el coraje.
Sólo la justicia aliviará cualquier tipo de dolor, no importa cuanto tiempo demande. Perder la paz y la justicia es el camino más corto hacia la barbarie, la disolución social y el derrumbe de las instituciones.
Sin justicia, no hay orden social, político, ni institucional que pueda sostenerse en el tiempo, ni tampoco permite pensar en un país, donde los ciudadanos puedan vivir con respeto y dignidad". Firmó Miguel Ángel Abelans, enfermero profesional del hospital Juan Garrahan.