Twitteame, votame
Los tiempos en que una campaña electoral se centraba en las pintadas en las paredes, los spots publicitarios con jingles especiales y el reparto constante de boletas y propuestas en la calle quedaron atrás.
Las elecciones 2011 parecen haber tomado como sagradas algunas reglas que se vienen cimentando desde hace algunos años. Así, el primer mandamiento de las nuevas campañas es ?Usarás redes sociales?, al que lo sobreviene ese que dice ?Si quieres asegurar el fracaso de una elección, deja de lado la comunicación 2.0?.
La carrera porteña hacia la Jefatura de Gobierno comenzó hace tiempo ya. En la recta final nadie quiere perder pisada y nadie quiere dejar un vacío del que otro pueda sacar provecho en el sprint. Entonces, la arena en la que dan batalla y de la que nadie se desentiende es la web que, a priori, se presenta igual ante todos los candidatos: no tiene costos elevados, al punto de ser un gasto poco significativo, y su provecho está signado única y totalmente al uso del que se haga de ella.
Pablo Capurro, director de SG2 y especialista en comunicación digital, explica que ?el principal desafío de los políticos es aprender a escuchar. Entender lo que está pasando, qué le interesa o preocupa a la gente, es una oportunidad que internet le ofrece, gratis, a cualquier político. Y sumarse al diálogo, en un plano horizontal, sin ánimos de imponer nada a nadie, participando de la conversación política que ya se da en internet, es una excelente opción?.
En diálogo con Noticias Urbanas, Capurro expresa que si bien cada campaña 2.0 ?depende siempre de los objetivos particulares de cada candidato o fuerza política, internet es lo que uno quiera hacer con ella?, y agrega que ?lo mínimo e indispensable, y a la vez lo más difícil, es asumir internet como lo que es, una red de personas con las que podemos compartir preocupaciones, ideas, soluciones; en la que podemos invitar a la gente a sumarse a nuestro proyecto, a participar y hasta ayudarla a organizarse para aportar en la difusión de la campaña?.
Sigue Capurro: ?Lo más interesante aparece cuando entendemos internet como lo que es, no sólo un medio en el que podemos ?hacer publicidad?, si no algo distinto, más grande, con otra potencia, que exige mucho más de nosotros que tan sólo dinero?.
Capurro dice descreer ?de las fórmulas óptimas o universales, o de que exista una única receta para todos los candidatos?, y cree que cada uno, ?consciente de su situación y estrategia general, debe elegir las herramientas y caminos precisos para cumplir sus objetivos. De ese modo, la estrategia digital se convierte en una parte del todo, un condimento integrado a la estrategia general, y no un asunto aislado, que dominan unos iluminados tecnológicos en otra sala?.
Pero se sabe que la teoría no siempre se condice con la práctica. Por eso Noticias Urbanas hizo un relevamiento por la red de redes para comprobar cómo utiliza cada candidato las posibilidades que le brinda la web, y corroborar lo que afirma Capurro, que no es momento de crear herramientas (ya que en su mayoría, los candidatos ya tienen presencia en la web), sino que ?el desafío es hacer algo con todo eso. Crear redes o lazos sociales que aporten y apoyen los objetivos de la campaña; convencer a los indecisos, activar acciones con sus ?militantes digitales? para propagar sus mensajes y dialogar?.
Desde Proyecto Sur le contaron a Noticias Urbanas que tienen destinado personal de prensa al manejo de la comunicación vía Twitter, blogs y Facebook. En ese caso, en la web www.pinobuenosaires.com el objetivo parece convocar a los jóvenes a participar activamente de la campaña, y también se presentan de manera destacada ?100 propuestas para cambiar la Ciudad?.
?En Facebook subimos contenido a diario y si hay algún tema de mucho peso, como Schoklender o la posible alianza con Binner, colgamos contenido relacionado con eso?, comentaron. Sobre el electorado al que se dirigen mediante la campaña web, sostuvieron: ?Lo concebimos de dos maneras.
La primera tiene que ver con los militantes del interior o aquellos que no tienen acceso a los grandes medios de comunicación. Por otra parte, sabemos que nuestro grupo de votantes es mayormente de jóvenes, y ellos siempre participan de alguna red social?.
Además, desde el espacio del cineasta afirmaron que llevan adelante vía web una campaña de afiliación. Sobre los agravios o insultos que se reciben por las plataformas digitales, Proyecto Sur prefiere no censurar, ?salvo que haya agresión?, ya que creen que ?censurar en internet es ridículo e imposible?. También, comentaron que en Facebook, quienes participan de la página de Proyecto Sur debaten posturas, alianzas y proyectos. Una de las contras del 2.0 de Pino es que vía Twitter, cuando alguien nombra al candidato, un usuario replica con un video en el que Solanas le pifia con el número de comunas de la Ciudad.
Otra de las campañas que se enfoca en las plataformas digitales es la del ex jefe de Gobierno Jorge Telerman. En la vía pública, los afiches del candidato porteño por Más Buenos Aires muestran su cara y la palabra ?sabe?, más la dirección web telermansabe.com.
El sitio ?si bien estuvo caído algunos días? contiene propuestas e integra las redes sociales como Twitter, blogs, YouTube y Flickr. Planteadas en el mismo verde que sus afiches, Telerman utiliza las redes como reflejo de sus actividades de campaña (tanto vía Facebook, como Twitter y Flickr).
Javier Castrilli es otro de los que hace hincapié en la campaña 2.0. Desde su web, www.castrillijavier.com.ar, anticipa los actos de campaña, da a conocer sus repercusiones e incluye links a YouTube, Flickr, Twitter y Facebook. Con un presupuesto que lejos está de acercarse al de otros candidatos, el equipo de comunicación 2.0 del ex árbitro utiliza el material de las recorridas de campaña, videos propios y la difusión lograda en los medios como insumo para la actualización. Además, desde todas las plataformas, Castrilli invita a quienes tengan ideas para la Ciudad o quieran sumarse a su proyecto, que se contacten por cualquiera de las vías.
Si bien hay personas destinadas en exclusiva a la comunicación digital, tal como le contaron a este semanario, muchas veces es el mismo Sheriff quien se encarga de coordinar los movimientos y contestar los mensajes, lo que demuestra que el ex funcionario le pone el cuerpo a la campaña y que está al tanto de las nuevas tecnologías.
La campaña del actual jefe de Gobierno, Mauricio Macri, al igual que su gestión, tiene una pata en las redes sociales. Cuenta con dos sitios principales: la página de Macri (www.mauriciomacri.com.ar), con información general y acceso a otras plataformas, y la específica de esta campaña (www.sosbienvenido.com), con un enfoque más militante en el que se brinda información acerca de la agenda pero también ?recursos de campaña?, como flyers, un ?manual para conseguir votos? enfocado a revertir críticas y un listado de preguntas y respuestas sobre lo que hay que contestar acerca de la gestión. Bien PRO.
El equipo de comunicación 2.0 de Macri cuenta con personas dedicadas especialmente a dichas gestiones y eso demuestra que con un presupuesto destinado en especial a la comunicación digital, las fronteras y posibilidades se amplían notablemente. El PRO acostumbra a utilizar la red de redes para la comunicación de distintos aspectos de su gestión, y eso claramente se convirtió en una ventaja al momento de comenzar la campaña, ya que en las distintas plataformas el número de usuarios que siguen a Macri o el partido es mayor al del resto de los candidatos.
A su vez, acorde con la gestión, en los sitios del PRO hay vínculos a cada cuenta en Twitter de cada candidato del espacio, además de las páginas en Facebook de Mauricio, María Eugenia Vidal y el partido.
En el PRO pareciera casi obligatorio tener presencia en las redes sociales si se quiere ser candidato, y eso tiene luego sus frutos.
Pero así como aciertos, el espacio liderado por Mauricio Macri también tiene sus golpes bajos en el 2.0. En ese sentido, en Twitter es normal encontrarse con hashtags (?etiquetas? que permiten juntar mensajes de distintos usuarios) que tienen como objetivo pegarles a Macri y a su gestión. Un ejemplo de esto es #MacriNoQuiereDebatir, que llegó a ser trendingtopic (tema del momento), a partir del cual distintos usuarios completaban la frase con críticas a la gestión del ingeniero.
Daniel Filmus, candidato K porteño, pone mucho énfasis en hacer notar su relación con la Casa Rosada. Su sitio web, www.danielfilmus.com.ar, se maneja como un periódico on line con noticias de las actividades del candidato, el llamado a participar y el acceso a otras plataformas: Facebook y Twitter. En ellas, el candidato replica los contenidos de la web. En la red del pajarito, Filmus anticipa sus participaciones en la prensa y actos y retwittea aquellos comentarios que le son favorables.
El kirchnerismo tiene el plus de una juventud que se volcó de lleno a las redes sociales y reprodujo sus voces por Twitter, blogs y Facebook, por lo que además de la llegada de Daniel Filmus a los canales oficiales, el espacio cuenta con el agregado de un coro que repite ese mensaje, criticando, además, la gestión macrista.
La candidata de la Coalición Cívica, María Eugenia Estenssoro, también tiene su sitio personal (www.mariaeugeniaestenssoro.com) y sus perfiles en Facebook y Twitter, en los que refleja las actividades de campaña y llama a la sociedad a participar en ella. También, claro, da cuenta de algunas de sus principales propuestas.
Por el lado de los radicales, Silvana Giudici cuenta, al igual que el resto de sus candidatos, con sus perfiles en las distintas redes sociales y su página web (www.silvanagiudici.com.ar). Sin embargo, la candidata del partido centenario dispone también del apoyo y soporte de los sitios partidarios, como www.ucrcapital.org.ar, en los que se publica información diaria de la campaña.
El otro logro de los radicales fue la organización mediante Facebook para, por ejemplo, gestionar actividades militantes como los banderazos y las mesas en distintas esquinas de la Ciudad. Para ello, algunos boinas blancas crearon el grupo ?Banderazo radical?, en el que intercambian opiniones, organizan actividades y se contactan.
Si consideramos el actual uso de las redes sociales por parte de los políticos porteños, el aprovechamiento total de las plataformas digitales parece estar lejano. Aunque todos inviten a la participación, reflejen los actos de campaña e intenten mostrarse más cerca de sus interlocutores, ninguno logró conectar en verdad con el electorado presente en la web, ni mucho menos organizar desde allí una verdadera campaña en donde los militantes asuman un rol más activo.
Tamaños
En la red del pajarito, éstos son los candidatos con más seguidores. El resto, no pasa la barrera de los 10 mil.
-Mauricio Macri
@mauriciomacri: 189.538
-Fernando Solanas
@fernandosolanas: 49.249
-Daniel Filmus
@FilmusDaniel: 45.452
-Ricardo López Murphy
@rlopezmurphy: 15.426
-Jorge Telerman
@JorgeTelerman: 12.279