La hipótesis del autosecuestro de Gerez
"Algo me dice que hoy ha nacido un nuevo candidato. No sé si un candidato K o uno transversal, peronista, providencial… ¿Quién puede saberlo? ¿Y qué diferencia habría? Lo cierto es que, en la Argentina irrumpen personajes de ficción pintados con un realismo indescriptible", escribe en un paper que titula "Ficciones argentinas", parafraseando el título de un libro de Tomás Eloy Martínez.
'Así vemos como un mundo ficticio había operado la sustitución de otro, verdadero. Este engaño en que parecían tomar parte todos, era un engaño para cada uno. Porque al empobrecer el cerco humano que nos rodea, lo que empobrecemos es nuestra propia vida, a quienes empobrecemos es a nosotros mismos. Y este mundo en apariencia próspero y rico, era en el fondo un mundo en vías de empobrecerse del modo más triste que es el empobrecerse creyendo estar acumulando y enriqueciéndose'. La cita, por si queda alguna duda, es de "Historia de una pasión argentina", de Eduardo Mallea, un polígrafo mediocre, que hubiera sido grande de no haber existido, en su mismo campo, los apellidos Borges y Bioy Casares.
Pero el punto es que la señorita (o señora) Pousa -que leerá puntualmente La Nación cada mañana-, usa a Mallea para sostener su argumentación: la de un país que vive envuelto en las sombras ilusorias del fondo de la caverna y que todavía no sabe qué es la luz (por obstinación de una obcecada banda de políticos y funcionarios contreras). Si se analiza desde el punto de vista filosófico, Pousa cultiva un platonismo anacrónico, más cerca de Lugones que de Von Mises.
Insiste: "Para quienes no estamos inmersos en el fantástico mundo de la televisión, estos maquillajes son inexpugnables. Este candidato de tez morena, de estatura baja, de contextura física mediana, de profesión albañil devino cierta mañana de política necesitada, testigo. Testigo contra un diputado electo que no fue. Si sus declaraciones en aquel entonces fueron ciertas o no, no lo sabremos. Es poco lo que podemos saber cuando a la historia la cambian como si fuera un folletín para subir al escenario y que el público aplauda un nuevo espectáculo. ¿Qué es cierto, 'Montecristo' o 'Bailando por un Sueño'?".
La idea de oponer lo verdadero a lo falso también es platónica; es una metafísica vieja, occidental, material, pesada, contraria a la práctica política: performativa, en acto, fundante. Pousa cree que la imagen no es la realidad y que la ficción es contraria a la verdad, entre otros lugares comunes decimonónicos, propios de su formación intelectual: el tomismo más reaccionario
Escribe: "Hay una historia oficial vaciando manuales y llenando el vacío de los libros no escritos, no por falta de material sino porque la política vende más si habla de fiestas, pizzas y champagne o de reinas en un país donde, paradójicamente, la nobleza linda con la oligarquía: dos castas sociales a quienes endilgarles la culpa de una ineficaz distribución de riqueza. Siempre, en la Argentina hemos tenido culpables que permitan a los responsables de los hechos (o no hechos) convertirse en víctimas".
Esto, para disparar lo que se intuye: pero imaginar que en la Argentina hubo una nobleza es de una pobreza franciscana. ¿Cómo endilgarle a esta señora (o señorita) que la única "nobleza" argentina es la que inventó alguien al que seguramente detesta, Juan Manuel de Rosas, cuando le regalaba las tierras saqueadas al indio a sus amigos y amantes?
"De testigo a hombre buscado. De una suerte de Moisés rescatado por un “discurso providencial” a… ¿concejal, diputado, intendente…? Tal vez. Todo puede ser. Aplaudo desde ya su aparición con vida, repudio que haya estado secuestrado pero debo admitir mi falta de credibilidad ante los hechos tal como nos están siendo narrados. No es la Argentina, un país donde las casualidades caractericen a la política. Y el Gobierno, como nunca antes, necesitaba un triunfo para justificar el brindis de fin de año".
Esto es: Gerez es un cazabobos del gobierno para apuntalar su política de derechos humanos, pero acá está la advertida derecha criolla para vocear a los cuatro vientos los discursos de Patti y sus adláteres.
"El hombre recientemente torturado, baja de la ambulancia sin un solo rasguño. Su torso desnudo luce intacto. No se ven las marcas de las colillas de cigarrillos ni se observan a simple vista, claro, las secuelas de golpes. Las “heridas del alma” son tema aparte. Sólo quienes las han padecido saben de su dolor indescifrable. Pero un secuestro con las características mencionadas por los funcionarios que posaron ante las cámaras a minutos no más de aparecido el “candidato” deja secuelas que los medios no ocultarían. Si vende más la yaga que la trama… "
"¿O acaso alguien quiere saber realmente por qué y cómo mataron a Nora Dalmasso? El rating lo da el cadáver exhumado, el marido que desencantó al público por no llorar desesperado… Y en este escenario, lo darían las muñecas carcomidas por las sogas, o las quemaduras en el torso expuestas en primer plano, como gustó más ver a Raúl Castells sin barba que descifrar qué pasó y de qué modo resultó quemado…".
El día que aparezca, si es que aparece, el cadáver de Jorge Julio López, no sé dónde irán a parar todos estos apologistas de la duda. La verdad sea dicha: si el gobierno K no tiene pistas sobre los secuestradores de Gerez, eso no quiere decir, automáticamente, que el hecho haya sido armado sino tal vez algo más grave: que el huevo de la serpiente está por explotar, y que los monstruos no respetan clase ni "raza", por mucho Pousa tirado arriba de la mesa.