Bonasso reeditó sus libros
“Una vez en Neuquén –dijo el escritor Osvaldo Bayer-, charlando con el obispo de Nevares, un muy amigo, me dijo ‘en tus libros tenés un fondo cristiano’. Yo le respondí que es porque de chico estudié la doctrina social de la iglesia con dos señoritas de 84 y 86 años. Resulta que esas dos monjas eran sus tías, entonces él me hizo la siguiente reflexión: ‘Vos fijate, con la misma enseñanza uno se hizo obispo y el otro anarquista’. En esa línea, yo pienso: Yo sigo siendo anarquista y Don Bonasso, lamentablemente, peronista”.
Cerveza de por medio, el escritor, periodista y diputado nacional Miguel Bonasso lo escuchaba atento, durante la presentación de una reedición de sus libros en una colección de libros de bolsillo para el verano de la Editorial Planeta, que incluye los títulos "Recuerdos de la muerte" (1984), "El presidente que no fue" (1997) "Don Alfredo" (1999) y "Diario de un clandestino" (2000) y "El Palacio y la Calle" (2002). Bonasso y Bayer se conocieron en el exilio, en México, y desde ese momento se recurrieron cada vez que lo necesitaron, el peronista lo hizo antes de publicar “Recuerdos de la Muerte”.
El director de Cascos Blancos, Gabriel Fuks, recordó en el acto la importancia que tuvo el libro para la militancia de aquel entonces. “Recuerdos las largas charlas en un local de la calle Venezuela”, indicó. Juan Carlos Dante Gullo, entre otros, asentían con la cabeza, mientras el escritor comentó que acaba de regresar de Milán, donde presentó este libro. Debajo del escenario, también estuvieron Vilma Ibarra, Martín Sabbatela, Remo Carlotto, Gustavo López, Eduardo Epszteyn y Francisco “El Barba” Gutiérrez, Nora Cesar, Pedro Campora, Humberto Sabbatini, Marcelo Duhalde, Beto Borro, Carlos Bosh, Julio Godio, David Fuentes y David Blaustein.
“No va a haber una fuerza transformadora si no logramos una síntesis entre el peronismo de izquierda y la izquierda no peronista”, dijo Bonasso, en un claro mensaje a su auditorio, colmado de políticos con quien el diputado nacional está armando en la Ciudad de Buenos Aires.
La mejor síntesis del debate en la izquierda porteña se dio en la propia mesa, entre Bayer y Bonasso, a quienes los une “el interés por los jodidos, por los de abajo”. La primera controversia importante se dio luego de que el diputado hiciera una larga exposición sobre la concentración de los medios de comunicación en oligopolios. “Y cuando van a democratizar ustedes los medios”, disparó Bayer, con voz pícara. “¿Ustedes?”, preguntó Bonasso. “Sí, el gobierno”, respondió su colega. “Yo no soy el gobierno, soy un simple parlamentario”, se excusó Miguel.
Inmediatamente, el kirchnerista explicó que en Diputados se aprobó la reforma de la Ley de Radiodifusión que fue modificada por el Senado. “Lo que volvió del Senado es anticonstitucional, Vilma”, dijo Bonasso. “Yo no me voy a hacer cargo de eso”, expresó la senadora Ibarra. Luego, el autor de “Recuerdos de la Muerte” explicó que también se reformó un artículo que exige que en el Comfer haya un representante de cada una de las fuerzas armadas y de la Side, pero que ese texto aún no volvió de la Cámara Alta.
“Hay que hacer un poquito más”, manifestó Bayer, quien agregó: “No lloremos, vos elegiste el camino de la política”. El dirigente kirchnerista manifestó que “no va a haber un Che Guevara” ni se va a dar una “lucha revolucionaria” por lo que debemos hacer “no que se vayan los diputados, sino que haya mejores diputados”. “Por eso vale la pena dejar de ser por un tiempo escritor para que me puteen como diputado”, confesó Bonasso.
El escritor peronista explicó que mientras que en 1949 los asalariados se llevaban más del 50 por ciento de la torta del país, hoy sólo alcanzan el 25 ciento. “Eso es lo que hay que cambiar, eso es”, repitió. Y una vez más, con la misma voz pícara, Bayer le preguntó: ¿Y cuándo lo van a hacer?”. “Le paso la pregunta a Néstor Kirchner”, dijo Bonasso.