La diferencia es radical
La interna en la Unión Cívica Radical ya es casi un punto más de la carta orgánica del partido, y si se avecinan las elecciones para cambiar autoridades, esa histórica característica se potencia mucho más.
Hasta las 22 del martes pasado, el comité electoral radical recibió las listas que competirán el próximo 9 de mayo. Los afiliados votarán un presidente y ocho representantes más por cada comité comunal, que conformarán la convención del partido que, una vez definida, elegirá el presidente y toda la mesa ejecutiva del partido. De las 15 comunas, los radicales lograron unificar listas en tan sólo dos: la número 8, donde encabeza Cristian Bentivenga, y la 12, donde presidirá Jorge Ferronato. En las otras secciones competirán más de una lista, y en varias, los sectores cercanos al macrismo colocaron sus nombres.
?O vienen a meter mano para molestar y perjudicar al partido o se quieren volver a sumar ahora que el partido está resurgiendo.? Estas son las dos posibles conclusiones a las que llegan varios radicales históricos que, enojados, manifiestan su rechazo a que los también radicales pero macristas sumen más gente a las listas. Aunque el legislador radical PRO Martín Ocampo desmintió que quieran regresar al partido para hacer política desde allí, otra fuente metida de lleno en la interna de los boinas blancas sentenció: ?La idea de ellos (por los PRO radicales) es meter, con suerte, de quince a veinte delegados en la convención partidaria?.
Ocampo expresó que tanto él como el otro diputado macrista radical, Oscar Zago, tienen contacto con muchos de los integrantes de las listas pero que son ?solamente relaciones personales, no políticas?. Además, recalcó que siguen trabajando desde la Legislatura por el proyecto que encabeza el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri: la presidencia PRO en 2011.
Sin embargo, los radicales que no se fueron hacia otras fuerzas políticas comentaron que candidatos como Fernanda Mollard, de la Comuna 3, Matías Barragán, de la 11, y Carlos Sacchi, de la 13, tienen ?buena relación con el macrismo y pertenecen al sector de (Daniel) Angelici?. En la misma línea, Oscar Zago impuso su historia en la Comuna 10 y tiene a Luis Montenegro como candidato, y Claudio Niño, titular de ObSBA, hizo lo suyo en la lista de la Comuna 4 de la zona sur, que encabeza Adrián Mastronicola.
Una tercera postura en la UCR porteña se declara ?independiente? y lejos de las dos posturas planteadas. Dicen que los sectores que ahora critican a los radicales cercanos al macrismo ?apoyaron a Macri cuando peleó por la Jefatura contra Ibarra?.
El presidente
Luego de las elecciones del 9 de mayo, la convención quedará conformada y deberá elegir las autoridades que formarán la mesa ejecutiva del partido. Los nombres que suenan con más fuerza para asumir la presidencia son: Emiliano Yacobitti, de la Cantera Popular, el ex diputado nacional Marcelo Stubrin y el actual presidente del partido, Carlos Mas Vélez. Varios radicales confiaron a Noticias Urbanas que el acuerdo estaría casi cerrado en Marcelo Stubrin presidente y Emiliano Yacobitti vicepresidente. Al menos eso apoyarían los sectores históricos del partido, con el Coti Nosiglia a la cabeza y Jesús Rodríguez. Sin embargo, otros son más cautelosos y dicen que todavía falta mucho, porque la elección final dependerá de los convencionales que asuman luego de las elecciones en las comunas.
Una vez más, la Unión Cívica Radical se encuentra ante un desafío interno. Las diferencias existen y son claras. Por un lado, los sectores históricos se niegan rotundamente, por orgullo, a aceptar en sus filas gente que trabaja o tiene buena relación con el macrismo. Por otro lado, los PRO radicales, teniendo bien en claro que cambiar de camiseta en política no es difícil, no quieren perder terreno en un partido que resurgió en los últimos tiempos y que tiene tres posibles candidatos a presidente. Y los independientes, que quieren escaparle a los de la vieja cepa y no coquetean con el partido de Macri. Sin embargo, en la UCR los caminos siempre parecen reiterarse. Además, en un partido tan histórico, la historia manda.