La ley no se respeta ni por los premios
Pocos grupos sociales son más cholulos que los políticos. Y en tiempos electorales, ese gusto por figurar en una foto junto a una importante figura de la cultura o un reconocido crac del deporte se puede convertir, además, en una excelente estrategia de campaña. El próximo 3 de junio el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires hará entrega de los premios Jorge Newbery a los deportistas más destacados del año pasado. Pero... ¿qué dice la normativa porteña sobre el evento deportivo más importante a nivel local?
En el año 2005 se sancionó una la ley 1778 (autoría de Milcíades Peña, Marina Pérez, Mónica Bianchi, Juan Velasco y Noemí Oliveto) que no sólo incluyó a los deportistas federados con capacidades especiales dentro de los premios, sino que estableció, en su artículo 3º que "el mencionado premio deberá ser entregado en forma anual el día 27 de Mayo a los distintos deportistas". Al año siguiente, los legisladores Marcelo Godoy, Daniel Amoroso y Helio Rebot, propusieron una modificación a dicha ley la cual fue aprobada el 5 de octubre de 2006, y que argumentaba en sus fundamentos que en el mes de mayo "aún no ha finalizado el cronograma de competencias de la mayoría de las disciplinas" y que por ello la fecha de entrega del Premio Jorge Newbery debía efectuarse "los primeros días del mes de diciembre, cuando finalmente se hayan completado los torneos que se realizan en forma anual, cerrando de esa forma el año deportivo.
Según el texto de la norma Nº 2101, vigente hasta el momento, "el mencionado premio deberá ser entregado en forma anual, entre los días 1 y 5 de diciembre".
"Godoy era presidente de la Comisión de Deportes y, ante el pedido del por entonces director de Deporte de la Ciudad, Víctor Luppo, accedió a impulsar el proyecto de modificación. Lo curioso del caso es que durante la gestión de Jorge Telerman, Luppo no respetó la fecha que él mismo solicitó", comentaron a NOTICIAS URBANAS fuentes parlamentarias.
Un poco de memoria. En el año 2003 los premios se entregaron el 5 de mayo; en el 2004 el 4 de junio; al año siguiente el 23 de mayo fue la fecha elegida para reconocer a lo mejor del deporte; en el 2006 (juicio político mediante) la premiación se realizó el 11 de septiembre; en el 2007 el evento se efectuó el 30 de abril y el pasado año, el 10 de junio.
Ni Aníbal Ibarra, ni Jorge Telerman, ni Mauricio Macri cumplieron con las fechas establecidas durante sus respectivos gobiernos para la entrega de los premios Jorge Newbery.
"Todos los años se hace a esta altura, haya o no campaña electoral. La fecha es acordada no sólo por el Gobierno, sino por todos los que integran la comisión organizadora. La verdad es que mientras todos están en campaña hace pocos días, nosotros estamos trabajando por los premios hace meses. Es muy difícil la organización de este tipo de premios. Lograr que los deportistas estén en Argentina es complicado. Del 1º al 5 de diciembre no hay nadie acá. Las opciones serían o casi en navidad o a mitad de año, que es lo que se viene haciendo hace tiempo", explicó a nuestro medio Leonardo Uranga, vocero de la Subsecretaría de Deportes de la Ciudad.
Luego de remarcar que "en diciembre también se entregan los premios Olimpia" con lo cual a la Ciudad no le convendría realizar su premiación en fechas similares porque no le permitiría "diferenciarse y posicionar su premio", Uranga reconoció que "tal vez haya que cambiar la ley" para que se "respete la lógica de los calendarios y disponibilidad de los deportistas".
"Lo ideal sería no ponerle una fecha estricta para no atarle las manos a los que organizan", comentó.
Días atrás, el vicepresidente primero de la Legislatura porteña, Diego Santilli, presentó un proyecto de reforma de la Ley 1778. La iniciativa del legislador PRO propone incorporar al texto de la normativa que todos los miembros que integran la Comisión de Entrega del premio "participan ad honorem por sus tareas realizadas". "Estaríamos dando prolijidad a una de las tantas normas relacionadas con entrega de distinciones y/o premios que se dan en la Ciudad evitando confusiones futuras referidas a retribuciones monetarias", fundamenta Santilli.
La modificación de una fecha establecida e incumplida religiosamente por tres gestiones, brilla por su ausencia.