Publicado: 31/01/2007 UTC General Por: Redacción NU

Sileoni: Filmus sí, educación no

En una decisión que no sorprende a nadie, que era esperada desde que se lanzó el candidato kirchnerista Daniel Filmus para la jefatura de Gobierno, Alberto Sileoni, su segundo en la gestión Ibarra y actualmente ministro de Telerman, presentó su renuncia. Bajo el viejo lema trosko de "cuanto peor, mejor" la política se carga de esta manera a un excelente referente y confirma que es más importante una especulación electoral que la educación de los porteños
Sileoni: Filmus sí, educación no
Redacción NU
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En una de las medidas más antipáticas que tuvo que tomar en su vida política, el ministro de Educación porteño Alberto Sileoni renunció a la conducción de la educación porteña por acompañar la aventura política de Daniel Filmus en la Ciudad de Buenos Aires.

El hecho de privilegiar la política electoral por sobre la gestión no constituye una buena señal para el fortalecimiento de las instituciones. A pesar de haberlo negado cientos de veces, es obvio que Sileoni no resistió más la presión permanente que desde las huestes de Alberto Fernández ejercieron para que abandonara su puesto en la gestión de Jorge Telerman. Filmus es recordado como un buen secretario de Educación de la Ciudad en la gestión de Aníbal Ibarra, mientras que Sileoni era entonces su segundo, embuido de la misma línea que Filmus, pero que ahora debe renunciar por privilegiar el interés electoral de su superior por el de la sociedad educativa porteña.

Después vinieronlas acusaciones cruzadas, el tironeo al que venía sido sometiendo el ministro de Educación, de las que elegante y cortesmente Sileoni contestó a la prensa: "no he sido presionado de ninguno de los dos candidatos, sólo que no puedo estar con una pata en cada lado" en una declarción poco creíble tanto de él como de los funcionarios que lo secundan. Telerman le ofreció un pedido de licencia hasta las eleccione,s algo que el ministro rechazó de plano.

También se retiran del escenario educativo porteño los subsecretarios, entre los que se destaca Mara Brawer que había trabajado con Filmus en nación y el jefe de Gabinete del área quedando los directores generales.

La pregunta que se hacían esta tarde en la Legislatura porteña era por qué si Sileoni era una figura fundamental en el esquema de los K porteños, cuál fue la razón para que asumiera el cargo. Si el odio entre Fernández y Telerman es mayor que las necesidades sociales en este tema para qué aceptó Sileoni en su momento (diez meses atrás) el puesto, para salir inoportunamente y perjudicar al distrito en el momento de planificar el nuevo año escolar. Una mala medición de autonomía, un apriete fuera de lo común, una decisión equivocada o el carácter de inimputable puede ser aplicada a la génesis de la renuncia.

Si la guerra sin cuartel de estos dos dirigentes - Fernández y Telerman- va a vaciar de los pocos cuadros capaces que posee la Ciudad de Buenos Aires, tendremos como sociedad que recordarles a Fernández, a Filmus, a Telerman, a Sileoni y a todos los que se creen con el derecho de sepultarnos tras sus aspiraciones insaciables de poseerlo todo, que Mauricio Macri está primero en todas las encuestas porteñas, esperando plácidamente que sigan haciendo todos estos mamarrachos en nombre del progresismo para coronar su primer triunfo distrital. Los chicos, bien gracias....

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