De Praga a Buenos Aires
"Las Aventuras de Fausto" es un espectáculo familiar para un público muy amplio, desde cinco hasta ochenta y cinco años de edad, según declara el director ejecutivo del Teatro Negro de Praga, Pavel Hortek, quienes así volverán a presentarse en Buenos Aires los días 20, 21 y 22 de este mes en el Gran Rex.
La compañía ha partido de varias fuentes -la leyenda, la obra de Goethe y la supuesta casa de Praga desde donde el protagonista inicia su viaje por el cielo- para componer un espectáculo poético que protagoniza un pescador al que sus problemas cotidianos le llevan a hacer un pacto con el diablo.
El Teatro Negro de Praga, fundado en 1986, utiliza la técnica habitual de este tipo de teatro, siendo "Las Aventuras de Fausto" un espectáculo de gestos, música y danza sin palabras. Las luces y las sombras dan vida a todos los objetos y personajes de la obra.
Esta técnica está basada en los principios del antiguo gabinete negro. Sobre un escenario en el que predomina la oscuridad -en telones, objetos y personas-, cualquier cosa que no sea negra es la única perceptible por los espectadores que, de esta manera, se introducen en un mundo de ilusión y fantasía. De esa sencillez, a la que añaden danza, música y técnicas de marionetas, se sirven los integrantes del Teatro Negro de Praga.
Uno de los objetivos principales del Teatro Negro de Praga es despertar al espectador de la pasividad. La música desempeña siempre un papel muy importante. Para cada espectáculo el Teatro Negro de Praga compone su propia música.
Los actores, en su mayoría bailarines, trabajan al ritmo de la música compuesta especialmente para cada tema, lo cual les permite obtener una mejor visión de la obra y transmitirla en la función.