La ofensiva de los abogados
Los hombres que vestían elegantes trajes se presentaron el viernes pasado en los tribunales federales ubicados en Comodoro Py para fotocopiar la causa titulada ?James, Ciro Gerardo y otros sobre intervención de las comunicaciones?. Su presencia no pasó inadvertida. Los letrados Santiago Feder y Ricardo Rosental pertenecen al estudio Landaburu, Feder, Carrió, Mayer & Rosental, uno de los más importantes del país. La burocracia del acto se transformó en el primer paso de la estrategia defensiva de los abogados del Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, para rebatir las imputaciones que el juez federal Norberto Oyarbide piensa endilgarle en la declaración indagatoria, o sea, en calidad de sospechoso de un presunto delito, el miércoles 5 de mayo.
?No hay ninguna prueba que involucre directamente a Mauricio con las escuchas ilegales y, mucho menos, elementos que puedan señalarlo como el jefe de una asociación ilícita ?el delito que le imputaría el magistrado?. No existe ninguna comunicación telefónica entre los detenidos en la causa ni tampoco ninguna declaración de las personas involucradas en la pesquisa que acuse o responsabilice al Jefe de Gobierno de ordenar o estar enterado de que se realizaban pinchaduras clandestinas de teléfonos. Por eso, si Oyarbide lo procesa es sólo por un capricho personal. En todo caso, tenemos fe en el tribunal superior, la Sala I de la Cámara Federal porteña, que integran Jorge Ballestero, Eduardo Freiler y Eduardo Farah, que no avalarán una imputación que no es sostenida por las pruebas?, le detalló a Noticias Urbanas uno de los letrados defensores de Macri, al ser consultado sobre la estrategia de la defensa.
Luego de leer con detenimiento el expediente y evaluar los datos que existen contra su defendido, los abogados decidieron pasar a la ofensiva convencidos de que el juez federal no tiene pruebas determinantes para complicar al ingeniero. ?Ni el ex jefe de la Policía Metropolitana (PM) Jorge ?el Fino? Palacios ni el ex integrante de la Policía Federal Ciro James mencionaron a Macri en sus declaraciones. El caso del Fino es relevante, porque era la máxima autoridad de la policía porteña y siempre negó que hubiera ordenado pinchar líneas telefónicas. Por lo tanto, esperamos ver con qué nos sorprenderá el juez para sustentar sus imputaciones, ya que si no tiene elementos de peso creemos que existe cierta inquina de su parte y eso le quita parcialidad a su accionar y por lo tanto debe ser recusado?, se envalentonan los letrados macristas.
La impronta que la defensa le imprimió a su estrategia se sustenta en los casos de peso en donde el encumbrado estudio participó y en la importancia de sus clientes. Antecedentes que son muy tenidos en cuenta en la familia judicial. El estudio, fundado en 1942, está ubicado en el piso 10 de Cerrito 1294 y presta asesoramiento jurídico en temas de derecho público, constitucional y penal. Las áreas de especialización del estudio son: fraudes al comercio, industria y las finanzas; impuestos; aduana; bancos; propiedad intelectual; concursos y quiebras, y prensa y medios de comunicación. Además se especializa en la representación de partes en los siguientes procesos: recursos extraordinarios ante la Corte Suprema de Justicia, recursos ante la Cámara Nacional de Casación Penal, juicios orales, sumarios penales y procesos de extradición. El listado de alguno de sus defendidos habla por sí mismo, entre ellos figuran: la dueña de Clarín, Ernestina Herrera de Noble, a quien patrocinan en la causa por apropiación de hijos de desaparecidos; Francisco de Narváez, por el tema de la efedrina; el teniente coronel retirado Héctor Mario Schwab, acusado por amenazas y extorsión a ex empleados de Movicom (el militar también está acusado por delitos ocurridos durante la última dictadura militar), y la influyente consultora Price Water House. Sin embargo, no es la primera vez que el estudio defiende a Macri. Feder, Rosental y Carrió (quien es primo de la diputada nacional Elisa Carrió) representaron al jefe comunal en una causa de 2008, que el jefe de Gabinete de la Nación, Aníbal Fernández, le inició acusándolo de haber estado prófugo en la época en que era intendente de Quilmes, y en una anterior que involucraba al ingeniero y al Grupo Sevel en un caso por contrabando agravado.
Por otro lado, la estrategia defensiva del ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, tampoco se queda atrás. El funcionario deberá prestar declaración indagatoria el miércoles 21 de abril. Pero a los pocos días de enterarse de su citación comenzó a accionar contra Oyarbide. Pidió el apartamiento del juez de la causa, aduciendo que se estaba vulnerando el principio de imparcialidad. Ocurre que cuando el funcionario macrista era fiscal había acusado a Oyarbide en el caso Spartacus. A pesar de que el juez federal rechazó el pedido de la defensa, su suerte será definida por la Cámara Federal.
Antes de lanzar sus acción contra el magistrado, Montenegro analizó con un hombre de su extrema confianza, su jefe de Gabinete, Horacio ?Toto? García, los pasos a seguir. El primer mensaje que le envió al Poder Judicial y al político fue la designación de su abogado defensor, nada menos que el procurador general de la Nación, Esteban Righi, un soldado del riñón íntimo del kirchnerismo, con peso propio en la Justicia local y que además es un amigo de toda la vida del ministro. El peor escenario que imagina Montenegro es verse procesado como encubridor en la causa por las escuchas. Los involucrados en el expediente ya se pintaron la cara y luego de ese acto sólo hay lugar para la guerra total.