Cuatro candidatos en campaña eludieron las definiciones políticas
"Lilita" Carrió fue este martes la anfitriona del jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra; del intendente rosarino Hermes Binner y del intendente de San Martín, Ricardo Ivoskus. El ámbito en el que se produjo la reunión fue el cierre del Quinto Congreso Nacional de Empresarios PYME del ARI, que se realizó en la Sala "C" del Centro Cultural San Martín.
Poco antes de las 19, llegaron al Centro Cultural San Martín Carrió, Ibarra y Binner, procedentes de la casa de la legisladora chaqueña, que hasta ahora mantiene su decisión de no ser candidata en las próximas elecciones, resistiendo los pedidos del jefe de Gobierno porteño, que quiere que encabece la lista de diputados nacionales por la Ciudad de Buenos Aires. Ivoskus llegó un poco más tarde, cuando "Lilita" se disponía a comenzar su discurso.
Carrió fue la primera en hablar ante una sala repleta de empresarios pyme y militantes de su partido. Crítica con Kirchner -lo que ha sido una constante en los últimos tiempos-manifestó que "es necesario reflexionar sobre los primeros ladrillos con los que se va a construir el edificio que viene, porque depende de esto la Argentina que vamos a tener".
Después de referirse a "la huida de Menem", se refirió a que "la agenda de este congreso es la agenda del futuro", en la que es posible definir políticas de crecimiento industrial. Luego la legisladora contrapuso "el asistencialismo prolijo" -que sería el que utiliza el gobierno nacional- con una serie de medidas, a las que denominó "políticas sociales universales básicas".
El intendente rosarino, que habló a continuación, manifestó que "la pobreza es funcional al neoliberalismo". Destacó luego las obras de su gobierno, entre las que mencionó que existen 825 huertas comunitarias, cuatro ferias de productos orgánicos y dos fábricas de productos alimenticios. Luego de destacar el caso de una empresa recuperada -la panificadora Milhojas-, que logró comprar su propia quiebra, Binner expresó que "el desarrollo económico debe ser acompañado por el progreso social", para lo que convocó a "los sectores progresistas, que son los únicos que pueden construir una nueva Argentina".
El intendente de San Martín, Ricardo Ivoskus, manifestó que en su territorio "perecieron más de dos mil empresas industriales y ahora quedan tres mil pymes. Aunque últimamente hemos notado, en especial desde septiembre a esta parte del año, que se abren más empresas de las que cierran".
El cierre del acto estuvo a cargo de Ibarra, que comenzó destacando que "en la década del 90 prevalecía el discurso único y el que pensaba distinto estaba afuera del sistema. La Argentina abrió en aquel tiempo en forma indiscriminada su mercado, justo cuando el mundo se tornaba cada vez más competitivo. Lo nacional, en aquel tiempo se volvió secundario".
"Escuchábamos por entonces distintas mentiras, como que el mercado lo resolvía todo, o que la macroeconomía lo resolvía todo. Fue así que la Argentina hizo todos los deberes y sin embargo las desigualdades sociales se acentuaron".
Luego de destacar que "la convertibilidad tuvo consenso porque la gente le tenía terror a la vuelta de la hiperinflación", Ibarra relató que "ese modelo estalló por los aires y la Argentina sufrió un fuerte retroceso. Allí se cayeron muchas empresas que habían aceptado el desafío de la modernización y se habían endeudado para comprar tecnología".
A continuación, el jefe de Gobierno porteño destacó a los grupos que "crecieron haciendo negocios con el Estado", lo que provocó la respuesta del público, desde donde algunas voces nombraron a su adversario del 24 de agosto, Mauricio Macri.
Ibarra destacó que "desde los recursos del Estado subsidiamos las tasas de los créditos del Banco de la Ciudad de Buenos Aires. Luego vino la debacle, pero con la recuperación retomamos las políticas activas. Fue así que se enviaron misiones comerciales a Chile, a Brasil, a China y a Singapur, en las que empresarios porteños desarrollaron negocios con sus pares de esos países".
"Vamos a sostener a los sectores productivos que le aporten a Buenos Aires valor agregado y que puedan exportar, porque el Estado es el motor del desarrollo. No queremos una ciudad dormitorio, porque existe otra política, que es la que vamos a seguir desarrollando", finalizó el jefe de Gobierno porteño, para finalizar el evento.