Duhalde se lanzó como candidato en Costa Salguero
Banderas argentinas y de la provincia de Buenos Aires, los retratos de Perón y Evita y una gran pantalla gigante coronaban el discurso de apertura que signó el lanzamiento de Eduardo Duhalde como candidato presidencial del peronismo 2011.
Con la marcha peronista sonando intermitentemente, el bonaerense comenzó su discurso tomando como ejemplo a Brasil, Chile y Uruguay de quien dijo "tienen revolucionarios en serio y no operetas de cuarta como los de este gobierno". En ese sentido, puso de ejemplos a Michelle Bachelet y José "Pepe" Mujica; quienes sufrieron las dictaduras de sus países en carne propia y "sin embargo no salieron derramando odio, los 20 años de centroizquierda en Chile lograron la paz". Casi al mismo tiempo, pidió un aplauso para Mujica y habló también de Lula Da Silva, al que calificó como su "amigo" y un ejemplo a nivel mundial.
"Lo que se espera es un progresismo moderno", enfatizó mientras Ramón Puerta, Martín Redrado, Alberto Rodríguez Saá, Roberto Lavagna, Graciela Camaño y hasta el "Beto" Alonso, entre otros, aplaudían desde las primeras filas.
Con un discurso conciliador y a veces hasta con ribetes metafísicos, el ex presidente, habló de impulsar "la nueva corriente" a toda Latinoamérica y dijo basta a "las epopeyas de guerra".
Durante el acto, Duhalde que soportó el calor estoicamente con ceñido traje, recordó que el peronismo fue pionero en materia de Derechos Humanos, "sobre todo en esos tiempos, donde había que acompañar a quienes sufrían".
Y dirigiéndose a los jóvenes, les habló de "ampliar el concepto de los Derechos Humanos, aquí y ahora".
También a las nuevas generaciones de la política se refirió cuando señaló que no se necesitan más "mártires", se necesita un proyecto de nación que permita "aprovechar ese vigor juvenil".
"No soy de izquierda ni derecha soy peronista de Perón y venimos a cumplir el sueño de Perón y de Eva, el sueño de hermandad", enfatizó en una de sus intervenciones más aplaudidas.
POR LA PAZ
"No peleemos con Brasil, pero no seamos furgón de cola de Brasil ni de nadie, nos explotan empresas extranjeras, no digo echarlas pero demos oportunidad a los argentinos con bancos, créditos y planes", arengó y luego agradeció a los gremialistas "Ubaldini Junior", Claudia Rucci, a las 62 Organizaciones peronistas conducidas por Jerónimo "Momo" Venegas y a la CGT Azul y Blanca que conduce el gastronómico Luis Barrionuevo. "Gracias amor", dijo en tanto para referirse a su esposa Hilda "Chiche" de Duhalde.
También se hizo un lugar para reconocer el apoyo de las 4 entidades del Campo y para la iglesia católica, de quien dijo sentirse parte. Y ese fue el puente para hablar de espiritualidad, de los fenómenos de la fe, del rol de la música y de la importancia de todas las religiones en busca de la paz y del cuidado de la naturaleza.
"Acá hay lugar para todos, somos abiertos, lugar también para las Fuerzas Armadas de la democracia, y no de la dictadura asesina", clarificó antes de recordar las palabras del líder cubano Fidel Castro, quien había señalado que la momento de su asunción, "solo un loco" podía hacerse cargo del país.
"Yo asumí y salimos", recordó mientras el plasma a sus espaldas pasaba imágenes de su ingreso a la presidencia tras la caída de Fernando De la Rua.
"La patria es hoy, que viva la patria", vociferó en el cierre mientras las banderas otra vez flameaban en el aire y todos los allí reunidos, coreaban su nombre.