Chabán salió en defensa de Ibarra
Si el ex jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, piensa en desligarse de la causa Cromañón está lejos de conseguirlo. Una y otra vez vuelve su nombre. Este viernes, una nueva jornada del juicio político, que arrancó pasadas las 13, fue inusual porque lo defendió el imputado Omar Emir Chabán, que por cuarta vez amplía su indagatoria.
El gerenciador de República Cromañón aseveró que "el doctor Ibarra en su primera gestión no hizo clausuras indiscriminadas", en cambio el resto "de los políticos en cada elección lo hacían para salir en los diarios".
Además, sobre las imputadas Fabiana Fiszbin -ex subsecretaria de Control Comunal- y Ana María Fernández -ex adjunta en Dirección de Fiscalización y Control- que son "honestas, gente de bien, responsables como Callejeros. Somos toda gente que trabaja".
Chabán cambió una declaración suya en la que a los gritos y señalando el sector de los imputados expresó que era un perejil y que el juicio estaba incompleto porque "falta Ibarra, falta Levy (por Rafael, propietario de Cromañón)".
La declaración del ex gerenciador, mezclada con citas de intelectuales y culpas a los jóvenes, también refirió a la norma que habilita los boliches clase C. "Es una norma de 1968, yo lo investigue", sostuvo Chabán quien al igual que su abogado Pedro D?Attoli apelan a que el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 24 tome en cuenta que la normativa no contemplaba la realidad y que justamente no fue su intención que sucediera la tragedia.
MÁS SOBRE LA CAJA DE LOS BOLICHES
El primero en declarar fue el inspector Mario Mazzilli quien aportó algunos detalles más sobre la estructura inspectiva durante el 2004. Como caso ejemplificador Masili testificó que fue a ver si se mantenía la clausura de Museum (boliche de Perú 535). ?Estaba abierto y me comunique con mi superior, Díaz (coordinador de inspectores). Le conté la situación y me pidió que lo espere un cachito. Cuando volvimos a hablar me digo que siguiéramos, que a la vuelta pasáramos por Museum. Cuando regresamos a las cinco de la mañana estaba cerrado?, por lo que se entiende no se labró ningún acta por violación de clausura.
Lo que vivió Mazzilli fue un caso concreto, pero también se refirió a dos maneras de manejarse con la inspección que deja a la luz el sentido de las inspecciones. ?Teníamos prohibido inspeccionar locales por oficio?, por lo que la lista de locales a controlar la redactaban los cargos políticos, hoy algunos de ellos imputados, y además que las inspecciones a locales como ?Follia? (restaurante de alta categoría ubicado dentro del Club Defensores de Belgrano) ?eran en horarios no pertinentes. Por comentarios de amigos y por información que me llegaba por mail sabía que después de cenar corrían las mesas y hacían el lugar un boliche. Esto lo hablé con Ana María Fernández (imputada por ser directora adjunta de Fiscalización y Control) como con Cozzani y Díaz (los coordinadores de inspectores)?.
En lo que tiene que ver en relaciones políticas de los funcionarios en las áreas de control el testigo manifestó que ?se rumoreaba que Cozzani (coordinador de inspectores) estaba relacionado con Fiszbin (Fabiana, ex subsecretaria de Control Comunal). Que fue radical pero que después se pasó al partido de Fiszbin (Frepaso) y que además era amiga de Vilma Ibarra?.
La manera que tenían los inspectores para dar cuenta de la sobreocupación de los locales bailables era simplemente a ojo. ?No teníamos insumos, se la pasaban de mudanza en el área y trabajamos de día pero los operativos eran de noche. Mucho tiempo estuvimos sin credencial? agregó Mario Mazzilli, quien no recordó quien lo hzio entrar al Gobierno porteño. Además dejo en una duda quienes inspecciones ya que cree que ?la policía debe controlar la pirotecnia y sobreocupación?.
El segundo testigo de profesión arquitecto, Pedro Leopoldo Rosón, también fue inspector porteño e ingresó al Gobierno en marzo 2004 a meses que Aníbal Ibarra disolviera la Dirección de Verificaciones y Control, que incluía 300 inspectores. ?No sabíamos la cantidad de locales habilitados y cuando salíamos a inspeccionar no teníamos datos sustánciales. En casi todas las inspecciones de nocturnidad se hacia con la Policía Federal y en general los inspectores nos reuníamos en las comisarías. Era bastante común que esperáramos una hora en la seccional para hacer una salida inmediata a inspeccionar. Me ha pasado de hacer el recorrido y encontrarme con los locales cerrados?, obviamente esto no le permitía ingresar a los locales y verificar, tal como sucedió con el boliche de la tragedia no natural más importante de este país.
Sobre las inspecciones Rosón refirió que ?las listas de boliches eran entregadas por los coordinadores pero no sé quien las hacia? y rápidamente dio el caso turbio de inspección.
?Vamos a la comisaría 51 y salimos con la brigada para la costanera. Era para mirar los boliches. Pacha estaba cerrado y el boliche más cercano era Pizza Banana. No contaba con el certificado de incendio pero para mi no estaba para clausurar por lo que había visualizado de salidas y señalamientos. Esperamos a que viniera el dueño. Iba a traer el certificado, Llegó y no tenía el certificado. Me dijo el coordinador Víctor Tellías que clausurara. Iba a clausurar a las seis de la mañana después de que se fuera toda la gente. Pero me llama Telía y me dice contrariamente a lo que me había dicho ?ándate, saluda y de la manera más airosa posible, actúa como si no hubieras ido al local, y me dijo que no hiciera ningún acta?. Añadió el testigo que cuando se lo cruzó personalmente a Tellías éste le expresó ?que queres que haga me llamaron?.
Los jueces Raúl Llanos, Cecilia Maiza y Marcelo Alveró, como el fiscal Jorge López Lecube son quienes deberán interpretar o comprobar estas sospechas sobre la persona que según Telía lo llamó para decirle que no clausurara un local en el 2004, y que podría trasladarse como método de trabajo para los entonces funcionarios.