Carrió: "Telerman es un riesgo"
Es difícil sino imposible pedirle moderación y prudencia a Elisa Carrió. Si esas suelen ser virtudes en otros campos, no siempre lo son en la política realmente existente, y menos cuando no se es una tiempista, y se suelen confundir tácticas y estrategias.
En declaraciones radiales, la candidata dijo hoy que "para mí Telerman es un riesgo, pero tengo que asumirlo porque nosotros tenemos que gobernar la Argentina".
Acaso porque algo resonó en su hemisferio izquierdo, de inmediato aclaró que igualmente tiene "una excelente relación" con el jefe de Gobierno porteño, al punto tal que Enrique Olivera, su "garantía", es el número dos de la fórmula del oficialismo comunal.
Carrió también abundó al auditorio con figuras del imaginario religioso occidental. "Es un riesgo por el que tengo absoluta confianza en que vamos a salir de Egipto", replicante de Moisés sin tablas de la ley más que las que Lilita (como le dicen sus íntimos) gusta distarse a sí misma.
La ex diputada y ex líder del ARI, lanzado a toda pastilla por el carril de los presidenciables, oficializó anoche en una sala de teatro su Coalición Cívica.
"Voy a ser presidente para hacer resurgir a un Parlamento que haga vivir a la República", dijo del combo compuesto por ex radicales, disidentes del ARI, Unión por Todos (con Patricia Bullrich a la cabeza), además de empresarios, intelectuales y los socialistas encabezados por su secretario general, Rubén Giustiniani.
Entre los intelectuales, estaban Diana Maffía, presidenta del Instituto de Formación Hannah Arendt, el poeta Santiago Kovadloff y el ensayista Juan José Sebreli.
Para no quedarse sin la última palabra, Carrió aprovechó la muchedumbre para denunciar al gobierno nacional. "Ya está en la calle" una "campaña sucia", dijo. Y esto recién empieza.