Gogo Andreu: leyenda vigente
"'Alma Gemela' la estaban haciendo Manuel Feito y Liliana Vercellini, dos excelentes actores y cantantes. Daniel Bochor, el director, pensó que podía entrar con el papel de un tipo que baja del cielo para ver cómo anda el amor en la Tierra. Los tres temas que cierran la obra son míos y tienen mucha relación con la puesta. La verdad es que el otro día estuvimos en el Congreso y fue emocionante. Se pusieron de pie para aplaudir una comedia que no tiene una sola escena chabacana o grosera. Una comedia hecha para la familia, para todos".
"Los tres temas de la obra ya los grabé con León Gieco para un disco que todavía no salió. Lo vamos a sacar en marzo. Ahora no, ya que la gente está en otra cosa, pensando en veranear. Cuando ya estén todos acá, lo sacamos. Me asombró mucho cuando Gieco y Facundo Arana vinieron a casa y hablaron con mi finadita esposa, Rosa Gamas, para hacer un disco con mis canciones. También va a participar Natalia Oreiro. Y Mercedes Sosa va a cantar una canción que compuse a la vuelta de un viaje a Perú, que se llama 'Llamame, Lima, llamame'. Yo había sacado un disco hace muchos años con Horacio Malvicino en los 60. Lo sacó la Warner Brothers. Nos llamó el representante de la Warner. ¡No lo podíamos creer! Le dijimos: 'Mirá que va a salir caro. Vamos a poner todo. Cuerdas, etcétera'. El tipo tenía la orden de aceptar todo lo que nosotros queríamos. Así se hizo. De esa época son canciones como 'El Departamento'".
Impasse 1: Gogo llega puntual a la cita. Hablamos y recuerda con cariño a su esposa Rosa Games, con quien compartió sesenta y tres años de matrimonio, madre de sus hijos César y Mónica. Rosita falleció hace dos años y medio.
"Hice hasta tercer año de la primaria. Después me fui de gira con mis padres. Debuté con papá y mamá en las giras por los pueblitos. A la hora de la comida, terminábamos de comer y papá ponía unas mesas en un rincón y hacíamos números cómicos mientras mamá cantaba y tocaba la guitarra. Probé un cachito de cada cosa aunque primaba el actor, ya que era donde había ganado un poquito de confianza porque me había ido bien. Como cantante, afinaba. Nada más que eso. Era amigo de Grela y Troilo, de quien tengo un programa del cine Medrano que decía: 'Pequeño Gogo. Orquesta Aníbal Troilo y Ricardo Tanturi'. Después me contrató Armando Discépolo, con quien hice una comedia llamada 'Levántante y anda'. Me dio un papelito muy simple. Fue la primera vez a nivel profesional".
Antes de 'El Viejo Hucha' ya había hecho diez películas. Recuerdo que llego de una gira y me encuentro con Osvaldo Miranda en la confitería Real, en Talcahuano y Corrientes. Me recibió Osvaldo con un abrazo y me dijo: 'Había cuatro candidatos y te eligieron a vos para El Viejo Hucha'. Me fui llorando a casa y se lo dije a mamá y papá. En esa película conocí a Rosita. Con Lucas Demare había trabajado en una de las primeras películas que hizo desde que vino de España. Después lo llamaron de Artistas Argentinos Asociados para que dirigiera 'El Viejo Hucha'. Con Enrique Muiño no había trabajado nunca. El primer día de filmación, en la mesa de la familia se sentaba en la cabecera Muiño (que todavía estaba en Maquillaje y no había llegado). Enfrente de mí estaba Francisco Petrone, Osvaldo Miranda a su lado y Roberto Airaldi. De repente, llega Muiño y me agarró un ataque de llanto. Dice: 'Vamos a esperar porque el señor Gogo Andreu está emocionado'. Me mira y me dice algo que me va a quedar toda la vida: 'Yo lo conozco a usted. Lo vi en el teatro y usted tiene mucho porvenir. Usted va a triunfar'. Como vio que era jovencito y admirador suyo, agregó: 'Usted tiene que dominar sus emociones. ¿Quiere ver cómo se hace? Míreme a mí. Ahora me voy a reír'. ¡Esto era delante de todos! '¿Quiere que llore?' ¡Y le cayeron las lágrimas! Me tomó mucho cariño. Eran las cuatro de la mañana y estábamos filmando todavía y me preguntaba: '¿Que querés, Goguito? ¿Café con leche con medialunas?'. Ahí me contaba sus travesuras teatrales. Yo tenía un papel importante como el hijo menor de Muiño. Había una escena en que yo gastaba mucho los zapatos y él me decía: '¿Como camina usted? Usted tiene que caminar como todo el mundo: taco, suela y punta'".
Impasse 2: Hablar con Gogo es presenciar una clase de cine y teatro argentino. Sigue tomando café con leche con medialunas y cuenta anécdotas con una gracia incomparable. Termina una frase y la remata con una risa.
"Pepe Biondi me contrató cuando él estaba en Cuba, donde era ídolo. Un día recibí un llamado telefónico en el que me decía que fuera a hacer cuatro semanas de espectáculo. No podía ir porque Rosita estaba embarazada, a tres o cuatro días de tener a Mónica. Rosita me dijo: 'Andá, que no tenemos un peso', y fui para allá. ¡Me recibieron como si fuese Sinatra! Cuando debuté no sabía qué hacer. Me pidieron que hiciera algunas cosas y eligieron un sketch que hacía en el teatro Maipo con Dringue Farias y mi hermano Tono. Debuté a la tarde en el teatro de Goar Mestre y fue todo un éxito".
"También conocí a Piazzolla y a Gardel. Lo de Piazzolla fue así: estábamos en Nueva York, Troilo lo llamó a Astor y le ponía cinta adhesiva a las notas del pentagrama para que improvisara por encima de lo que tenía escrito. Me llevaba muy bien con Astor. Lo que pasó con Gardel fue gracias a José Razzano, que era amigo de papá y mamá. Razzano les dijo que me iba a llevar a conocer a Gardel. Cuando llegamos, estaba con su camisa arremangada, pañuelito al cuello y con polvo en la cara. Razzano le dice: 'Este pibe va a cantar mejor que vos'. 'No me digás... ¿Cómo te llamás?', 'Gogo Andreu', '¿Tocás la guitarra? Agarrá esa'. Después me preguntaban qué estuve haciendo y decía que le fui a cantar a Gardel. Sí, yo le canté a Gardel. ¡Ja!"
(PUBLICADO ORIGINALMENTE EN EL SEMANARIO NOTICIAS URBANAS Nº 165, DEL 04/12/08).