Confirman procesamiento en el Normal 1
Las cooperadoras fueron creadas con el objetivo de colaborar con las escuelas, a fin de "cooperar" con el rol que tiene que llevar adelante el Estado. Sin embargo, y a la luz de un reciente fallo de la Sala V de la Cámara del Crimen, no todas las cooperadoras coinciden en perseguir ese noble fin.
Los jueces Rodolfo Pociello Argerich, María Laura Gárrigos de Rébori y Mario Filozof ratificaron un fallo de primera instancia por el cual se decretó el procesamiento de Ana Marisa Sandro y Liliana Santiago de Pereyra, directora y tesorera de la Asociación Cooperadora "16 de abril" de la Escuela Normal Nº 1 en Lenguas Vivas Presidente Roque Sáenz Peña respectivamente, por haber realizado presuntas maniobras defraudatorias al desviar en provecho propio parte del dinero recaudado por subsidios del Gobierno de la Ciudad y lo aportado por los padres de la institución por el pago de las cuotas cooperativas que debía destinarse a la compra de material didáctico, mantenimiento, transporte y equipamiento para dicha escuela.
Los jueces consideraron que estaba demostrada la responsabilidad de las imputadas en el hecho, por lo que ratificaron la resolución por la cual se decretó el procesamiento y se dictó un embargo sobre los bienes o dinero de cada una por 25.000 pesos. En el fallo afirmaron: "Así, las excusas alegadas por las encausadas, quienes reconocieron el manejo del dinero, la existencia de una caja de ahorro y una 'caja chica' pero se atribuyeron recíprocamente la autoría del hecho que aquí se investiga amparándose en una desprolija administración, no resultan creíbles y se contraponen con la prueba de cargo que obra en la causa".
Asimismo, se expresa que "por el período del 1/01/2004 al 31/08/04 se detectó el faltante de 23.764 pesos según las auditorías e inspecciones practicada por la Dirección General de Cooperadoras y Comedores Escolares de la Secretaría de Educación del Gobierno de la Ciudad y el informe del asesor titular de menores e incapaces Gustavo Moreno".