Publicado: 21/08/2003 UTC General Por: Redacción NU

Ibarra "nacionalizó" su discurso, ante un Luna Park repleto

Con un discurso de Aníbal Ibarra que significó más la apertura de la segunda vuelta que el fin de la primera, Fuerza Porteña cerró su campaña con un acto multitudinario en el Luna Park. Alrededor de 10 mil personas le dieron marco al evento, que estuvo rodeado de una euforia que intentaba desmentir a las encuestas, que marcan un final apretado, tanto el domingo como en la segunda vuelta. Ibarra dijo que "por primera vez en su vida Macri invirtió a riesgo" y que el domingo la coalición que él lidera va a triunfar para "terminar con la década menemista"
Ibarra "nacionalizó" su discurso, ante un Luna Park repleto
Redacción NU
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Fuerza Porteña cerró con un acto en el Luna Park -en el que Aníbal Ibarra fue su único orador- la primera etapa de su campaña electoral para las elecciones del 24 de agosto. En medio de un clima de euforia generalizada, los casi 10 mil asistentes no cesaron de gritar, cantar, abuchear a sus enemigos y alentar a sus candidatos. Como si la victoria del domingo estuviera asegurada.

Todo comenzó con un documental proyectado en tres pantallas, recordando a los inmigrantes y a su posterior mestización con la cultura nacional. Junto con las imágenes, tres marionetas manejadas desde atrás por artistas, lograron un efecto muy bien logrado imitando a Carlos Gardel, a Tita Merello y a Alberto Castillo, que al mismo tiempo cantaban desde la pantalla.

Luego fue el turno de Claudio Gallardou, que recitó el poema "Trova", de Carlos Guido y Spano, que comienza:
He nacido en Buenos Aires
¡qué me importan los desaires
con que me trate la suerte!
Argentino hasta la muerte
he nacido en Buenos Aires.

Luego se escuchó el tema "leit motiv" de la campaña, llamado "Un tambor y un corazón", que cantaron desde la pantalla Juan Carlos Baglietto, Adriana Varela, Horacio Fontova, Patricia Sosa y Roque Narvaja, acompañados por el Quinteto de Lito Vitale.

A las 20:25 llegó al estadio el jefe de Gabinete de Kirchner, Alberto Fernández, devenido desde hace tiempo en la principal correa de transmisión entre el presidente e Ibarra. Tanto, que hace un poco más de un año, cuando el cargo que ocupa actualmente Fernández era sólo un sueño, éste le manifestaba a quien esto escribe que "si no hay un mayor avance en la relación entre Kirchner e Ibarra se debe sólo a las vacilaciones de éste". Sentado junto a Vilma Ibarra y a "Lilita" Carrió, Fernández habló varias veces con la líder del ARI, más allá de la acusación de autoritario que ésta descerrajó contra Kirchner.

El jefe de Gabinete aseguró que en las últimas encuestas Ibarra está dos o tres puntos por sobre Macri y que en la segunda vuelta se repite el resultado favorable al actual jefe de Gobierno, aunque con diez puntos de ventaja en esta ocasión.

A las 20:35 aparecieron en el escenario Ibarra y Telerman, acompañados por los principales candidatos. Mientras tanto, en las pantallas, convertidas en otro elemento de campaña, se lo veía al jefe de Gobierno porteño acompañado de "Lula" Da Silva, de Kirchner, del juez español Baltasar Garzón y de otros personajes de la política nacional e internacional.

A las 21:00, cuando el calor humano dentro del estadio ponía incómodo a más de uno, Aníbal Ibarra subió al escenario para decir un discurso distinto esta vez, en el que ni siquiera se refirió a su gestión y sí se ocupó de "nacionalizar" la elección, más que de hablar de los problemas de la ciudad. Estos temas quedarán, según sus asesores, para la etapa que medie entre las dos rondas electorales.

Ibarra comenzó augurando el triunfo de su fuerza el domingo próximo y luego se refirió -como hizo otras veces- al recientemente fallecido dirigente socialista Alfredo Bravo "que, si viviera, estaría con nosotros", dijo Ibarra.

"Hoy se abre una nueva etapa", caracterizó a esta coyuntura. Recordó el líder de Fuerza Porteña que en este año se cumplen 30 años de la vuelta de la asunción del gobierno popular y 20 años de la vuelta de la democracia, y recordó que "hoy termina un nuevo ciclo en la Argentina, no por una dictadura. Terminamos con la década menemista, que dejó a la Argentina sumida en la pobreza, después de que se entregó el partimonio nacional".

En ese momento -ya había ocurrido en el acto que Fuerza Porteña realizó en el Teatro Coliseo- un joven con ansias de protagonismo se subió al escenario y se puso al lado de Ibarra y comenzó a "chamuyarle de coté". Según relató posteriormente el jefe de Gobierno, le dijo al oído: "el domingo vas a estar con Kirchner". Ibarra comentaba divertido a los periodistas, tras el acto, sobre "la buena onda" del actor de reparto que quiso trepar al estrellato y que finalmente terminó arreado de un brazo afuera del escenario.

Luego del insólito episodio, Ibarra continuó golpeando: "el domingo vamos a enterrar al menemismo en esta ciudad. Vamos a terminar con una era marcada por la corrupción. Se va a terminar la falta de transparencia, va a ser el fin de la Corte Suprema menemista y de los grupos empresarios que se dedican a vivir a costa del Estado".

A continuación, Ibarra se manifestó en apoyo de la candidatura de Eugenio Zaffaroni para la Corte Suprema de Justicia y lo definió como "un orgullo para nuestro país". Destacó además la prisión de María Julia Alsogaray, la apertura de los archivos de la SIDE por el caso AMIA y la abolición de las leyes de Obediencia Debida y de Punto Final. Destacó que "esto ocurre porque aparece un Estado que se planta frente a los grupos económicos".

"En esta situación no se puede ser neutral -destacó Ibarra-, se está del lado de los que quieren que las cosas vayan bien o de los que quieren el retroceso". Resaltó luego la creación de Fuerza Porteña como "un espacio transversal que la sociedad estaba pidiendo".

Después de saludar a "Lilita" Carrió "que persiguió a los corruptos desde el Parlamento", hizo lo mismo con sus aliados de la CTA, del socialismo, del radicalismo progresista, del "peronismo comprometido con la causa popular", con los del Frente Grande y con los independientes.

"Del otro lado -destacó el jefe de Gobierno porteño- está lo peor del pasado y los jubilados de privilegio. Que se hagan cargo. Esta es una elección difícil -manifestó Ibarra a continuación-, porque se juega el fin del menemismo. Por eso pusieron todo. Por eso gastaron muchísimo dinero. Por eso no hay aquí gerentes ni personeros, sino el propio dueño del Estado. De todos modos, van a perder. Pasamos estos tres años comprometidos con la educación, la salud pública y la ayuda social. Esto lo defenderemos y no estamos dispuestos a perderlo".

"Tenemos que hablar con los que piensan que un empresario puede ser la solución a los problemas de la ciudad. Tenemos que decirles que nosotros no queremos a esos empresarios, que se enriquecieron mientras el país se empobrecía. Tenemos que hablar con la gente que va a votar a Zamora y explicarles que nosotros queremos implementar un Estado social".

"Por primera vez en su vida Macri invirtió a riesgo, pero esta vez le va a ir mal, lo cual es un buen dato. Dejemos definitivamente atrás la inseguridad y la inmoralidad. Queremos una economía para todos. Queremos que la educación no sea un provilegio, que la salud y la cultura no sean un privilegio".

Finalmente, los cantantes Juan Carlos Baglietto, Roque Narvaja, Liliana Vitale, Patricia Sosa y Horacio Fontova volvieron a cantar -esta vez en vivo- el tema "Un tambor y un corazón", bajo la dirección coral de "Lucho" González. Ellos cantan muy bien, el problema es la canción, que se parece a ese engendro que canta Diego Torres, llamado "Color Esperanza". Y lo mismo que ésta, no le mueve un pelo a nadie.

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