Publicado: 21/11/2008 UTC General Por: Redacción NU

El teatro como herramienta

En el ciclo Teatro x la Identidad se incluye la obra "Recuerdos latentes", que busca llevar la búsqueda de las Abuelas a la comunidad sorda argentina. Su director y numen, Facundo Vidal, dialogó con Noticias Urbanas.
El teatro como herramienta
Redacción NU
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En el marco del Teatro x la Identidad (TxI) -ciclo que lleva adelante la pelea que mantienen las Abuelas de Plaza de Mayo por encontrar a sus nietos desaparecidos- se incluirá este año una novedad: una obra que trata esta problemática con la particularidad de estar dirigida a la comunidad sorda argentina.

Es la primera vez que una iniciativa lleva la lucha de las Abuelas hacia ese sector social. Para ello, la productora Carpe Diem junto a CEA (Centro de Estudios y Acción para el Desarrollo de la Comunidad Sorda), prepararon Recuerdos Latentes. Mi vida en tres actos, sobre la cual su director, Facundo Vidal, dialogó con NU. La idea, asegura, nació al plantearse la duda: ¿qué pasaría si uno de los cuatrocientos nietos que faltan encontrar por las Abuelas es sordomudo?

La obra se presentará los días viernes 21 y sábado 29 de noviembre desde las 19 en el Salón Dorado del Teatro Nacional Cervantes, Avenida Córdoba 1155, con entradas gratuitas que re retiran minutos antes en la misma sala. Recuerdos latentes está preparada para ser vista por los sordos, pero para no dejar de lado a los oyentes, se agregó una voz en off para que la obra pueda ser vistas por todos. El lenguaje elegido es la Lengua de Señas Argentinas, que tal como explica Vidal, "es un idioma, y como los idiomas cada país tiene el suyo, con las lenguas de señas ocurre lo mismo".

El director relata la génesis de la obra: "pensamos de qué manera llegar a la comunidad sorda y abrirles este campo de decir si tenés dudas sobre tu identidad hay un grupo de personas que te están buscando. En ese momento no se nos cruzó por la cabeza TxI", confiesa.

Pero "fuimos a ver a las Abuelas de Plaza de Mayo y nos derivaron a la Comisión Directiva de TxI que no lo podía creer: jamás en tantos años que lleva el ciclo, a nadie se le había ocurrido trabajar con una parte de la sociedad como los sordomudos, personas que conviven con nosotros todo el tiempo y que están muy alejados de la realidad".

Por el lado de la comunidad, Vidal comenta que "está muy ajena a toda la realidad, histórica, social y política", y continúa explicando que "los actores presenciaron unas jornadas de capacitación donde se les explicó historia argentina por que no tenían noción de que había desaparecidos y chicos expropiados. Todos los medios de comunicación televisivos -que son los que pueden consumir- no tienen subtítulos, no tienen instructor en lengua de señas, sólo canal 7 pone una especie de chiste en 2x2 de la pantalla donde no se ve nada. Nos encontramos con que no estaban informados de la lucha que las Abuelas llevan hace ya treinta años. Tuvimos que primero instruirlos en lo que es la historia y el conflicto social que representa Abuelas, para que en base a eso se dieran cuenta de la magnitud del problema".
"Cuando comprendieron que existían cuatrocientas personas que hoy en día no saben quiénes son, ahí se convirtieron automáticamente en una herramienta informativa dentro de la comunidad", explica el director.

Otro de los obstáculos que debieron sortear fue el de entrar en una comunidad que Vidal describe como "cerrada", ya que "se resisten a que una persona oyente se integre. Se encontraron con una propuesta y un conflicto, porque en la sociedad donde vivimos al diferente se lo ve como un discapacitado y casi siempre se lo trata de estafar. Nosotros tuvimos que entrar en confianza para que ellos vieran que no queríamos lucrar, sino trabajar con ellos".

Aunque no existen registros de sordomudos desaparecidos, Vidal explica que "el ser sordo no es una enfermedad hereditaria, una persona oyente puede tener un hijo sordo. La sordera se genera por conflictos en el embarazo, entonces pensamos que con tantas mujeres torturadas, violadas, expuestas a cualquier tipo de enfermedad, infecciones, etcétera, es probable en los centros de detención hayan nacido chicos con sordera. Es factible que existan chicos sordomudos entre los desaparecidos".

En cuanto a los proyectos, el director insiste que el principal es el de "informar a la comunidad sorda, tanto de la apropiación sistemática de chicos durante la dictadura, como la lucha de las Abuelas hoy en día; y los que tienen dudas sobre su identidad, que se planteen una búsqueda propia y que se conviertan en personas capaces de transmitir ese conocimiento", y sueña con el plus, encontrar un nieto sordo, aunque aclara que "no me quiero ilusionar demasiado, en caso de que no se encuentre, al menos la comunidad sorda quedará informada, advertida: con eso quedaríamos satisfechos de todas formas".

Por último, Vidal asume que "sabemos que vamos a abrir la problemática en una comunidad que está ajena al conflicto, ya de por si ajena a la circulación de la información, de que hay un grupo de abuelas que buscan nietos que fueron robados hace treinta años, para mí es más que suficiente", mientras deja las puertas abiertas para continuar a futuro con proyectos que vinculen la búsqueda de las Abuelas con las minorías sociales.

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