Publicado: 05/04/2009 UTC General Por: Redacción NU

"Todas mis obras hablan de mí"

José María Muscari es un "creador", como él mismo se define, del ambiente teatral. Con varias propuestas en el tintero, mantuvo un diálogo mano a mano con Noticias Urbanas, en el que habla sobre todos los temas. Bienvenidos al universo Muscari.
"Todas mis obras hablan de mí"
Redacción NU
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-Dentro del ámbito teatral, ¿cómo te definís y dónde te sentís más cómodo?
-Me defino como un creador. Puedo abarcar toda la dramaturgia, dirigirla, actuarla, gestarla o hacer la parte productiva, pero todo se encamina en un único carril que tiene que ver con la creación. Me siento cómodo en todos los ámbitos y trato de no mezclarlos.

-¿Qué avances existen desde tus inicios en el Parakultural?
-Hay una maduración que está relacionada con qué cosas tengo ganas de contar, más que el simple deseo de hacer. Cuando uno es joven y tiene menos experiencia está impulsado por el deseo de hacer. Ese deseo sigue en mí, pero acompañado por la decisión de querer contar determinadas cosas y no otras. Siento que lo que estoy haciendo en el transcurso de estos años es afinando una estética, definiendo un código, un lenguaje, algo que me es propio y que cualquier espectador lo ve y dice 'esto es de Muscari'. No podría definirlo, pero siento que desde que empecé a actuar en el Parakultural, hace 14 años, a mi actualidad, lo que se mantiene es la pulsión por el hacer, pero muy amalgamada por el deseo de querer contar cosas y dándome cuenta qué cosas quiero hacer y qué no.

-Tu obra Cash cuenta la relación de los distintos personajes con el consumismo y el dinero, ¿cómo es tu relación con éstos?
-Mi relación con el dinero es bastante tranquila y feliz; mi forma de obtener dinero tiene que ver con hacer lo que tengo ganas: eso me convierte en un privilegiado en un país donde para conseguir dinero a veces hay que hacer cosas que uno no tiene ganas. Yo en base a mi trabajo y mi esfuerzo, puedo vivir de lo que hago. Mi relación con el dinero y el consumo, es una mirada casi radiográfica: tiene que ver mucho conmigo. La obra habla de mí, como todas mis obras, y de mi relación feliz con el dinero, de mucha naturalidad, me llevo bien cuando lo tengo y no me desespero cuando no lo tengo. Por suerte nunca tuve que hacer algo por dinero; al contrario, me pasó que a pesar de que la oferta económica era muy buena no quise hacerlo.

-Si tus obras siempre hablan de vos, ¿no te da miedo comenzar a repetirte?
-Un creador habla siempre del mismo tema, lo que va mutando es el pretexto, los actores. Los temas que nos atraviesan a los autores son siempre los mismos: el amor, la muerte, el dinero, la fragilidad, la desesperación, la satisfacción; después, todo eso uno lo va amalgamando con su cotidianeidad, pero para mi Shakespeare habla siempre de lo mismo, de la muerte y el poder de la muerte. Lo puede hablar desde la comedia hasta el drama. Me parece que hay un tema que nos atraviesa a cada autor y lo que va haciendo cada obra es ir afinando la puntería para poder hablar desde diferentes ángulos sobre ese tema, por lo cual no aparece el miedo a la repetición.

-Si no fuese el teatro, ¿en qué otra actividad te desarrollarías?
-En el deporte. Mi relación con el deporte tiene que ver con un lugar de satisfacción, un cable a tierra donde puedo poner en movimiento el cuerpo, cuando en realidad el trabajo que hago muchas veces tiene que ver con poner la cabeza o el intelecto en movimiento. Aunque no me imagino haciendo otra cosa que no sea la creación, sí pienso dedicarme al deporte, lo veo factible.

-¿A qué críticas le das importancia?
-Escucho todo, me interesa la crítica especializada, lo que le pasa al público y lo que le pasa a la gente de teatro cuando viene, porque es muy criticona. Tengo capacidad para absorber lo que me sirve de lo que el otro dice. Los espectáculos que dirijo están en construcción continua, no son una estructura estanca, muerta, desde que se estrenan hasta que terminan van mutando, las mejoro hasta que me parece que no hay nada más para cambiar.

-¿Incursionarías en el llamado "teatro intelectual"?
-El año que viene voy a montar El anatomista, un best seller de Federico Andahazi, una novela legitimada. En ese sentido pareciera más del circuito de la intelectualidad y no del show, pero me interesa poner mi mirada sobre ese libro y está buena la contradicción. Si uno piensa en El anatomista, no piensa en Muscari. También voy a montar Julio César, de Shakespeare, protagonizada por Moria Casán. Ahí también va a pasar algo que tiene que ver con mi diversión, que es un Shakespeare pero con Moria a la cabeza, es dicotómico, uno no asocia Moria y Shakespeare. Yo busco cosas que me eroticen y me seduzcan.

-¿Cómo ves que distintos actores y figuras opinen de temas públicos?
-Está bueno que cada uno ocupe su lugar. Hay figuras que son más poderosas que los políticos. Me parece útil que ellos se preocupen o alcen la voz. Lo que dice Susana lo dice el pueblo hace tiempo, pero que lo diga ella le da más relevancia. Los políticos creen que al pueblo pueden callarlo fácilmente, pero a Susana con tantos medios, es más difícil. Me parece útil en ese sentido, le da visibilidad a nuestras preocupaciones, pero me parece que lo que tienen que hacer es lo que hacen, sólo alzar su voz.

-Ya que montaste obras para el teatro comercial como el independiente, ¿crees que el público valora por igual ambas propuestas?
-El público que va al teatro comercial no va al teatro alternativo, y viceversa. En ese sentido hay algo que es inevitable y es que cada circuito tiene su público, que sabe valorar lo que está viendo. Pero si yo saco alguien del comercial y que vea algo del under, no va a valorar nada por que no es lo que quiere ver, y viceversa.

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