Críticas al Gobierno por el 0800 en escuelas
En respuesta a la medida que el Gobierno porteño adoptó- la puesta en funcionamiento de una línea telefónica gratuita para que se denuncien casos de adoctrinamiento político de La Cámpora- luego de la reunión del Consejo Federal de Educación de la que participaron los ministros Alberto Sileoni y Esteban Bullrich, desde la Legislatura, representantes de distintos bloques expusieron sus críticas.
El vicepresidente de la Comisión de Educación, Maximiliano Ferraro, (Coalición Cívica ARI) indicó que "tanto la intromisión política partidaria de La Cámpora como el 0800 anunciado por el ministro de Educación porteño son repudiables, funcionales el uno al otro y no contribuyen en nada a la educación de chicos y jóvenes", sostuvo Ferraro.
En sintonía, expresó que "habilitaron la disputa electoral en nuestro sistema educativo, sin importarles el sentido de la educación y el cuidado y valoración que debe tener la escuela pública".
"El ministro no puede incentivar la delación", agregó el legislador porteño y consideró que "hay mecanismos propios ya existentes y las instituciones educativas funcionan con sus docentes, directivos, supervisores y alumnos". "No se puede utilizar el Estado para un mecanismo paraestatal", dijo.
"No criticamos ni juzgamos las posibles acciones de buena fe, de los jóvenes que se encuadren detrás de acciones positivas del Gobierno nacional", concluyó el diputado.
Por su parte, el representante de Frente para la Victoria, Francisco "Tito" Nenna manifestó que "el PRO alienta el miedo social a la formación de los jóvenes en discusiones políticas e implementa medidas claramente persecutorias y policíacas".
"Es paradójico que el mismo gobierno que contrató al espía Ciro James en el Ministerio de Educación proponga que las escuelas denuncien a militantes que dictan talleres para adolescentes", remarcó.
Y concluyó expresando que "Macri y Bullrich aceptan que se monte una central de inteligencia para perseguir docentes y que se manden listas negras con nombres de estudiantes a las comisarías pero se oponen a la generación de debates políticos dentro de las aulas".