Publicado: 18/06/2009 UTC General Por: Redacción NU

Adiós entre whisky y lentejuelas

A las 11:30, el cuerpo de Fernando Peña partió de la Legislatura porteña hacia un cementerio de Pilar. A cajón cerrado, rodeado de flores, cartas, lentejuelas, botellas de whisky, música y cientos de afectos personales, colegas y fieles radioescuchas, el provocativo artista, ocupó el centro de la escena llevándose aplausos, lágrimas y sonrisas.
Adiós entre whisky y lentejuelas
Redacción NU
Redacción NU

Aplausos, lágrimas y sonrisas caracterizaron la vida y la muerte del eximio, provocativo e irreverente artista Fernando Peña. A las 11:30, luego de un continuo recorrido de figuras conocidas y anónimos autoconvocados para dar el último adiós al creador de una decena de entrañables personajes, los restos del genial actor partieron del Salón Montevideo de la Legislatura porteña rumbo a un cementerio privado de Pilar.

A partir de las 11 de la noche del pasado miércoles, importantes personalidades de la política y el espectáculo se apersonaron en la capilla dispuesta en la planta baja del Parlamento porteño. Jorge Lanata, Luis Majul, Lalo Mir, el matrimonio Santilli-Pazos, Elizabeth Vernaci, Graciela Borges, Enrique Pinti, Sebastián Wainraich, Carlos Perciavale, Vilma Ripoll y Héctor Bidonde, Sofía Gala, Gabriel Shultz, legisladores de la casa, figuras de la política local y cientos de fieles seguidores del actor y conductor radial, se acercaron a la entrada de Julio Argentino Roca 575 para despedirse.

El hall de la entrada principal de la Legislatura, decorada con numerosas y formales coronas enviadas por Roberto Petinatto, Lanata y familia, Pepe Albistur, Sergio Massa, Crítica y el Teatro Metropolitanen, entre otras, enmarcaban el ingreso al salón donde, a cajón cerrado y rodeado de música, arreglos florales sencillos, cartas improvisadas, miles de lentejuelas y un par de botellas de whisky, el cuerpo de Fernando Peña recibía afecto y honores.

Pero la despedida no sólo era para "un gran artista y un gran tipo", como bien describió Jorge Lanata. También se dijo adiós a una decena de personajes entrañables, brillantes, oscuros, tristes y risueños que Peña supo crear y componer magistralmente.

La derecha sufrirá con la partida de Martín Revoira Lynch, la izquierda con el adiós a Palito, la Mega será llorada por las minorías sexuales, Mario Modesto Sabino por la colectividad italiana y Milagritos López por todos aquellos que, como Celia Cruz cantaba y el mismo Peña llevó a la práctica, enfrentan la vida con alegría porque no es más que un carnaval.

Noticias Relacionadas

Más de Redacción NU