El enojo de Michetti
La diputada Gabriela Michetti se encuentra analizando desde hace bastante tiempos sus opciones políticas para el futuro inmediato. El conflicto permanente que sostiene con Horacio Rodríguez Larreta -que se tradujo en una victoria contundente de éste último en el debate que Mauricio Macri les obligó a entablar frente a la Mesa Nacional del PRO-, ha venido enfriando su entusiasmo por seguir perteneciendo a esa fuerza.
De todos modos, esta indecisión de la legisladora se profundiza porque ella espera -sin resultados hasta ahora- que su jefe se decida a ungirla con el óleo de los vencedores, en detrimento de su rival, al que quisiera ver debatiéndose en las aguas procelosas de la derrota.
Inclusive, algunos miembros de su entorno han afirmado que la ex vicejefa de Gobierno porteña ya decidió que para el caso de que Macri no la señale como su sucesora y elija a su rival, su futuro estará bien lejos del PRO.
Distinta sería su decisión si el jefe de Gobierno porteño decidiera buscar su segundo mandato, una idea que la diputada compartiría. Lo único que la desvela es, por lo tanto, que su enemigo íntimo la saque del camino.
Para abonar las especulaciones en cuando a su abandono del PRO, a mediados de enero último, Michetti agitó al avispero al tomarse cuatro días de vacaciones en Mendoza ?acompañada por su novio, Juan Tonelli- en la casa que posee el senador radical Ernesto Sanz en San Rafael.
Las especulaciones fueron subiendo de tono, hasta tal punto que el propio Mauricio Macri debió salir a declarar que no existía la cercanía política que todos suponían entre Sanz y Michetti y que ambos son solamente ?viejos amigos?.
Lo cierto es que, más allá de las cuestiones afectivas, resultaría utópico suponer que el senador y la diputada se dedican a comentar las bondades de las excelentes vides mendocinas cada vez que se encuentran en los jardines del solar que los cobija en sus vacaciones estivales.
Si la decisión de Gabriela Michetti fuera la de abordar la nave del renunciamiento, quizás su relación con Sanz podría ayudarla a encontrar un nuevo destino en el futuro.
El propio Macri abonó involuntariamente esa posibilidad al afirmar, en relación al eventual reclutamiento de su colaboradora por parte del senador radical, que "en la política todos queremos tratar de sumar la mayor cantidad de apoyos".