Marchen 1.600 millones para Macri
En el último tramo de la sesión ordinaria de este jueves 10 de julio, los legisladores de la Ciudad de Buenos Aires debatieron largamente y aprobaron el proyecto que autoriza al Poder Ejecutivo a contraer un empréstito público representado por una o más emisiones de títulos de deuda por un importe de 500 millones de dólares para integrar el Fondo el Fondo de Infraestructura Social. Además, permite negociar y suscribir un "préstamo puente" de hasta 200 millones de dólares con las mismas condiciones que las establecidas para los bonos a emitir, que será cancelado con la emisión de los títulos y que tiene como fin mitigar el asincronismo que puede producirse entre las erogaciones necesarias para la concreción de las obras y la percepción de los fondos provenientes de la colocación de los títulos.
Pasadas las 0 horas del viernes 11, tras 4 horas de debate, los votos a favor llegaron por el PRO y el Frente para la Victoria. Los bloques minoritarios votaron por la negativa. En general, se aprobó con 37 votos a favor y 13 por la negativa.
En la discusión, que duró casi 4 horas, Álvaro González, presidente de la comisión de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria de la Legislatura de la Ciudad, en defensa el proyecto oficialista, dijo: "Con el claro objetivo de saldar una vieja deuda social que el Estado de la Ciudad de Buenos Aires tiene con sus vecinos y bajo una precisa constitución e integración del FOISO comenzaremos ahora a revertir muchos años de falta de inversión en infraestructura y de ineficiencia en la ejecución del gasto público de la Ciudad. Si esta Legislatura no hubiera decidido constituir el FOISO, las obras contempladas en el mismo, que resultan necesarias para atender las urgencias en infraestructura física de nuestra Ciudad, hubieran sido prorrateadas en presupuestos futuros, lo cual imposibilitaría la ejecución inmediata de las mismas. En dicho sentido, resulta de la mayor importancia señalar que al día de la fecha ya se han comprometido, de manera definitiva para ejecutar las obras que integran el Fondo, la suma de 651 millones de pesos y en forma preventiva, la suma de 293 millones de pesos".
Por su parte, Enrique Olivera, presidente del el Bloque de la Coalición Cívica, expresó: "Debido a la incertidumbre reinante en los mercados financieros internacionales y particularmente para nuestro país debido a la particular situación político, económica y social que atraviesa la Argentina, creemos que no es el momento oportuno para que la Ciudad se endeude, porque, si lo lográramos, estaríamos pagando costos financieros exorbitantes".
En tanto, el legislador Martín Hourest remarcó que en 4 meses de gestión Macri ejecutó apenas el 2.6% en gastos de capital, el índice más bajo de los últimos 3 años, le pidió al Ejecutivo que explique las razones por las que pretende endeudar la Ciudad, y presentó un "cuadro de honor de la desobediencia", área por área, para ejemplificar la baja ejecución del presupuesto que esta Legislatura aprobó y el Ejecutivo no cumplió.
Luego de un intenso debate en la Comisión de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria, presidida por el diputado Álvaro González, se emitieron dos despachos. El de mayoría -que llevaba las firmas de los diputados González, Fernando de Andreis, Diego Santilli, Oscar Zago, Roberto Destéfano, Daniel Amoroso (PRO), Alejandro Rabinovich (Autonomía con Igualdad) y Christian Asinelli (Frente para la Victoria)- daba cuenta de las características generales que tendrá el financiamiento del FOISO.
En tanto, el dictamen de minoría fue acompañado por los diputados Eduardo Epszteyn y Aníbal Ibarra (Diálogo por Buenos Aires), pedía el archivo del expediente, asegurando que "el Gobierno de Macri disfraza de gasto en infraestructura social un mayor gasto corriente y el gasto en obras de muy dudosa necesidad (prácticamente extorsionando a la Legislatura respecto del la necesidad de tomar deuda porque sino no hay plata para Salud, Inundaciones, Educación, Desarrollo Social ni Cultura) y resolviendo el problema de unas AFJP necesitadas de imputar inversiones a lo establecido tras la reforma previsional (que por cierto el macrismo rechazó en forma explícita)".