Publicado: 21/09/2006 UTC General Por: Redacción NU

El temor del porteño al avión mortal

Mucho tiene que ver el documental de Enrique Piñeyro, los efectos del atentado a las Torres Gemelas y la televisión para que los porteños se manifiesten más temerosos de viajar en avión que en automóvil que mata una persona por día en BUE
El temor del porteño al avión mortal
Redacción NU
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La paranoia es un término psiquiátrico que describe un estado de salud mental caracterizado por la presencia de delirios auto referentes. El psiquiatra español Enrique González Duro, en su libro La paranoia (1991), afirma que los factores desencadenantes de esta enfermedad se encuentran muy activos en individuos que presentan un acusado narcisismo y que se han visto expuestos a serias frustraciones.

Esto provoca que se dispare en los mismos el mecanismo natural de proyección, muy estudiado por la psicología, en virtud del cual tendemos a atribuir a otros aquellos impulsos, fantasías, frustraciones y tensiones que nos resultan inexplicables, inaceptables e insoportables en nosotros mismos.

“El pensamiento paranoide —sigue González Duro— es rígido e incorregible: no tiene en cuenta las razones contrarias, sólo recoge datos o signos que le confirmen el prejuicio, para convertirlo en convicción.”

Después de leer esto quizá se puedan entender las respuestas que casi mil personas -de la Ciudad de Buenos Aires y de la Provincia- dieron en una reciente encuesta que realizó el Centro de Investigaciones en Estadística Aplicada de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF).

Según se desprende de este sondeo 7 de cada 10 porteños se siente inseguro a la hora de viajar en micros de larga distancia o en avión y, extrañamente, aseguran que sienten más seguros viajando en automóvil y ni hablar de “a pie”.

Además, casi el 60 % de los que viajaron a través de micros de larga distancia creen que los controles sobre los vehículos son poco o nada seguros; y es el mismo porcentaje el que asegura que no hay controles suficientes en las rutas de tránsito nacional o provincial.

Muchos especialistas en inseguridad afirman que la percepción de temor crece en la gente cuando los medios lo instalan como tema de conversación diario. Basta recorrer las páginas de los principales diarios en las últimas semanas las cuales sólo hablan de los desperfectos en los controles del tránsito aéreo, de las aeronaves y del terrorismo internacional aéreo.

O ver al director argentino Marcelo Piñeyro quien hiciera una peregrinación por cuanto programa o noticiero lo invitara para hablar del descontrol en el tránsito aéreo debido a su film-documental Fuerza Aérea SA que refleja las fallas en los controles.

Decir esto no significa que esas fallas no existan, ni disminuye la magnitud del peligro inminente, no se desconoce el hecho de que los choferes de micros de larga distancia viajen más tiempo del que deberían sin tener los descansos que debieran, pero se corre de eje la realidad que más afecta a la Ciudad de Buenos Aires y al país: el mayor número de víctimas fatales se producen, no por la inseguridad del delito, no por la inseguridad aérea y menos por la inseguridad en los micros de larga distancia, sino por los accidentes de tránsito de todos los días en las descontroladas calles.

Basta con recordar que la cantidad de muertos en accidentes de tránsito en la Ciudad durante 2005 de acuerdo a la organización Luchemos por la Vida, fueron 251 víctimas fatales, o sea, casi un muerto por día. Dándose en un contexto nacional que marca cifras igualmente siniestras: en 2005, 7.138 personas perdieron la vida en accidentes de tránsito. Cálculo rápido, casi 20 personas por día, pierden la vida en accidentes de tránsito comunes.

En un ítem la encuesta de la UNTREF se pregunta sobre si creen que es seguro viajar o no, los controles del estado, las denuncias a la Fuerza Aérea de estos últimos días, el tema de los atentados terroristas aéreos (teniendo en cuenta el nuevo aniversario del 11-S), la preferencia por compañías locales o extranjeras, y si creen que la seguridad aérea debe estar en manos de civiles, militares, etc.

El traspaso de la aviación civil a la secretaría de Transporte, los accidentes aéreos, el fallido atentado al aeropuerto de Londres y la cercanía del quinto aniversario del fatídico ataque a las torres norteamericanas sumaron miedo. Más del 50% de los porteños consultados cree –a pesar de que un 80 % reconoce que nunca viajó en avión- que viajar en una aeronave es “nada seguro”. Respecto de la pregunta ¿cree usted que Argentina está preparada para afrontar de manera eficiente una catástrofe aérea?, 7 de cada 10 dijeron que no.

Asimismo, una proporción del 44% piensa que hay que transferir el control a manos civiles y un 31% no tiene idea de quién tiene que tener potestad sobre la aeronavegación comercial.

Más ratones que paranoicos

Todavía recuerdo aquellos días en que sobrevolaba por los medios norteamericanos el peligro del ántrax y los diputados de la nación Argentina vieron la oportunidad para no asistir a trabajar durante largo rato.

Todos los días sonaba una alarma de “peligro” por algún sobre que llegaba sin remitente, alarma suficiente para evacuar el edificio y no ir a trabajar ese día. Cuestión: nada de ántrax por aquí, nada de ántrax por allí tampoco y los diputados debieron volver a trabajar.

Por suerte, respecto de la paranoia reinante frente a que cualquier que sucede en el mundo tenga su correlato en la Ciudad de Buenos Aires, los porteños opinan que es poco o nada probable que suceda un atentado de similares características al que ocurrió en las Twin Towers, en la Argentina.

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