Publicado: 27/02/2009 UTC General Por: Redacción NU

Carrió, con licencia para arruinar

La líder de la Coalición Cívica busca complicarle a Macri su liderazgo en el distrito y, contra todos los pronósticos, podría presentarse como candidata a legisladora porteña. Las claves de una jugada inesperada que cambiaría el panorama electoral.
Carrió, con licencia para arruinar
Redacción NU
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En política electoral es poco lo que se puede inventar en estrategias y campañas. De Maquiavelo para acá, casi nada. A veces la tecnología agrega alguna variante a lo que ya fue pensado y ejecutado, pero a la hora de conseguir el poder, si bien no existen límites, tampoco los caminos abundan. Y por eso se repiten, cíclicos.

Usted, como lector, se acordará de la primera elección para jefe de Gobierno que se hizo junto a la de convencionales estatuyentes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El senador radical Fernando de la Rúa se convirtió en el primer jefe de Gobierno de la Ciudad: obtuvo el 39,80 por ciento de los votos contra el 26,50 conseguido por el representante del Frepaso, el socialista Norberto La Porta; el 18,71 por ciento fue para el justicialista, entonces intendente, Jorge Domínguez; y el 13,12 por ciento para Gustavo Beliz, de Nueva Dirigencia.

Pero aquella vez la novedad resultó el corte de boleta. Graciela Fernández Meijide, del Frepaso, se impuso en el rubro estatuyentes con el 34,67 por ciento, sumando ocho puntos más que La Porta. Miguel Ángel Inchausti, de la UCR, trepaba al 27,24 por ciento, perdiendo doce puntos de corte con respecto a De la Rúa. Carlos Ruckauf, del PJ, sacaba el 15,12 por ciento, y Patricia Bullrich, por Nueva Dirigencia, el 8,18 por ciento, completando el plantel de quienes redactaron, desde la Biblioteca Nacional, nuestra Carta Magna.

La prensa no paraba de hablar de los nuevos emergentes surgidos de las urnas: De la Rúa, que no paró hasta la presidencia de la Nación, y Fernández Meijide, a quien el jefe del Frepaso, Carlos "Chacho" Álvarez, intentaba engrampar en cuanta oportunidad tenía. Pero la señora venía también de otro triunfo contundente: 46 por ciento en Capital Federal para diputada nacional.

Sí, es cierto, quizás usted esté pensando que nos convertimos en historiadores de la política local, pero nada de eso. Simplemente estamos trazando un paralelo con el aire que puede llegar a respirarse si se confirma lo que un legislador de la Coalición Cívica confió en estricto off a Noticias Urbanas: que "La 'gorda' se hartó del ninguneo de Macri. La última fue cuando (Jaime) Durán Barba le aseguró (al jefe de Gobierno) que le convenía no desdoblar los comicios para perjudicar las chances de Lilita en la Capital y embarrarle el 2011. Ahí se pudrió todo", confió la fuente.
Pero no fue todo. "Lilita sabe que pierde con Michetti si compiten mano a mano. Por eso se decidió a quemar las naves para complicarle a Macri la gobernabilidad y el liderazgo en el distrito. Esa maniobra sólo es posible compitiendo para legisladora porteña. Carrió sabe que en una elección unificada, las ganadoras pueden ser Michetti y ella, cada una en su categoría, dejando el camino libre para sus proyecciones, distritales y nacionales. En ese caso, el único perdedor sería Macri, debilitado por el corte de boleta e imposibilitado de eyectar del tablero nacional a Carrió. Lilita, sostenida por un triunfo local, como opositora, le arruinaría la vida (a Macri), con una oposición a lo Lilita".

La cuestión es que la decisión -de confirmarse- ocasionaría un dolor de cabeza al jefe de Gobierno, que no obtendría ninguno de los réditos que le habilitaría desdoblar el comicio. Y tampoco alcanzaría ninguno de los objetivos planteados por la unificada. Carrió salva la ropa. Macri, a pura pérdida.
La curia porteña se mostrará cauta o hará silencio sobre las posibilidades y combinatorias de ambas candidatas, que gozan, en esos claustros, de especial preferencia. Michetti y Carrió, además, cultivan una relación política y personal excelente.

Hace unos días, luego de la presentación del trío Macri, Solá, De Narváez, en una entrevista, la vicejefa de Gobierno dijo que creía que podían hacer algo con la CC.: "Creo que Lilita Carrió todavía no ha terminado de reconocer que Mauricio (por Macri) ha hecho cambios institucionales importantes para que el Estado sea más transparente y me parece que le falta dar ese paso de reconocimiento. Podemos tener diferencias de gestión, pero respecto de las cosas de núcleo básico, de lo que a ella y a mí nos importan, hemos hecho lo que teníamos que hacer", dijo.

Michetti tiene razón, pero Carrió nunca reconocerá que la gestión PRO hizo algo bien, sino que atacará a su líder con obstinación y constancia. La chaqueña está convencida de que Macri es un obstáculo insalvable. Desde su entorno aseguran que (Carrió) dice que ahora es "él o yo".
En el macrismo desconfían que la decisión final de Carrió sea la de ir en una boleta de legisladora cuando fue candidata a presidente de la Nación. Pero el mismo dirigente -del Ejecutivo porteño-, que no se hace eco de esa desconfianza, reconoce que "Lilita no necesita de grandes cargos para hacer política. Ella es lo que es más allá del lugar donde se pare. Sería nefasto tenerla en la Legislatura y en contra. Con Carrió e Ibarra, la gobernabilidad actual se evapora, y no porque se quieran, pero los dos, cada vez que pueden, nos matan", afirmó. Y recuerda lo que la líder de la CC hizo con Menem y con Kirchner. "Es una profesional de la difamación, maneja bien los medios y el humor social, perfectamente los de clase media y ciertos sectores acomodados, que son votantes nuestros. La verdad, nos complicaría mucho el 2011".

Todos pensaban que Michetti iría de candidata a legisladora porteña, donde las encuestas la muestran en inmejorable situación. Pero finalmente las cosas indican que se presentará como candidata a diputada nacional. Entretanto, la CC porteña festeja la posibilidad de que su líder encabece la boleta local. "Sin despeinarse, Lilita saca quince puntos más que el mejor de nosotros", aseguran en la Legislatura. Estiman un piso del 30 por ciento de adhesión a su candidatura. Esta semana, en un acto que compartió con dirigentes peronistas de la CC, en el ultraperuca restorán El General, Lilita mostró hacia dónde van sus dardos en octubre. Sin ponerse colorada, disparó: "Kirchner y Macri son lo mismo".

Más claro, echale agua.

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