"Trabajé con Soda y me hice amigo de ellos"
Hace más de 20 años que no hago teatro, y soy actor desde hace más de treinta y pico. Lo empecé a extrañar y a preguntarme porqué lo iba dejando de lado, porqué lo iba dejando, por rutinas o pautas de trabajo que tenían que ver con el cine o la televisión. Estaba extrañando y necesitando encontrar un proyecto que me permitiese reencontrarme con este aspecto mío, el teatral, con el que me había formado.
Empecé trabajando en teatro cuando era muy chico. Cuando me llamaron para hacer Sótano, me pareció una oportunidad muy atractiva, con un trabajo muy comprometido. Es una obra con dos personajes que ofrecen un alto riesgo y una alta complejidad, que me resultó muy atractiva como desafío a resolver en esta vuelta al teatro.
La primera lectura de Sótano implicaba ver qué impresión me causaba y si me daba el deseo de aceptar o no el trabajo. Lo primero que sentí fue una enorme intensidad y riesgo. La obra es una especie de caja de sorpresas, que se va abriendo y develando cosas que no son lo que parecen. Se abre una nueva puerta que va dando lugar a una nueva faceta. Es un texto muy difícil, muy grande para memorizar y los dos actores estamos todo el tiempo en escena, de principio a fin.
El personaje de Sótano tiene aristas muy complicadas. Lo primero, es entenderlo. Por qué actúa como actúa y toma las decisiones que toma. Eso implica no tener un juicio moral sobre el personaje. No verlo desde afuera, criticándolo, sino simplemente decir ?esta persona, ¿por qué hace lo que hace?? Entender su cabeza, su funcionamiento, su esencia y cómo transita por zonas bastante oscuras, que tienen que ver con el dolor, la gente, el sufrimiento. Llegar a comprenderlo me llevó a un análisis, un estudio. Porque además de ser un psicólogo, descubrí que muchas de las cosas que hace tienen que ver con un deseo de ayudar a la gente, además de satisfacer sus propias necesidades personales. Entonces se produjo esa especie de encuentro, donde, al poco tiempo, empecé a comprenderlo y aceptarlo tal cual era, en sus contradicciones. Eso fue muy atractivo.
Impasse 1: Boy Olmi hace primero las fotos y después la nota. Ataviado de negro y con su pelo ensortijado, nos recibe con una sonrisa, a pesar de la demora, producto de los cortes de subte y desvíos por el Bicentenario.
Ciega a citas empezó como un programa más de culto, pero por mérito de su propia originalidad comenzó a difundirse. Como está en la televisión pública, que es un medio que tiene un enorme alcance en todo el país pero no los niveles de masividad de los canales de alta competencia en el rating, parecía que no iba a figurar, pero figuró en los Martín Fierro.
No estaba en los números de masividad comercial que manejan otros canales. Sin embargo, esto es engañoso. Ahora hay un fenómeno con la televisión pública que es el de una televisión de calidad diferente de aquella que sólo busca el rating. Esto mismo pasa con Canal Encuentro, que está solo en el cable pero la gente lo reconoce como válido. Con estas dos propuestas, la gente se engancha más con una televisión de mayor calidad. Una buena televisión tiene que tener lugar para todas las expresiones: desde las más comerciales hasta las que propongan otra zona de reflexión o alcance artístico o creativo.
La Ley de Medios
Mirá, hay muchas cosas que tienen que ver con que están basadas en principios que deben ser contemplados y cosas que deben aggiornarse, ponerse al día, y favorecer distintas formas. Al mismo tiempo, son minimizadas por una especie de uso político interno de facciones que buscan enfrentarse unas a otras. Yo encuentro la política actual con un empobrecimiento muy grande por las luchas internas entre oficialismo y oposición, la Ciudad y la Nación, las provincias y gobernadores, opositores y no.
Creo que el debate de la Ley de Medios está muy teñido del ?apoyar al Gobierno? o no apoyarlo. No debería ser así. Deberían ponerse a trabajar por el país y no por favorecer los intereses de los grupos que están enfrentados por distintos factores. Creo que (la ley) tiene esa contradicción implícita.
Impasse 2: Nos sentamos en el bar del Margarita Xirgu, antes del ensayo. Boy responde todo con ese tono suyo, que es su marca registrada. Sus respuestas denotan tranquilidad y una búsqueda de los términos exactos que ilustren sus ideas.
Durante muchos años, casi 20, comencé a ampliar mi universo y dedicarme a la producción independiente, hacer o producir piezas audiovisuales. El año pasado terminé un proyecto de muchos años, que fue el de dirigir una película que escribí y produje. Era Sangre del Pacífico, con China Zorrilla, y fue una de las experiencias más felices y plenas de mi vida artística. Con mucha libertad escribí un guión y una vez que lo tuve, fui encontrando las piezas y las personas que se acoplaron a un proyecto de mucho riesgo y libertad. La película estuvo en el Festival de Shanghái y giró por China el año pasado, durante un mes. Con respecto al cine argentino, hay un tema que es cultural que tiene ver (y es algo que deberíamos empezar a revertir) con el ?no veo cine argentino?. Se lo ve como ?cine argentino? y no como una de las patas del cine. Hay buen cine argentino y mal cine argentino, como todo. Por este prejuicio, se pierde de ver un montón de cosas. Y hay reglas económicas que hacen que sea bastante despareja la lucha. No del cine argentino, sino del cine mundial frente al norteamericano, que tiene monopolizado gran parte del aparato comercial, con lo cual tiene mucha más llegada y despierta un interés excesivo por la publicidad y el dinero invertido. Lo mismo le pasa al cine francés, al italiano o al español. En Buenos Aires no se ve cine alemán o francés como se debiera.
En los años 80, del 88 en adelante, produje videos de ficción que tuvieron éxito en festivales internacionales. Ahí me llamó la gente de Soda Stereo para hacer el video clip de ?Primavera 0? y les propuse hacer un documental con el proceso de realización del disco Dynamo, para mostrar la cocina del grupo. Para Haciendo Dynamo (el nombre del documental) estuve tres meses acompañando el proceso en los ensayos, el estudio, sólo con una cámara y un asistente. Fue un trabajo muy familiar, chiquitito pero muy delicioso. Me hice muy amigo de ellos. Después trabajé en la puesta del show que hicieron en Obras presentando el disco.