El Zoo porteño en manos de nadie
Cinco meses han pasado y la situación del Jardín Zoológico porteño no encuentra la situación legal que deje tranquilos a los empleados que día a día hacen que funcione el espacio que depende del Ministerio de Desarrollo Económico de la Ciudad. Desde el 31 de enero de 2011 se encuentra vencida la concesión y las autoridades del Gobierno no han encontrado la solución a tan irregular situación que se agrava debido a que la empresa mexicana CIE (Corporación Interamericana de Entretenimientos) -adjudicataria desde 1998-, cuando se retiró del país, dejó el Jardín en manos de subconcesionarios y ex socios y empleados de distintas empresas, de manera precaria e informal. El Gobierno nunca reconoció ese traspaso accionario formalmente pero a su vez lo dejó correr hasta hoy, lo que sitúa a la institución en situación irregular.
Estos empleados manifestaron su profunda incertidumbre sobre el futuro de sus fuentes laborales y podrían llevar a la justicia al ministro de Desarrollo Económico, Francisco Cabrera, quien hace unos meses reconoció que la opción de estatizar el zoo porteño "no es viable". ?No tenemos el expertisse en el Gobierno de la Ciudad para administrar un zoológico. Nosotros enviamos a la Legislatura una ley para otorgar la concesión por 20 años con una serie de requisitos. Creemos que no es necesario que el Estado se haga cargo del zoológico?, agregó en una entrevista radial.
Advertencias sobre la situación han habido varias, y desde diferentes sectores. En especial, se rescata un informe de la Auditoría de la Ciudad de diciembre del 2009, que refleja la preocupación por la forma en que se le había adjudicado la concesión a CIE y la falta de controles por parte del Estado sobre el Zoo. El Estado no cuenta con expertisse, pero al parecer, quienes administran el Zoo, tampoco contarían con elementos formales que de cuenta de su capacidad ya que los requisitos para asumir dicha tarea fueron controlados y confirmados por el Estado al otorgar una concesión a una empresa que hoy, ya no existe formalmente.
En tanto, un relevamiento propio de los trabajadores resalta que "no rige en la actualidad el protocolo de emergencias elaborado hace unos años por quien fuera el jefe del área de seguridad del Jardín Zoológico motivo por el cual hoy en día y ante una eventual emergencia, la fuga de algún animal y/o una situación de riesgo con el público visitante y/o empleado del parque no se encuentran establecidos ni reglados los pasos a seguir ni el modus operandi".
La amplia lista de irregularidades y falencias que que resaltan las fuentes a las que consultó Noticias Urbanas insisten en que "el concesionario actual carece de idoneidad para tener a su cargo una institución de este tipo". "Es evidente que carece de idoneidad para asegurar el resguardo del patrimonio arquitectónico e histórico que posee el parque, más aún para hacer un adecuado manejo de la colección zoológica y desarrollar como correspondería programas serios de educación, investigación y conservación", concluyen, apoyándose en un duro informe realizado por la Auditorìa porteña a fines del 2009. Y de esa fecha, a la actualidad...nada parece haber cambiado.