Las elecciones en la Ciudad serán el 24 de agosto
Aníbal Ibarra y Miguel Angel Toma se cruzaron de entrada y de salida en el despacho del presidente Eduardo Duhalde, se saludaron cordialmente pero no estuvieron juntos a a la hora de la charla con el jefe del Ejecutivo. El pensamiento del jefe del peronismo porteño sobrevoló la reunión, ya que una medida cautelar impuesta por su partido había sido la causa del retraso de la votación. Duhalde había mandado llamar al jefe de Gobierno para empezar a definir la fecha de los comicios locales, trabada por la decisión de la jueza María Romilda Servini de Cubría de suspenderlos, hecho que fue avalado luego por la Corte Suprema.
En distendida plática, con una legión de dirigentes y funcionarios peronistas en la antesala, Duhalde e Ibarra acordaron rápidamente una banda de fechas que iba del 10 de agosto al 14 de setiembre, día en que se celebran las elecciones en la tierra de Duhalde. Este último -como marca la Constitución porteña- dejó para el jefe de Gobierno la decisión final acerca del día indicado.
Por cuerda separada la senadora Vilma Ibarra había concurrido al despacho de la jueza Servini de Cubría para anoticiarse del estado de la decisión "sobre la cuestión de fondo", y de paso aflojar la presión brindando la certeza de que su hermano fijaría un nuevo cronograma, como finalmente hará dentro de unas horas.
El jefe de Gobierno anunciará hoy la nueva fecha del 24 de agosto, mientras que Duhalde firmará un nuevo decreto trasladando la elección de diputados nacionales para ese día, y a través de la firma de convenios entre Servini de Cubría y el Tribunal Superior de Justicia porteño, ambos serán los organizadores de los comicios simultáneos. Así era como lo había planteado Ibarra cuando inició lo que luego devino en un conflicto de poderes que lo terminó beneficiando sustancialmente desde el punto de vista electoral. Como está de moda decir ahora, "ganó perdiendo".
El nuevo cronograma permitirá a partidos y alianzas la posibilidad de conformar nuevas presentaciones de acuerdo a lo que estipula la Ley Electoral Nacional. Así tendrán 50 días más de plazo los primeros y 10 días más para los frentes. Esto puede alterar -y de seguro lo hará- los armados políticos presentados oportunamente ante la Justicia porteña. Mauricio Macri, el gran perjudicado por el atraso, al menos recibió esta noticia el día de la liberación de su hermana Florencia, algo que tuvo en vilo a todo el distrito durante una semana.