Publicado: 28/06/2011 UTC General Por: Redacción NU

Ritondo jugó de local en el debate

El Club de la Política organizó un debate en el centro cultural de San Telmo. Pero la inflexibilidad de los moderadores, sumada a los faltazos de último momento complicó las cosas y el legislador del Pro terminó beneficiado en un territorio considerado netamente kirchnerista.
Ritondo jugó de local en el debate
Redacción NU
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La idea era debatir. Confrontar en el Centro cultural Caras y Caretas a tres candidatos a diputados por el kirchnerismo, el Pro y Proyecto Sur. Gabriela Cerruti (quien fue reemplazada por Gonzalo Ruanova), Cristian Ritondo (Pro) y Pablo Bergel (Proyecto Sur) fueron convocados por los jóvenes que conforman "El Club de la Política". Pero las cosas, no salieron como estaban planeadas.

Ritondo y Bergel empezaron a tiempo, Ruanova llegó casi 40 minutos tarde. El lugar estaba desbordado en cuanto a capacidad y los moderadores, querían ser tan estrictos en cuanto al tiempo asignado para cada expositor que no les permitían cerrar sus ideas. Tanto, que el representante de Proyecto Sur perdió la paciencia y recriminó que le dejaran redondear algún concepto.

Además, muchos militantes que comulgan con Ritondo ocuparon las primeras filas y aplaudían cada intervención del jefe de la bancada Pro. Uno de los organizadores tuvo la 'buena' idea de reprenderlos y no demoraron en caerle los silbidos.

Más allá de los accidentes organizativos, temas como la seguridad, la relación con el gobierno nacional, la educación, la cultura o el tránsito y la vivienda fueron preponderantes y fue notoria la coincidencia en muchos puntos entre el Pro y Proyecto Sur.

Por ejemplo, en el tópico sobre la relación entre la Ciudad y el gobierno nacional donde Ritondo calificó como de "desprecio" al trato por parte del estado y Bergel señaló que desde la Rosada no se había hecho nada para derogar la Ley Cafiero y permitirle mayor autonomía a la ciudad de Buenos Aires. El disenso llegó al momento de hablar del rol de Macri en la ciudad donde Ritondo, lógicamente ponderó a su jefe político y Bergel señaló que "el gobierno de la ciudad se plantó como un escalón a la presidencia que luego descartó y en el medio quedaron los vecinos".

Respecto de la seguridad, Ritondo recordó que la gestión actual instaló casi todas las cámaras de seguridad, abrió centros de denuncias, implementó la figura de guardianes de plaza y los senderos seguros. Y remató: "Todos nos critican la Metropolitana pero nadie se anima a sacarla".

Luego, llegó el turno de la educación, donde Ruanova y Bergel le refutaron a Ritondo que en todas las escuelas porteñas haya calefacción e internet. Además, Bergel propuso preescolares públicos y lograr la doble escolaridad. Pero el primer encontronazo llegó cuando Ruanova dijo que "antes a los alumnos se los hacía arrodillar sobre el maíz y después llegó (Esteban) Bullrich". Primera silbatina por parte de los ritondistas y repudio obvio de Ritondo que defendió a su ministro.

"Vos alquilabas (los terrenos) de Catalinas y nosotros los vendimos e invertimos eso en educación", le lanzó Ritondo a Ruanova. "Esto no se resuelve con aplausos de militantes o empleados públicos, la plata que votamos no se gasta y eso es cierto", espetó Ruanova.

Respecto de la salud, Bergel señaló la necesidad de incorporar más enfermeras, "al menos 3 mil más" y enfatizó en la necesidad de reforzar los Cesac y la atención ambulatoria. Ruanova en tanto habló de una "visión metropolitana coordinada con al provincia además de reforzar el sistema del hospital público". Y le recriminó a Ritondo que se adjudicaran como terminada una etapa del hospital de Lugano. "Si hacíamos eso con los planos que nos dejaron ustedes, quedaba arriba de la vía", refutó Ritondo.

"Siempre hay excusas, si la ciudad se hunde es culpa de que el servicio meteorológico no le avisó a Macri", ironizó Ruanova y señaló que "Macri hizo perder la idea de que se puede soñar una ciudad y todo queda de un color amarillo aburrido".

VIVIENDA, TRANSPORTE Y CULTURA

"Urbanizamos el barrio Inta y estamos haciendo lo mismo con la villa 20 y 21 y entregamos 3097 casas contando lo del IVC, además el Banco Ciudad es el segundo banco en el país en otorgar créditos para la vivienda", enumeró Ritondo para hablar sobre el tema de vivienda en la Ciudad.

Bergel, en tanto, señaló que es imperante resolver qué pasa con las 140mil unidades desocupadas que hay en Buenos Aires, fruto de la especulación inmobiliaria y dijo que si Proyecto Sur gana la Ciudad, construirán 2500 viviendas por año.

La polémica, llegó de nuevo de la mano de Ruanova que propuso la necesidad de tener una política de hábitat para las zonas periféricas y se preguntó por las "10 mil casas que según el manual macrista se iban a hacer". "Si el Banco de la Ciudad tiene plata, que los créditos sean accesibles y no solamente para Vidal, Curuchet o la gente y funcionarios del Pro", disparó. "Callate que Cerruti sacó créditos cuando todavía estaba prohibido por ley", refutó Ritondo en uno de los momentos más tensos del debate.

Reforzar el transporte público y el sistema de bicing fue una necesidad en la que los tres contendientes coincidieron, claro que la discusión por la cantidad de kilómetros de subte, ganó escena aunque se reconocieron los beneficios de las campañas para evitar el alcohol al volante impulsada por el Pro. Fiel a su estilo, Ritondo invitó a Ruanova a pasear en colectivo y le disparó "puedo traer dos metrobús llenos de militantes si quiero".

En cuanto a la cultura, la palabra clave fue la descentralización y se destacó el impulso a los festivales y al teatro independiente aunque se cuestionaron los sucesivos conflictos en el Colón y la falta de debates en torno a la función del Centro Cultural San Martín.

El saldo: algo de propuestas y pasadas en limpio y más pasadas de facturas y chicanas entre los que debatían. O al menos eso intentaron.

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