Publicado: 30/09/2004 UTC General Por: Redacción NU

En el 2005 bajarán los impuestos

Luego de muchos meses de debate, la Legislatura porteña aprobó una reducción impositiva para los contribuyentes de la Ciudad de Buenos Aires. Por un lado, se bonificará un diez por ciento en los impuestos de ABL y Patentes para los que paguen en tiempo y forma; y por otro, se simplificará el impuesto sobre los ingresos brutos. La reducción del impuesto a la industria extrazona no tuvo consenso
En el 2005 bajarán los impuestos
Redacción NU
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Este jueves la Legislatura porteña aprobó por 33 votos afirmativos el proyecto de ley mediante el cual se incorpora el artículo 45 bis del Código Fiscal para reducir un diez por ciento del impuesto de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL) y Patentes a los contribuyentes por buen cumplimiento. Esta medida es de aplicación obligatoria y comenzará a regir en 2005 para quienes hayan pagado en tiempo y forma las seis cuotas del año 2004.

También se sancionó por 39 votos afirmativos una iniciativa por la cual se simplifica el impuesto sobre los ingresos brutos. Este régimen será aplicado a los contribuyentes que facturen menos de 144.000 pesos al año, en lugar de los 72.000 pesos que se habían planteado originalmente. De este modo, se lo compatibiliza con las categorías del régimen de monotributo nacional. Este proyecto fue acompañado por gran parte de la izquierda.

El mismo evita la declaración jurada mensual, debido a que de acuerdo al monto de facturación, se establecerá una categoría a la que le corresponde una suma fija mensual determinada.

Estos proyectos, tras haber conseguido el dictamen favorable de la Comisión de Presupuesto y como no habían alcanzado los consensos necesarios en el recinto, regresaron a comisión para su reformulación. Fue allí que Santilli consensuó con la ibarrista Laura Moresi que la reducción sea de un 10 por ciento para las personas que pagaron en término -y no del 16 por ciento como establecía el proyecto original- y que este beneficio no alcance a las personas jurídicas -empresas- ni a los propietarios de embarcaciones.

El diputado Ariel Schifrin (Confluencia) señaló: "Esto se plantea simplemente como un beneficio a los que siempre pagan los impuestos, aparece un premio para los ciudadanos puntuales. Parece sencillo el argumento pero la carga impositiva debe repartirse equitativamente y, en mi criterio, el que más tiene más debe pagar. En este caso el peligro latente de una rebaja de impuestos, tildada de justa y equitativa basada en el primer argumento, va a generar una mayor inequidad en la distribución del ingreso de la Ciudad de Buenos Aires".

Además Schifrin agregó: "Si pudiéramos tener una política anticíclica y redistributiva del ingreso, debería incorporarse un segundo inciso en el artículo 45 bis, donde se establezca un descuento en el ABL a los sectores que están por debajo de la línea de pobreza".

Laura Moresi, presidenta del bloque del Frente Grande, afirmó que "esta rebaja de impuestos tiene que ver únicamente con las personas físicas y no tiene que ver con las personas que paguen por anticipado y con las personas jurídicas. No se pueden hacer cuantificaciones porque nosotros recaudamos en patentes aproximadamente 350 millones de pesos y alrededor de 600 millones por ABL. Les quiero informar que, recién ahora, están venciendo la quinta cuota de ambos impuestos, por eso no tenemos cuantificación posible".

En tanto, la diputada de Izquierda Unida, Vilma Ripoll, coincidió con la propuesta de Schifrin y fustigó la intención de bajar el impuesto a la industria extrazona porque "se le quieren dar todos los beneficios a las grandes empresas que es lo que necesita el señor Macri, porque son sus amigos y es para los cuales gobierna".

El diputado kirchnerista Diego Kravetz (Frente para la Victoria) sostuvo que "este es un proyecto que se ve interesante, pero no hay ningún informe técnico sobre las consecuencias del mismo. La iniciativa, supuestamente, tiende a incentivar que haya más recaudación, pero sabemos cuánto es lo que se va a dejar de recaudar pero no cuánto es lo que se puede incrementar". Seguidamente Kravetz pidió la vuelta a Comisión de los tres proyectos, pero no tuvo el respaldo necesario.

En tanto, el macrista Jorge Enríquez (Juntos por Buenos Aires) expresó que "la rebaja de impuestos, por la cuál he luchado desde siempre, liberará recursos para el consumo, y esto ayudará al crecimiento de la economía y por ende también habrá un incremento de la recaudación por esta vía. Esta medida fue uno de los ejes de nuestra campaña electoral, y aunque personalmente me hubiera gustado que fuera más abarcativa y de mayor magnitud, considero que es un avance importante".

Por su parte, el vicepresidente de la Comisión de Presupuesto, Diego Santilli (Juntos por Buenos Aires), declaró: "Un mínimo esfuerzo del Estado en un principio va a resultar más adelante en una mayor recaudación, porque más personas van a contribuir pagando sus impuestos, ya que si se le brinda facilidades a los contribuyentes, ellos responden cumpliendo con sus obligaciones fiscales".

El diputado macrista agregó: "Pero esto es un ida y vuelta. El Gobierno tendrá que usar esa mayor recaudación en bienes y servicios públicos de mejor calidad para los porteños".

SIN CONSENSO

El único proyecto que no logró el suficiente consenso para ser aprobado es el que prevé una baja de alícuota a la industria extrazona por el excedente de lo gravado en el 2003, del 3 al 1,5 por ciento. "Con esto se busca la armonización tributaria con la jurisdicción con la cual hay más interrelación -la provincia de Buenos Aires- que grava estas actividades con una tasa del 1,5 por ciento", explicó Santilli.

"Esta medida -añadió- no produce un costo fiscal importante, ya que es de aplicación gradual, y genera un incentivo a las empresas a redireccionar la base gravada correspondiente a la Ciudad de Buenos Aires. Esta reducción debería ser trasladada a los precios de los productos elaborados por estas industrias, por lo que el beneficio de ese modo alcanzará a los vecinos de la Ciudad".

Sin embargo, el presidente de la Comisión de Presupuesto, Jorge Giorno (Partido de la Ciudad), aseguró que "el proyecto rompe con la igualdad tributaria; deja de lado el principio de generalidad; no hay antecedentes de registrarse, evasión, elusión o subimputación; genera un costo fiscal aproximado de 54 millones de pesos; tiene por objeto solo beneficiar a empresas radicadas fuera de la Ciudad y que comercian sus productos en ésta y genera un mecanismo de liquidación que lo torna al sistema complejo e incierto en cuanto a la determinación de la base gravada para el período 2003-2004".

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