Aimee Mann, intensa y despojada
Hay gente que va a los recitales porque realmente les gusta un artista o por curiosidad. Esto último es válido cuando no mete la cola esa onda "cool" que, por moda, convierte a un cantante (y a veces a un actor o director de cine) en guía de una determinada tribu pseudointelectual que después se cree la más viva de la cuadra pero incomprendida por su propia genialidad.
En el caso del show que la autora e intérprete norteamericana Aimee Mann dio este jueves en el Teatro Gran Rex, se dieron las dos mejores opciones. Porque había gente que hablaba de cine y tenía un real conocimiento de la carrera de Mann (compuso, entre otras cosas, la banda de sonido del film "Magnolia") y había algún que otro mayorcito que tenía (escondido) algún álbum de 'Till Tuesday, la banda new wave de Aimee en los 80.
Así las cosas, con la platea del Rex que no llegaba a llenarse, el axioma de "pocos pero fieles" se imponía entre el público. Cuando apareció Aimee para tocar, la sensación fue extraña, ya que hubo una mezcla de solemnidad, respeto y admiración. Ataviada con pantalón, chaleco, camisa y corbata, Aimee respondía a esa relación que la mantiene ligada al cine, con un look masculino, que recordaba un poco a la Diane Keaton de "Annie Hall". Pidió disculpas por no saber una palabra de español y por si sonaba un poco mal porque había estado con gripe desde que llegó al país. Nada de eso se notó y el recital fue impecable.
El show comienza con "The moth" y "Nightmare girl", dos canciones de su disco "Lost in the space" (la segunda canción es una especie de "bonus track"), con un órgano con interesante sonido barroco. Solo dos músicos, Jamie Edwards y Jebin Bruni, la acompañan y se irán turnando en los instrumentos. Comienzan ambos en los teclados y Aimee en guitarra. Alguien del público pide "One", la cantante se ríe y complace el pedido para revistar las canciones de "Magnolia", como la pedida, o "Momentum", las cuales serán aplaudidas a rabiar por el público.
Aimee Mann suena como una mezcla de Joni Mitchell con Tom Petty, en canciones que describe frustraciones y sensaciones de la vida moderna de aquellos a los que el destino no ha favorecido tanto. No es una Tom Waits femenina, es una artista con su propio estilo.
La austeridad del escenario permite que la atención se concentre sólo en las canciones. Inclusive se podrá ver que, mientras Aimee toca la guitarra ?o el bajo- y canta, estará golpeando un hi-hat con su pie derecho. Aimee habla con la gente y se da el gusto de jugar con una flauta en una de sus canciones ("¡hace dos semanas que empecé a practicar. Disculpen si sale mal...!", dirá). Sonarán "Wise up" y "Save me", con lo que el show ganará en una intensidad íntima. "You could make a killing", "Little tornado" y "Little bombs" suenan con arreglos que no se exceden en la ornamentación de la canción sino que están a su entera disposición. Con "31 Today" y "Freeway" se va acercando el final del show. Con esta última, el público hace palmas en una canción rápida, de esas cuyo ritmo, le pueden alegrar el momento a uno. "Today is the day" es el punto final de un recital que tendrá como bises a otro tema de "Magnolia" y a "Voices Carry", el gran éxito de 'Till Tuesday", pero ahora en una versión más personal.
Aimee Mann pasó por Buenos Aires en un concierto que, con el paso del tiempo, posiblemente sea recordado como una de las mejores noches del 2009.
CRIOLLAZU POPCLÓRICO
A las 21.30, subió Hilda Lizarazu con su banda para amenizar la espera de Aimee Mann. De buen humor y con un vestido verde con accesorios rojos, Hilda hizo versiones acústicas con aires folklóricos de canciones de "Hormonal", su último disco, más algún que otro clásico. De esta manera, desfilaron "La calma", "Niebla", "La lluvia" o "D10s" junto con "Zona roja" (del disco "Larga distancia", de Man Ray) y la muy aplaudida "Sola en los bares" (también de la banda que Lizarazu lideró con Tito Losavio por más de una década).
Como novedad, Hilda presentó una bella zamba. También le dedicó a Charly García una sutil versión de "Buscando un símbolo de paz". El set de cuarenta minutos terminó con "Hace frío ya", el hit de "Hormonal" y cortina musical de la serie televisiva "Socias", actualmente nominado al Martín Fierro. La espera de Aimee Mann resultó mucho más llevadera gracias a la calidez musical y al especial carisma de Hilda Lizarazu.