La mafia come en Puerto Madero
La mafia vive entre los porteños. Silenciosa. Sólo sale a la luz al aparecer un cadáver envuelto en sábanas en un container, en un taller textil o en prostíbulos cuando se incendian. ?Son señores elegantes?, sostuvo el cardenal y arzobispo local, Jorge Mario Bergoglio, este lunes, sobre un escenario montado en la estación terminal de Constitución. Así, el máximo referente porteño de la Iglesia católica dio algunas pistas más para reconocer a las ?verdaderas mafias?.
Delante de miles de personas y a través de los noticieros televisivos, Bergoglio sentenció: ?Estos señores tienen en sus manos el manejo de la trata de los talleres clandestinos; el manejo de la trata de las chicas en situación de prostitución?. Los métodos que las organizaciones clandestinas utilizan para reclutar a su personal y hundirlo en el submundo ocuparon otra parte de su homilía. ?Agarran a los sencillos, a los que no conocen la Ciudad, a los menores, y los meten en esta picadora de carne. Los hacen bolsa porque destrozan sus vidas y les quiebran su voluntad?, sostuvo Bergoglio, quien ejemplificó lo dicho con el caso de ?una chica sacada de un prostíbulo en el que se la obligaba a someterse. Ella fue internada en terapia intensiva en uno de nuestros hospitales porque para quebrarle la voluntad la emborracharon, le dieron psicofármacos y entró en estado de coma. Eso pasa en esta Ciudad?. Y agregó: ?Esto hacen estas grandes mafias de señores muy elegantes?.
En cuestión de milésimas de segundos, con las manos y brazos extendidos, dio una pista más sobre los mafiosos: ?Quizás comen en Puerto Madero?. Su mano derecha tocó su bolsillo para acompañar sus palabras: ?Su dinero está manchado con la sangre, con la carne de los hermanos?. De esa forma caracterizó a los ?los esclavizadores? del nuevo y rico barrio.
La ubicación geográfica de la mafia no ganó los titulares de los diarios nacionales, ocupados con la disputa por la ley del matrimonio gay. Tampoco los noticieros o los pocos programas de investigación hablaron de Puerto Madero como barrio al que acuden mafiosos. De haberlo hecho, cuestionarían el sentido común de que en las villas miserias se encuentran los mayores criminales.
Tras las contundentes acusaciones, el eclesiástico bajó el tono y recordó los sacrificios humanos de la antigüedad. Pero a los segundos volvió sobre la mafia. Cerrando sus manos en un círculo dibujado en el aire, la definió como ?organización?, para ampliar el círculo y corregirse: ?Organizaciones que destrozan la voluntad incluso con la droga?. Todo esto para el ?bienestar de pocos?. Los que almuerzan y cenan en el barrio más joven y elitista, para Bergoglio ?siempre salvan el pellejo?. Es que no son juzgados, fotografiados o filmados. ?Nunca dan la cara y quizá por esa receta tan porteña y tan nuestra que se llama ?la coima?. Porque si no existiera ésta no se podrían encubrir estas mafias que sacrifican vidas humanas y que someten a la esclavitud?, denunció.
La lucha antimafia
Por coincidencia, al otro día de la misa en Constitución, el martes, por intermedio de la Defensoría del Pueblo porteña, en la Legislatura se llevó a cabo un seminario con la participación del agrupamiento antimafia con más experiencia en el mundo. Se trata de Libera, que reúne 1.500 asociaciones de diferente modalidad que se unieron impulsadas por los asesinatos mafiosos del legendario juez Giovanni Falcone y el diputado comunista Pio La Torre. Tanto Falcone, La Torre y otras destacadas figuras asesinadas a manos de sicarios o por bombas preparadas por las familias mafiosas, generaron en Italia una sublevación cívica por el respeto a la ley. Desde entonces, Libera, conducido por un sacerdote y dirigentes comunistas, perfeccionaron sus leyes y las están difundiendo.
A través de la Defensoría del Pueblo que conduce Alicia Pierini, y por intermedio de Graciela Palacio de Lois, funcionaria del organismo que viajó a Italia, Libera se contactó con la situación de la Argentina respecto al crimen organizado, por vía de organizaciones que se le oponen, como la fundación La Alameda, que agrupa militantes sociales, abogados y ex funcionarios. La relación de los italianos antimafia con la Argentina tuvo su primera iniciativa a principios de los noventa. Angela Boitano, la presidenta de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, contó que ?ante la imposibilidad de juzgar a los genocidas, como Emilio Massera, por las leyes y los indultos, recurrieron al artículo 8 del Código Penal italiano, que persigue a los asesinos de italianos en cualquier parte del mundo?. Boitano, que vivió exiliada cinco años en Italia, agregó que ?el juez Falcone iba a visitar nuestro país para tomar denuncias y entrevistarse con funcionarios. No fue posible porque dos semanas antes de llegar lo volaron en la autopista a él, su mujer y sus custodios. Falcone fue el único juez que nos ayudó. Sentimos mucho su muerte?. En ese punto, los aplausos interrumpieron sus palabras cargadas de emoción, evitando que Boitano, una mujer mayor, rompiera en llantos.
Legisladores, diputados nacionales, jueces y el secretario de Justicia Nacional, Héctor Masquelet, pasaron por el seminario. Para Masquelet ?no existe la mafia aquí. No tenemos la lógica de organizaciones mafiosas territoriales. Hay organizaciones pequeñas que actúan en redes pero no con una cabeza vertical?.
Para el abogado Mario Ganora, quien presentó y cerró el seminario, ?existe una guardia blanca de tipo mafiosa que actúa contra la confiscación de maquinarias ordenadas por la justicia en talleres textiles esclavos. Al jefe de la Policía Federal (Néstor Valleca) le dije personalmente quién es este señor. Hoy sigue libre pese a que luego montó un ataque contra Hebe de Bonafini y otra vez interceptó un proceso judicial en un taller de Villa Celina?. Ganora, un abogado penalista de prestigio internacional por haber confeccionado un manual sobre trabajo forzoso en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), aseguró que ?policías y funcionarios de la Dirección Nacional de Migraciones fueron denunciados. En esa causa no hubo ningún avance. Estos son hechos que favorecen al crimen organizado. La excepción es un fallo del juez Sergio Torres, que incautó maquinaria de un esclavista y procesó a su fabricante?. A su vez, por su parte, el sacerdote líder de Libera, Antonio Dell?Olio, a modo de conclusión, afirmó: ?Aquí hay organización criminal?.