Publicado: 08/01/2007 UTC General Por: Redacción NU

Buenos Aires cerca de la natalidad cero

Si la idealizada postal de la clase media argentina (urbana) de la posguerra, incluía siempre la imagen de uno o de dos niños, los tiempos están cambiando. Buenos Aires hoy tiene los mismos estándares de fecundidad que las capitales de los países industrializados, acercándose peligrosamente al cero
Buenos Aires cerca de la natalidad cero
Redacción NU
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Buenos Aires entró en el top ten de las capitales del planeta donde el descenso de la tasa de natalidad es tan notorio que de continuar la tendencia, se corre el riesgo de que las cifras de los que se mueren por año supere a la de los que nacen.

Esto tendría (y ya tiene) consecuencias sobre el sistema de jubilaciones, que es alimentado con el dinero -en blanco y en negro- de los asalariados. Pocos niños son pocos jóvenes. Pocos jóvenes son pocos trabajadores. Y pocos trabajadores son pocos aportantes.

Así, la Capital Federal empieza a acercarse al rojo alarma que ya se encendió en Londres, Berlín, Madrid, Moscú y Roma: las porteñas no quieren saber nada de maternajes ni mamaderas. Prefieren pasar por 'botineras'.

Los datos del Indec señalan que la tasa global de fecundidad alcanza al 1,39, un promedio alejado del 2,1, límite de límites para un recambio poblacional más o menos equilibrado, que contempla las contingencias (accidentes, malformaciones, retardos, mogolismo, muerte súbita, etcétera) y sobre todo, la altísima expectativa de vida generada por los adelantos de las técnicas médico-genéticas.

En ese sentido, Buenos Aires no es una excepción respecto de las capitales del mundo industrial: o se tiene hijos más tarde que en otros momentos de la historia, o no se tiene.

Se trata de la contradicción entre el desarrollo de la vida profesional (de mujeres y de hombres) y de la vida familiar: la coordinación de esos factores es tema de estudios muy serios, como los del alemán Ulrich Beck.

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