"El Ángel Gris" ya casi tiene su plaza
Historiadores, vecinos y familiares de los víctimas de los fusilamientos de junio de 1956 avalaron hoy, en la Legislatura porteña, el cambio de nombre a la actual plaza denominada "Pedro Eugenio Aramburu", en el barrio de Flores, y calificaron la iniciativa parlamentaria como "un acto de justicia".
El pronunciamiento se dio en el marco de una audiencia pública en la Legislatura para debatir la ley de primera lectura que propone cambiar el actual nombre del general Aramburu por "Del Angel Gris", en reconocimiento al personaje de Alejandro Dolina.
El salón Juan Domingo Perón de la Legislatura fue el lugar designado para la reunión, donde se dieron cita el historiador Mario "Pacho" O'Donnell, vecinos de Flores y familiares de los militares y civiles fusilados justamente un 9 de junio, pero de 1956, entre ellos Soledad Valle, la nieta del general Juan José Valle.
La convocatoria fue para debatir la ley, que ya cuenta con la aprobación de primera lectura, por lo que debe volver al recinto para su sanción definitiva, y que plantea el cambio de nombre al espacio verde ubicado entre Donato Alvarez, Avellaneda, Bogotá y Calcena.
Los vecinos de Flores rechazaron, durante años, la instalación de carteles con la denominación "Pedro Eugenio Aramburu" y elevaron, en varias oportunidades, proyectos para quitar el nombre que recuerda al general considerado el responsable por los asesinatos ocurridos hace exactamente 53 años.
"Este cambio es un acto de justicia", aseveró O'Donnell, quien mostró su agrado por la iniciativa de denominar a la plaza "Del Angel Gris" ya que, dijo, "me gusta muchísimo que se bautice este espacio con el nombre que remite a un texto de un gran amigo como es Dolina".
Por su parte, según consigna la periodista Valeria Azerrat de la gencia Télam, el historiador Emilio Ribera expresó su respaldo a la norma "que propone el cambio de denominación al espacio al cual yo calificaba como "plaza del innombrable" y que recuerda a un hombre insensible capaz de asesinar a sus compañeros".
"Esta plaza es un lugar de esparcimiento y ahora los niños que allí vayan van a saber que no se llama más como un general asesino que cometió las mayores atrocidades", indicó, en tanto, Jorge Costales, hijo del capitán que llevó su mismo nombre y que fue muerto en 1956.
La diputada del Frente para la Victoria Alicia Bello, impulsora de la norma, aseguró que "la Legislatura porteña, como lo marca la ley, buscará cambiar el nombre a la plaza Aramburu", en relación a una norma de la Ciudad que establece que los espacios públicos no pueden llevar la denominación de personas que ejercieron el poder por fuera del orden constitucional.
En diálogo con Noticias Urbanas, Bello resaltó que la Audiencia Pública fue "un gran espaldarazo al proyecto". "Se rompieron los temores que habían surgido cuando el proyecto fue presentado en sus orígenes y se manifestó una cierta oposición en un artículo del Diario La Nación", agregó.
"Hoy están dados los acuerdos. La Audiencia fue absolutamente favorable y contundente. Historiadores, ex legisladores, vecinos, hijos de fusilados, etcétera, dieron el respaldo", concluyó la legisladora que espera en menos de dos meses poder ver la iniciativa aprobada en segunda lectura por los legisladores de la Ciudad.