Publicado: 24/11/2006 UTC General Por: Redacción NU

El macrismo se puso al hombro Ciudad Productiva

Todo parecía indicar que la reunión conjunta de las Comisiones de Planeamiento Urbano y Desarrollo Económico iba a naufragar, pero una fuerte presencia de diputados del macrismo logró que hubiera quórum. Ante una importante cantidad de representantes del sector industrial, se lograron firmar dos despachos que apoyan el proyecto Buenos Aires: Ciudad Productiva, aunque con concepciones bastantes distintas. El kirchnerismo votó separado
El macrismo se puso al hombro Ciudad Productiva
Redacción NU
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Este viernes se realizó finalmente la reunión conjunta de las Comisiones de Planeamiento Urbano y Desarrollo Económico para intentar terminar con el tratamiento del proyecto Buenos Aires: Ciudad Productiva, el cual lleva nada más que dos años.

Parecía que el intento iba a fracasar pero el macrismo se puso el proyecto al hombro y logró terminar de reunir a los legisladores suficientes para que la reunión pudiera comenzar. Fue así que, ante la mirada y el oído atentos de una importante cantidad de representantes del sector industrial, se lograron firmar dos despachos que apoyan el proyecto, aunque con concepciones bastantes distintas.

El ARI se puso de acuerdo y acompañará el despacho de la diputada Teresa de Anchorena, aunque por ahora sólo cuenta con la firma de su compañera de bloque Liliana Parada. La posición de Anchorena también fue compartida por las diputadas María Florencia Polimeni (Guardapolvos Blancos) y Ana María Suppa (Frente para la Victoria), quien llegó casi al final de la reunión con un proyecto propio pero decidió no presentarlo por ser similar al del ARI.

En tanto, los diputados kirchneristas Chango Farías Gómez y Beatriz Baltroc se unieron a la diputada socialista Verónica Gómez y a los diputados macristas Álvaro González, Diego Santilli, Oscar Zago, Daniel Amoroso (Juntos por Buenos Aires), Rodrigo Herrera Bravo, María Soledad Acuña y Roberto Destéfano (Compromiso para el Cambio) para respaldar la iniciativa original (fue aprobada en primera lectura y pasó con éxito la audiencia pública) con algunas pequeñas modificaciones.

Ésta es la segunda vez que se reúnen ambas comisiones, dado que en la primera no hubo acuerdo en torno a Ciudad Productiva, un proyecto elaborado a raíz de un consenso amplio entre representantes del sector productivo para acabar con el perfil de "ciudad dormitorio" que adquirió Buenos Aires en la época de la dictadura militar. Es que aún hoy las actividades manufactureras son reguladas en la Ciudad de Buenos Aires por el Código de Planeamiento Urbano vigente desde 1977. Actualmente, de los 13.000 establecimientos industriales de la Ciudad, se calcula que unos 8.000 tienen algún problema por restricciones regulatorias.

Con la convicción de que regularizar estas situaciones permitirá obtener más acabadamente el perfil productivo y las prácticas manufactureras que la Ciudad requiere se elaboró el proyecto. El mismo introduce cambios en los criterios de ordenamiento de las diferentes actividades productivas en la Ciudad para evitar la expulsión de las empresas del distrito y para otorgar un marco de mayor legalidad a aquellas que, pese a no ser nocivas para el medio ambiente ni para la convivencia social, no cumplen con el Código de Planeamiento vigente.

La propuesta en lugar de limitar la instalación de las empresas por distrito de zonificación y superficie máxima cubierta, utiliza criterios ambientales que permiten evaluar la tecnología empleada y el grado de impacto ambiental que generarían o generan en el lugar de localización.

Lamentablemente, el acuerdo inicial logrado no se tradujo en la comisión. Suppa se mostró como una de las diputadas que más peros puso al proyecto elaborado el por el Centro Argentino de Ingenieros, presentado en el Consejo del Plan Estratégico (COPE) y elevado por el Poder Ejecutivo porteño. Sin ir más lejos, ni bien llegó preguntó: "¿Se puede saber cuáles son los despachos para la firma o es algo secreto?". Frente a lo que Álvaro González respondió: "Lo único secreto acá era su posición". Y la verdad es que, luego del voto separado, lo sigue siendo.

Igualmente, el gran problema para Suppa sigue siendo casi el mismo que cuando el proyecto se aprobó en primera lectura hace más de un año: que no ingresó por la Comisión de Desarrollo Económico que ella preside. En ese sentido, la ex presidenta de la Comisión de Planeamiento Urbano Alicia Caruso (también presente en la reunión) afirmó: "Es una modificación al Código de Planeamiento que va a tener un impacto económico pero es una herramienta urbanística".

El Ejecutivo porteño también quiso dejar sentada su posición, mediante la presencia del subsecretario de Planeamiento Mario Sabugo, quien pidió la palabra para expresar su opinión. "Creemos que es necesario mantener el cuadro de uso en lo que respecta a la industria porque, de lo contrario, las demás actividades también van a pedir salir del cuadro", sostuvo mientras el público presente lo miraba con una mezcla de decepción y de desaprobación. La posición del Ejecutivo es muy similar al proyecto que impulsa Anchorena.

Santilli, por su parte, señaló: "Hace dos años que estamos trabajando y lamento que el Ejecutivo haya mandado su propuesta recién la semana pasada. Además, desde que se empezó a discutir este tema cambió tres veces de opinión, lo cual me parece una falta de respeto y una vergüenza".

Ni bien concluyó la reunión -en la que también se decidió que los despachos iban a dejarse abiertos para que los diputados que faltan puedan firmarlos-, la diputada Parada aclaró que, si bien se consensuó acompañar el despacho de Anchorena, "el ARI no va a neutralizar Ciudad Productiva".

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